Una cápsula antivibraciones y varios ensayos generales: así será el traslado de alto riesgo del tapiz de Bayeux a Londres

El próximo mes de julio, el tapiz de Bayeux, uno de los grandes tesoros del patrimonio francés y también uno de los más frágiles, será trasladado al British Museum de Londres en un viaje que había sido desaconsejado por algunos conservadores debido al estado de la obra, pero que cuenta con todas las garantías, según el Ministerio de Cultura francés, que ha detallado este miércoles cómo será el periplo y las garantías para que la obra no se dañe y llegue intacta a su destino.

Seguir leyendo

 El Ministerio de Cultura francés detalla las condiciones en las que viajará esta obra medieval, uno de los grandes tesoros del patrimonio francés. El traslado es polémico, pues muchos conservadores advierten de su extrema fragilidad  

El próximo mes de julio, el tapiz de Bayeux, uno de los grandes tesoros del patrimonio francés y también uno de los más frágiles, será trasladado al British Museum de Londres en un viaje que había sido desaconsejado por algunos conservadores debido al estado de la obra, pero que cuenta con todas las garantías, según el Ministerio de Cultura francés, que ha detallado este miércoles cómo será el periplo y las garantías para que la obra no se dañe y llegue intacta a su destino.

“No hemos dejado nada al azar. Nunca antes en la historia del transporte de obras de arte se habían realizado tantas pruebas, tantos protocolos y evaluaciones de riesgos para un solo traslado”, señaló la ministra de Cultura, Catherine Pégard, en rueda de prensa.

El presidente francés, Emmanuel Macron, acordó el préstamo de la obra a Reino Unido mientras se realizan las obras de renovación del Museo de Bayeux, en Normandía, donde se expone este tapiz medieval de 70 metros de largo y 0,7 de altura, un relato bordado sobre lino de finales del siglo XI que narra la conquista de Inglaterra en 1066 por parte de Guillermo El Bastardo, duque de Normandía, después rey de Inglaterra. Se considera el primer cómic de la historia y la Unesco lo incluyó en el registro de la Memoria del Mundo en 2007.

La obra es extremadamente frágil y, según un estudio realizado el año pasado por un equipo de conservadores, el tapiz se está agrietando y cuenta con 16.445 pliegues, 24.000 manchas y numerosos desgarrones. La obra solo ha salido de Normandía en dos ocasiones: en 1803, bajo el mandato de Napoleón, y durante la ocupación nazi. El argumento del Gobierno para justificar su traslado es que, como el museo normando está cerrado por obras de renovación, el tapiz debía moverse igualmente y es preferible que sea expuesto a que esté guardado en una sala durante este periodo.

Trasladar una obra milenaria de 70 metros, que pesa 350 kilos y ya muy fragilizada plantea muchos desafíos, a los que el Ministerio de Cultura ha tratado de dar solución consultando a los mayores expertos en conservación y traslado de obras, que han elaborado un informe que detalla cómo será cada etapa del periplo. “No tenemos otra obra equivalente así que no teníamos una referencia. Hemos tenido que estudiarlo todo e inventar” soluciones en cada etapa del trayecto, ha explicado Delphine Christophe, directora general de patrimonio y arquitectura del ministerio.

Dentro del vehículo que lo llevará a Londres, esta inmensa tela bordada irá dentro de una especie de cofre hecho a medida con control de temperatura que, a su vez, estará protegido por una jaula metálica con amortiguadores especialmente diseñada para absorber los fuertes impactos que pueden producirse durante el trayecto.

Esta era una de las principales preocupaciones: los golpes que pueden provocar roturas o desgarros en la tela ya muy fragilizada. Los equipos que se encargarán del traslado han realizado ya dos viajes de prueba de Bayeux a Londres con una réplica del tapiz para poder testarlo. Esta doble estructura “ha permitido absorber el 96% de las vibraciones en caso de impacto, de manera que se reduce al que sufre un bebé dentro de su cuna”, explicó Lucie Delhomme, responsable de Hizkia France, la empresa especializada en traslado de piezas de arte que asumirá el desafío.

Durante los trayectos de ensayo se han instalado captores para testar la temperatura y cualquier movimiento. La temperatura se mantendrá a 20 grados y el nivel de humedad, al 50%, condiciones necesarias para la conservación del tapiz. Otro de los problemas que inquietaban es la manipulación de la obra, una vez ya en territorio británico. Cuando se iniciaron las obras en el museo normando y hubo que sacar el tapiz para resguardarlo, hubo que moverlo sobre rieles y requirió un equipo de 90 personas. La manipulación se hará con la “misma meticulosidad”.

“Hemos hecho un ensayo general y hemos estudiado todas las modalidades técnicas. Es un viaje inédito, pero estamos extremadamente tranquilos”, señaló Delphine Christophe durante la rueda de prensa. Las fechas del traslado, que financiará Reino Unido, no se han anunciado por razones de seguridad. La obra se instalará en el British Museum el 10 de septiembre de este año hasta el 11 de julio de 2027, cuando será trasladada de nuevo a Normandía.

 Cultura en EL PAÍS

Noticias Similares