La alianza militar de Alemania para lanzar el nuevo caza europeo prevé una “estrecha cooperación” con la industria española

Tras el fracaso del proyecto Future Combat Air System (FCAS), en el que junto a Alemania y Francia también participaba España, ocho empresas líderes en Alemania en los sectores de la defensa y aeronáutica se han unido para lanzar este jueves oficialmente el Team Gen 6, una alianza para fabricar en suelo europeo el caza de sexta generación con el que se busca reducir la dependencia de la industria armamentística estadounidense. Al mismo tiempo, en España se ha presentado una iniciativa similar en la que también participa Airbus y con la que se espera colaborar “estrechamente”.

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 El anuncio del pacto alemán liderado por Airbus para poner en marcha el avión de combate de sexta generación apunta a la colaboración multinacional tras el fracaso del proyecto con Francia  

Tras el fracaso del proyecto Future Combat Air System (FCAS), en el que junto a Alemania y Francia también participaba España, ocho empresas líderes en Alemania en los sectores de la defensa y aeronáutica se han unido para lanzar hoy oficialmente el Team Gen 6, una alianza para fabricar en suelo europeo el caza de sexta generación con el que se busca reducir la dependencia de la industria armamentística estadounidense. Al mismo tiempo, en España se presentó una iniciativa similar en la que también participa Airbus y con la que se espera colaborar “estrechamente”.

“Esta alianza aúna las competencias, la experiencia y las capacidades que —junto con otros socios europeos— son necesarias para el desarrollo y la puesta a punto de un avión de combate de sexta generación”, anunciaron este jueves a través de un comunicado de prensa conjunto emitido por Airbus en el marco del Salón Internacional Aeroespacial (ILA) que se celebra estos días en Berlín.

“La integración de dicho avión de combate, así como de otras plataformas existentes y futuras, tripuladas y no tripuladas, en el System of Systems constituirá el sistema de combate aéreo europeo del futuro”, indicaron y agregaron que la industria española, “en estrecha colaboración con los socios alemanes”, también se está organizando con las empresas Indra, Airbus Defence and Space, Grupo Oesia, GMV, ITP y Sener.

En la alianza alemana Team Gen 6 participan la división germana del consorcio europeo Airbus Defence and Space —con sede en Alemania—, la división alemana de la empresa europea de misiles MBDA y las alemanas AUTOFLUG, Diehl Defence, HENSOLDT, Liebherr, MTU Aero Engines y Rohde & Schwarz.

“Los acontecimientos geopolíticos hacen que sea estratégicamente imprescindible dotar de manera consecuente a las fuerzas aéreas de la capacidad necesaria para la defensa nacional y de la alianza (OTAN)”, afirmaron en una declaración conjunta los directores generales de las ocho empresas. “Ahora es indispensable una nueva configuración eficaz para alcanzar nuestro objetivo común: un sistema de combate aéreo europeo superior para nuestra seguridad colectiva”.

El Future Combat Air System (FCAS), que se puso en marcha en 2017 con un volumen de alrededor de 100.000 millones de euros y en el que participaba España a través de Indra, debía desarrollar a largo plazo el caza de sexta generación que debía sustituir al Rafale francés, así como al Eurofighter utilizado por Alemania y España. Sin embargo, el pasado lunes se dieron por terminadas las negociaciones al no poder resolverse la disputa entre Airbus y el fabricante francés Dassault, que había reclamado un papel de liderazgo, algo a lo que se oponía Alemania que reclamaba una participación en igualdad de condiciones. Ambas empresas discutieron durante meses sobre competencias, control y derechos de propiedad intelectual sin lograr un acuerdo.

Conscientes de las desavenencias del proyecto anterior, la nueva alianza destacó que las empresas participantes tienen una clara “voluntad de cooperación multinacional”. “Una asociación europea integral en igualdad de condiciones solo puede tener éxito si está respaldada por industrias nacionales fuertes y fundamentada en la voluntad política”, escribieron en el comunicado. “Solo juntos, como europeos, podremos superar los retos tecnológicos y financieros de la sexta generación”, subrayaron los socios.

El fracaso del FCAS era algo esperado desde hacía meses, pero llega en un momento en el que Europa debe ser más autónoma militarmente. “Ya se veía venir desde hacía tiempo que el proyecto no se llevaría a cabo como estaba previsto. Por eso no es de extrañar que ya se estuvieran barajando otras alternativas, tanto en el ámbito político como en el industrial”, explica Dominik Tolksdorf, experto en política de seguridad del think tank Asociación Alemana para Política Exterior (DGAP), sobre el hecho de que se haya lanzado tan rápidamente una alianza para reemplazar al FCAS.

Para el experto, esta alianza tiene una “ventaja evidente” y es que se trata de “una unión de empresas que ya se conocen por otras colaboraciones y que todas aportan un componente concreto al proyecto”. “Dado que las empresas se complementan, el riesgo de competencia entre ellas sería menor. En consecuencia, es probable que el desarrollo del proyecto requiriera menos mediación política por parte de los gobiernos que en el caso del FCAS”, detalla. “Sin embargo, sería estratégicamente importante involucrar también a otras empresas europeas en el desarrollo y la producción. De este modo, desde el principio habría más gobiernos interesados en el éxito y la adquisición del sistema, en caso de que finalmente se llegara a producir”.

El anuncio de la nueva alianza llega un día después de que el Gobierno alemán aprobara su nueva estrategia aeronáutica con la que quiere posicionar a Alemania como una nación líder en el sector aeronáutico. Por primera vez, los ámbitos de actuación centrales de la industria aeronáutica, el transporte aéreo y la aviación militar se agrupan en una estrategia común con la que esperan poder crear sinergias y que las innovaciones en un ámbito se trasladen rápidamente al otro. El ministro de Defensa, Boris Pistorius, recordó que la “aviación militar desempeña un papel clave para la defensa de Alemania y del territorio de la OTAN”.

Esta estrategia se engloba dentro del rearme alemán. Alemania ha ido incrementando en los últimos años su presupuesto en Defensa. Este año, el gasto aumentó hasta los 108.200 millones de euros, lo que supuso un nuevo récord desde el final de la Guerra Fría. Mientras, para los próximos años se espera que siga subiendo hasta llegar a los 196.400 millones de euros en 2030. Este incremento es posible gracias al fondo especial del Ejército alemán, por valor de 100.000 millones de euros aprobado por el Parlamento alemán en 2022 y a la modificación de la Constitución al final de la pasada legislatura, justo después de las elecciones, en la que se eximió al gasto en defensa de las restricciones del llamado freno al endeudamiento.

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