Javier López Vallejo (Pamplona, 50 años) saluda impreciso al interlocutor, que es mayor que él. «¿Cómo está la juventud?», suelta. El exfutbolista, que adquirió fama en la portería del Osasuna, es el psicólogo de la selección española, guardián de un tesoro cada vez más preciado en la sociedad, la salud mental. López Vallejo se sienta en la sala habilitada por el departamento de comunicación de la Federación y conversa con ABC antes del debut de España en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.¿Cómo está la salud mental de la selección?En cuanto a salud mental estamos muy bien, con muchísima ilusión, sabiendo de la responsabilidad de este tipo de eventos. Con mucha más ilusión que responsabilidad en cuanto a ganas de que salga todo bien, de poder disfrutar el proceso y sabiendo que estamos preparados. Sabiendo también de la incertidumbre de este tipo de situaciones en las que no todo exclusivamente depende de ti.Noticia relacionada general No No Entrevista Luis de la Fuente: «Nunca he visto una pelea en un vestuario» José Carlos CarabiasHoy se habla de salud mental como un término que sustituye lo que antes era ansiedad o estrés. ¿Engloba más la salud mental?Todo depende un poco del contexto. Como salud mental está claro que antiguamente era estar mal, ahora ya hay indicadores que están mucho más alineados con el bienestar. A nivel del contexto deportivo intentas conseguir el máximo rendimiento en el menor tiempo posible. El contexto mental es tener todas esas herramientas para poder sacar tu mejor versión en los contextos más difíciles.¿Cómo se evita en la selección española el estrés, la preocupación y se genera otro tipo de ambiente?En estos contextos de alto rendimiento está implícito el estrés por la responsabilidad que conlleva este tipo de eventos. Y sobre todo la consecuencia del error es muy grande y la repercusión que tiene todo. Todo esto va incluido y puede generar mayor presión y situaciones más estresantes. Sí que es cierto que este tipo de jugadores están acostumbrados a esta exposición, que lo vienen haciendo cada tres días, entonces yo creo que es algo a lo que están habituados.¿Los jugadores lo aprenden o lo llevan de serie?Seguramente muchos lo llevan de serie y otros muchos lo han aprendido a través de la práctica, herramientas para poder sobrellevar la presión y dar su mejor versión de manera estable durante el mayor tiempo posible en contextos difíciles donde hay que superar circunstancias, lesiones, malas rachas. Realmente tienen el aprendizaje a través de la práctica y poseen las herramientas de que saben que el aprendizaje no es lineal. Así pueden focalizarse en aquellas cosas que les ayudan a mejorar.«No me gustaría ser futbolista en esta época porque, con las redes sociales, están muchísimo más expuestos» Javier López Vallejo Psicólogo de la selección¿Cómo se aprende a que no te afecte todo y puedas ofrecer el máximo rendimiento sin quemarte la cabeza?No me gustaría ser futbolista en esta época porque están muchísimo más expuestos de que lo estábamos antes hace 20 años. Esa exposición a través de las redes sociales hace que todo tenga una mayor repercusión y sobre todo que el impacto en las cosas negativas sea mucho mayor. La ausencia total de estrés obviamente no existe. También sería perjudicial. Nosotros, a través del entrenador, de Luis, intentamos generar el nivel de activación óptimo del grupo para construir un equipo. Mi trabajo es mucho más indirecto a través del entrenador para ayudar de manera individual al que lo pueda necesitar o de manera grupal.Cuando Luis de la Fuente habla de que necesita buenas personas, además de buenos futbolistas, ¿es un mensaje a los jugadores, es espontáneo, es estudiado?Creo que no hay nadie o sería muy difícil encontrar un perfil de un seleccionador como Luis que tenga tanta experiencia en este contexto de selecciones. A través de su experiencia de tantos años, él ha podido darse cuenta de muchas cosas y de lo importante que es la construcción de equipos en una selección, tan distinta a un club. En esa construcción de un equipo, él tiene muy interiorizado que el ser buenas personas no es algo tirado al azar, sino que realmente significa mucho ser buenas personas. Se trata de compartir valores y que los compartan los jugadores es algo vital para que nos acerque a ganar. Cumplir eso no nos garantiza ganar, pero el no cumplir eso sí que nos aleja de ganar.«Los jugadores vienen a la selección de ser muy protagonistas en sus clubes y aquí de repente están en otro contexto, con la élite nacional» Javier López Vallejo¿Qué encuentra en la selección, más casos personales o laborales?Es muy difícil separar. Al final los jugadores, aunque vivan en una burbuja o aunque sean realmente habilidosos al jugar al fútbol, son personas que juegan al fútbol. Esto de ser persona significa que están tristes y les influyen las cosas. Ellos vienen de un contexto de ser muy protagonistas en su club y llegan a otro contexto que es de la selección, donde conviven con gente que es la élite nacional. Y pueden pasar de sentirse protagonistas a un papel más secundario a nivel deportivo. Y eso es muy importante porque realmente la salud de un equipo, en este caso la selección, la determinan los que juegan menos. Desde ahí, desde ese sentimiento de pertenencia, es tan importante la construcción de un equipo porque eso nos acerca a ganar.Usted ha dicho que en psicología no se puede tratar igual a todas las personas, que eso no funciona nunca…Es una idea alineada con algo que dijo Vicente del Bosque en su día, no hay nada más injusto que tratar a todos de la misma manera. En eso Luis de la Fuente es un experto, la gestión del grupo es parte de su secreto, trata a cada uno en función de lo que necesita, de sus necesidades. Muchas veces las necesidades coincidirán con las peticiones, pero otras muchas no. Se trata de identificar aquello que necesita cada uno para poder cubrir esa necesidad. El mundo de la psicología es tan bonito que, como los grupos son dinámicos, las necesidades cambian. Y nosotros tratamos de identificarlas. Yo intento ayudar al entrenador, doy mi opinión para que él tome la mejor decisión. ¿Sigue siendo el encargado de preparar las charlas a los jugadores?Yo ayudo al entrenador a preparar las charlas.Belén Díaz¿Cómo se decide el talante de la charla? Más emocional, estratégica, concreta, larga…El objetivo primordial es conseguir el nivel de activación óptimo de los jugadores. Unas veces detectamos que necesitan una charla más corta, o una donde se transmita seguridad, o donde se baja el nivel de activación. Mi trabajo es ayudar al entrenador a generar un mensaje que coincida con lo que creemos que los jugadores necesitan. Hay muchas cosas que las ordena por orden de caída a la papelera. Pero realmente mi labor es hacerle pensar. Y de ahí tomar la mejor decisión posible o por lo menos que él se arrepienta lo menos posible.¿Le gustan más las charlas emocionales o las específicas?Todas tienen su porqué, todo depende del objetivo que tengamos en ese momento.¿Pero cuál le gustan?A mí me gustan más las emocionales porque realmente generan más impacto. Lo que emociona lo aprendemos antes. Cuanto más emoción genere, menos repeticiones necesitas para aprender algo. En cualquiera de las charlas, las emocionales, técnicas o tácticas intentamos generar el mayor impacto en el menor tiempo posible. Porque tenemos poco tiempo en la selección. Luis intenta meter algo de emoción en cualquier mensaje. A veces pasa que los entrenadores suelen dar charlas basándose en lo que necesitan ellos mismos. Pero alejándose de lo que el equipo necesita. Ahí mi trabajo es ayudar al entrenador.«Me gustan más las charlas emocionales que las tácticas porque generan más impacto. Lo que emociona lo aprendemos antes» Javier López Vallejo¿A nivel mental cuál es la mayor fortaleza y la mayor debilidad de Luis de la Fuente?Yo te puedo hablar de las fortalezas que a mi me sorprendieron. Es un experto en la gestión con el jugador. Identifica muy bien las necesidades de los jugadores, pero a través de tener mucho tacto. Él es muy suave en las formas, pero fuerte en el fondo. Y muchas veces solemos ver lo contrario. También es un experto en gestionar conflictos, no intenta ganarlos, sino gestionarlos.¿Y las debilidades?Debilidades no tiene. Bueno, yo no las veo y tampoco las diría en público. Obviamente el entrenador perfecto no existe, pero creo que en contexto selección no he visto a nadie que tenga su experiencia y que tenga tantas habilidades en el manejo de la gestión de grupos. ¿Puede ser repetitivo a veces en los mensajes, todos los futbolistas son increíbles siempre?Bueno, todo depende de la interpretación que uno hace de los hechos, me parece una habilidad en cuanto a que él es muy humilde. Él es muy capaz de que la medalla o el mérito se lo lleven otros sabiendo que él es parte importante. No dice ninguna mentira, los jugadores tienen muchísimo mérito y el secreto de la selección es el nivel de los jugadores. Y también es verdad que el equipo es el reflejo del carácter del entrenador.Belén Díaz¿Le aconsejó que llamara a los periodistas por su nombre o es su naturaleza?Hay mucha naturalidad en él. Muchas cosas que son de motu propio y esta es una de ellas. Esa cercanía él la tiene. Parecemos personas todos.Desde fuera, la impresión es que los futbolistas viven en una burbuja, en maneras consentidas y les cuesta pisar la tierra.De verdad que me gustaría que pudieras vivir desde dentro cualquier día a día de la concentración para darte cuenta que eso no se ajusta a la realidad. Se tiene la idea que todo lo que rodea a un jugador es tan elitista. Pero luego en el día a día son gente súper cercana, muy generosa y es un reflejo primero de ellos y segundo de lo que quiere encontrar el técnico. Me parece gente con unos valores muy grandes.¿Influyen para mal las redes sociales?Al final las redes sociales con todas sus cosas buenas, tienen una parte muy negativa. Los jugadores están tan expuestos a cualquier crítica anónima y de cualquier persona, que pueden ser perjudiciales.«No podemos pretender que Lamine, con 18 años, no se equivoque jamás, eso es irreal, y fíjate al nivel en el que se mueve» Javier López VallejoLamine Yamal, 18 años, estrella mundial. ¿Hay trabajo extra con alguien así?A esas edades son críos, Lamine ha vivido tantas cosas a tan poca edad que aquí le tratamos como un tipo hipermaduro. No podemos pretender que un chico de 18 años no se equivoque jamás, eso es irreal, en cualquier contexto, a cualquier nivel, y fíjate al nivel en que él vive. Nosotros aquí estamos encantados con él en cuanto a madurez y a cumplimiento de normas.¿Ha tenido que escuchar cosas muy fuertes en su profesión?Cada caso es singular y realmente escuchas de todo, lo más importante es si puedes ser útil a esa persona, darle las herramientas. Todos tenemos problemas, todos damos importancia a según qué cosas y nos preocupamos, vivimos en la preocupación. Además en esta sociedad de hoy vives de la inmediatez, donde quieres todo para allá, con lo cual el estrés forma parte de tu día a día. El contexto deportivo te ayuda a encontrarte con personas sanas mentalmente.Siempre se ha dicho que el deporte de élite es sobre todo cabeza. ¿De acuerdo?Sí, sin duda. A nivel mental una de las características comunes de todos los jugadores que vienen con nosotros es que mentalmente son expertos, saben dar su mejor versión en contextos tan difíciles, tan competitivos. Y que lo difícil del fútbol es que el error tiene tanta consecuencia. La psicología no lo es todo, pero está impregnada en todos los estamentos, el físico, el técnico, el táctico. De alguna manera, yo creo que la diferencia muchas veces entre un gran jugador y un buen jugador es su fortaleza mental.¿Necesitan los políticos ir más al psicólogo?Estoy seguro que para generar estrategias de alto pacto, de habilidades comunicativas, tienen gente que les ayuda seguro, estoy convencido. Seguro que hay muchos que irán al psicólogo.«Yo voy al psicólogo, alguien tiene que ayudar al que ayuda. Y lo que busco es simplemente conocerme mejor» Javier López Vallejo¿Usted acude al psicólogo?Claro, alguien tiene que sostener al sostenedor. Claro, claro, alguien tiene que ayudar al que ayuda.¿Y qué encuentra cuando va?Simplemente conocerme mejor. Esa es la primera piedra, cuanto mejor nos conozcamos, mejores decisiones podemos tomar. En ese autoconocimiento hay un camino largo, donde no hay atajos. Y al final muchas veces necesitas que los demás te hagan de espejo, para poder conocerte.¿Qué no le gusta de su trabajo?Empiezo por lo que me gusta, que es el poder ayudar. Y lo que menos me gusta es que tenemos que ir picando poco a poco para que cada vez se normalice más la presencia de psicólogos en el fútbol y el deporte…¿Cómo se puede mejorar el estrés social y personal en el que vivimos?Es verdad que la ansiedad tiene muy mala prensa y no seré yo quien diga lo contrario. Pero también es cierto que necesitamos una pequeña dosis de ansiedad para aprender a hacer. Lo que nos hace realizar cosas es esa pequeña dosis de ansiedad. El estrés crónico permanente no es bueno, si lo tenemos en el día a día es muy perjudicial. No voy a decir nada nuevo, sabemos la teoría: todos necesitamos práctica para coger hábitos. Necesitamos tiempo para poder estar con nosotros mismos, conocernos y ver el origen de las causas. A veces nos olvidamos un poco de nosotros mismos, generar espacios de autoconocimiento me parece importante. Javier López Vallejo (Pamplona, 50 años) saluda impreciso al interlocutor, que es mayor que él. «¿Cómo está la juventud?», suelta. El exfutbolista, que adquirió fama en la portería del Osasuna, es el psicólogo de la selección española, guardián de un tesoro cada vez más preciado en la sociedad, la salud mental. López Vallejo se sienta en la sala habilitada por el departamento de comunicación de la Federación y conversa con ABC antes del debut de España en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.¿Cómo está la salud mental de la selección?En cuanto a salud mental estamos muy bien, con muchísima ilusión, sabiendo de la responsabilidad de este tipo de eventos. Con mucha más ilusión que responsabilidad en cuanto a ganas de que salga todo bien, de poder disfrutar el proceso y sabiendo que estamos preparados. Sabiendo también de la incertidumbre de este tipo de situaciones en las que no todo exclusivamente depende de ti.Noticia relacionada general No No Entrevista Luis de la Fuente: «Nunca he visto una pelea en un vestuario» José Carlos CarabiasHoy se habla de salud mental como un término que sustituye lo que antes era ansiedad o estrés. ¿Engloba más la salud mental?Todo depende un poco del contexto. Como salud mental está claro que antiguamente era estar mal, ahora ya hay indicadores que están mucho más alineados con el bienestar. A nivel del contexto deportivo intentas conseguir el máximo rendimiento en el menor tiempo posible. El contexto mental es tener todas esas herramientas para poder sacar tu mejor versión en los contextos más difíciles.¿Cómo se evita en la selección española el estrés, la preocupación y se genera otro tipo de ambiente?En estos contextos de alto rendimiento está implícito el estrés por la responsabilidad que conlleva este tipo de eventos. Y sobre todo la consecuencia del error es muy grande y la repercusión que tiene todo. Todo esto va incluido y puede generar mayor presión y situaciones más estresantes. Sí que es cierto que este tipo de jugadores están acostumbrados a esta exposición, que lo vienen haciendo cada tres días, entonces yo creo que es algo a lo que están habituados.¿Los jugadores lo aprenden o lo llevan de serie?Seguramente muchos lo llevan de serie y otros muchos lo han aprendido a través de la práctica, herramientas para poder sobrellevar la presión y dar su mejor versión de manera estable durante el mayor tiempo posible en contextos difíciles donde hay que superar circunstancias, lesiones, malas rachas. Realmente tienen el aprendizaje a través de la práctica y poseen las herramientas de que saben que el aprendizaje no es lineal. Así pueden focalizarse en aquellas cosas que les ayudan a mejorar.«No me gustaría ser futbolista en esta época porque, con las redes sociales, están muchísimo más expuestos» Javier López Vallejo Psicólogo de la selección¿Cómo se aprende a que no te afecte todo y puedas ofrecer el máximo rendimiento sin quemarte la cabeza?No me gustaría ser futbolista en esta época porque están muchísimo más expuestos de que lo estábamos antes hace 20 años. Esa exposición a través de las redes sociales hace que todo tenga una mayor repercusión y sobre todo que el impacto en las cosas negativas sea mucho mayor. La ausencia total de estrés obviamente no existe. También sería perjudicial. Nosotros, a través del entrenador, de Luis, intentamos generar el nivel de activación óptimo del grupo para construir un equipo. Mi trabajo es mucho más indirecto a través del entrenador para ayudar de manera individual al que lo pueda necesitar o de manera grupal.Cuando Luis de la Fuente habla de que necesita buenas personas, además de buenos futbolistas, ¿es un mensaje a los jugadores, es espontáneo, es estudiado?Creo que no hay nadie o sería muy difícil encontrar un perfil de un seleccionador como Luis que tenga tanta experiencia en este contexto de selecciones. A través de su experiencia de tantos años, él ha podido darse cuenta de muchas cosas y de lo importante que es la construcción de equipos en una selección, tan distinta a un club. En esa construcción de un equipo, él tiene muy interiorizado que el ser buenas personas no es algo tirado al azar, sino que realmente significa mucho ser buenas personas. Se trata de compartir valores y que los compartan los jugadores es algo vital para que nos acerque a ganar. Cumplir eso no nos garantiza ganar, pero el no cumplir eso sí que nos aleja de ganar.«Los jugadores vienen a la selección de ser muy protagonistas en sus clubes y aquí de repente están en otro contexto, con la élite nacional» Javier López Vallejo¿Qué encuentra en la selección, más casos personales o laborales?Es muy difícil separar. Al final los jugadores, aunque vivan en una burbuja o aunque sean realmente habilidosos al jugar al fútbol, son personas que juegan al fútbol. Esto de ser persona significa que están tristes y les influyen las cosas. Ellos vienen de un contexto de ser muy protagonistas en su club y llegan a otro contexto que es de la selección, donde conviven con gente que es la élite nacional. Y pueden pasar de sentirse protagonistas a un papel más secundario a nivel deportivo. Y eso es muy importante porque realmente la salud de un equipo, en este caso la selección, la determinan los que juegan menos. Desde ahí, desde ese sentimiento de pertenencia, es tan importante la construcción de un equipo porque eso nos acerca a ganar.Usted ha dicho que en psicología no se puede tratar igual a todas las personas, que eso no funciona nunca…Es una idea alineada con algo que dijo Vicente del Bosque en su día, no hay nada más injusto que tratar a todos de la misma manera. En eso Luis de la Fuente es un experto, la gestión del grupo es parte de su secreto, trata a cada uno en función de lo que necesita, de sus necesidades. Muchas veces las necesidades coincidirán con las peticiones, pero otras muchas no. Se trata de identificar aquello que necesita cada uno para poder cubrir esa necesidad. El mundo de la psicología es tan bonito que, como los grupos son dinámicos, las necesidades cambian. Y nosotros tratamos de identificarlas. Yo intento ayudar al entrenador, doy mi opinión para que él tome la mejor decisión. ¿Sigue siendo el encargado de preparar las charlas a los jugadores?Yo ayudo al entrenador a preparar las charlas.Belén Díaz¿Cómo se decide el talante de la charla? Más emocional, estratégica, concreta, larga…El objetivo primordial es conseguir el nivel de activación óptimo de los jugadores. Unas veces detectamos que necesitan una charla más corta, o una donde se transmita seguridad, o donde se baja el nivel de activación. Mi trabajo es ayudar al entrenador a generar un mensaje que coincida con lo que creemos que los jugadores necesitan. Hay muchas cosas que las ordena por orden de caída a la papelera. Pero realmente mi labor es hacerle pensar. Y de ahí tomar la mejor decisión posible o por lo menos que él se arrepienta lo menos posible.¿Le gustan más las charlas emocionales o las específicas?Todas tienen su porqué, todo depende del objetivo que tengamos en ese momento.¿Pero cuál le gustan?A mí me gustan más las emocionales porque realmente generan más impacto. Lo que emociona lo aprendemos antes. Cuanto más emoción genere, menos repeticiones necesitas para aprender algo. En cualquiera de las charlas, las emocionales, técnicas o tácticas intentamos generar el mayor impacto en el menor tiempo posible. Porque tenemos poco tiempo en la selección. Luis intenta meter algo de emoción en cualquier mensaje. A veces pasa que los entrenadores suelen dar charlas basándose en lo que necesitan ellos mismos. Pero alejándose de lo que el equipo necesita. Ahí mi trabajo es ayudar al entrenador.«Me gustan más las charlas emocionales que las tácticas porque generan más impacto. Lo que emociona lo aprendemos antes» Javier López Vallejo¿A nivel mental cuál es la mayor fortaleza y la mayor debilidad de Luis de la Fuente?Yo te puedo hablar de las fortalezas que a mi me sorprendieron. Es un experto en la gestión con el jugador. Identifica muy bien las necesidades de los jugadores, pero a través de tener mucho tacto. Él es muy suave en las formas, pero fuerte en el fondo. Y muchas veces solemos ver lo contrario. También es un experto en gestionar conflictos, no intenta ganarlos, sino gestionarlos.¿Y las debilidades?Debilidades no tiene. Bueno, yo no las veo y tampoco las diría en público. Obviamente el entrenador perfecto no existe, pero creo que en contexto selección no he visto a nadie que tenga su experiencia y que tenga tantas habilidades en el manejo de la gestión de grupos. ¿Puede ser repetitivo a veces en los mensajes, todos los futbolistas son increíbles siempre?Bueno, todo depende de la interpretación que uno hace de los hechos, me parece una habilidad en cuanto a que él es muy humilde. Él es muy capaz de que la medalla o el mérito se lo lleven otros sabiendo que él es parte importante. No dice ninguna mentira, los jugadores tienen muchísimo mérito y el secreto de la selección es el nivel de los jugadores. Y también es verdad que el equipo es el reflejo del carácter del entrenador.Belén Díaz¿Le aconsejó que llamara a los periodistas por su nombre o es su naturaleza?Hay mucha naturalidad en él. Muchas cosas que son de motu propio y esta es una de ellas. Esa cercanía él la tiene. Parecemos personas todos.Desde fuera, la impresión es que los futbolistas viven en una burbuja, en maneras consentidas y les cuesta pisar la tierra.De verdad que me gustaría que pudieras vivir desde dentro cualquier día a día de la concentración para darte cuenta que eso no se ajusta a la realidad. Se tiene la idea que todo lo que rodea a un jugador es tan elitista. Pero luego en el día a día son gente súper cercana, muy generosa y es un reflejo primero de ellos y segundo de lo que quiere encontrar el técnico. Me parece gente con unos valores muy grandes.¿Influyen para mal las redes sociales?Al final las redes sociales con todas sus cosas buenas, tienen una parte muy negativa. Los jugadores están tan expuestos a cualquier crítica anónima y de cualquier persona, que pueden ser perjudiciales.«No podemos pretender que Lamine, con 18 años, no se equivoque jamás, eso es irreal, y fíjate al nivel en el que se mueve» Javier López VallejoLamine Yamal, 18 años, estrella mundial. ¿Hay trabajo extra con alguien así?A esas edades son críos, Lamine ha vivido tantas cosas a tan poca edad que aquí le tratamos como un tipo hipermaduro. No podemos pretender que un chico de 18 años no se equivoque jamás, eso es irreal, en cualquier contexto, a cualquier nivel, y fíjate al nivel en que él vive. Nosotros aquí estamos encantados con él en cuanto a madurez y a cumplimiento de normas.¿Ha tenido que escuchar cosas muy fuertes en su profesión?Cada caso es singular y realmente escuchas de todo, lo más importante es si puedes ser útil a esa persona, darle las herramientas. Todos tenemos problemas, todos damos importancia a según qué cosas y nos preocupamos, vivimos en la preocupación. Además en esta sociedad de hoy vives de la inmediatez, donde quieres todo para allá, con lo cual el estrés forma parte de tu día a día. El contexto deportivo te ayuda a encontrarte con personas sanas mentalmente.Siempre se ha dicho que el deporte de élite es sobre todo cabeza. ¿De acuerdo?Sí, sin duda. A nivel mental una de las características comunes de todos los jugadores que vienen con nosotros es que mentalmente son expertos, saben dar su mejor versión en contextos tan difíciles, tan competitivos. Y que lo difícil del fútbol es que el error tiene tanta consecuencia. La psicología no lo es todo, pero está impregnada en todos los estamentos, el físico, el técnico, el táctico. De alguna manera, yo creo que la diferencia muchas veces entre un gran jugador y un buen jugador es su fortaleza mental.¿Necesitan los políticos ir más al psicólogo?Estoy seguro que para generar estrategias de alto pacto, de habilidades comunicativas, tienen gente que les ayuda seguro, estoy convencido. Seguro que hay muchos que irán al psicólogo.«Yo voy al psicólogo, alguien tiene que ayudar al que ayuda. Y lo que busco es simplemente conocerme mejor» Javier López Vallejo¿Usted acude al psicólogo?Claro, alguien tiene que sostener al sostenedor. Claro, claro, alguien tiene que ayudar al que ayuda.¿Y qué encuentra cuando va?Simplemente conocerme mejor. Esa es la primera piedra, cuanto mejor nos conozcamos, mejores decisiones podemos tomar. En ese autoconocimiento hay un camino largo, donde no hay atajos. Y al final muchas veces necesitas que los demás te hagan de espejo, para poder conocerte.¿Qué no le gusta de su trabajo?Empiezo por lo que me gusta, que es el poder ayudar. Y lo que menos me gusta es que tenemos que ir picando poco a poco para que cada vez se normalice más la presencia de psicólogos en el fútbol y el deporte…¿Cómo se puede mejorar el estrés social y personal en el que vivimos?Es verdad que la ansiedad tiene muy mala prensa y no seré yo quien diga lo contrario. Pero también es cierto que necesitamos una pequeña dosis de ansiedad para aprender a hacer. Lo que nos hace realizar cosas es esa pequeña dosis de ansiedad. El estrés crónico permanente no es bueno, si lo tenemos en el día a día es muy perjudicial. No voy a decir nada nuevo, sabemos la teoría: todos necesitamos práctica para coger hábitos. Necesitamos tiempo para poder estar con nosotros mismos, conocernos y ver el origen de las causas. A veces nos olvidamos un poco de nosotros mismos, generar espacios de autoconocimiento me parece importante.
Javier López Vallejo (Pamplona, 50 años) saluda impreciso al interlocutor, que es mayor que él. «¿Cómo está la juventud?», suelta. El exfutbolista, que adquirió fama en la portería del Osasuna, es el psicólogo de la selección española, guardián de un tesoro cada vez más preciado … en la sociedad, la salud mental. López Vallejo se sienta en la sala habilitada por el departamento de comunicación de la Federación y conversa con ABC antes del debut de España en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
¿Cómo está la salud mental de la selección?
En cuanto a salud mental estamos muy bien, con muchísima ilusión, sabiendo de la responsabilidad de este tipo de eventos. Con mucha más ilusión que responsabilidad en cuanto a ganas de que salga todo bien, de poder disfrutar el proceso y sabiendo que estamos preparados. Sabiendo también de la incertidumbre de este tipo de situaciones en las que no todo exclusivamente depende de ti.
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Hoy se habla de salud mental como un término que sustituye lo que antes era ansiedad o estrés. ¿Engloba más la salud mental?
Todo depende un poco del contexto. Como salud mental está claro que antiguamente era estar mal, ahora ya hay indicadores que están mucho más alineados con el bienestar. A nivel del contexto deportivo intentas conseguir el máximo rendimiento en el menor tiempo posible. El contexto mental es tener todas esas herramientas para poder sacar tu mejor versión en los contextos más difíciles.
¿Cómo se evita en la selección española el estrés, la preocupación y se genera otro tipo de ambiente?
En estos contextos de alto rendimiento está implícito el estrés por la responsabilidad que conlleva este tipo de eventos. Y sobre todo la consecuencia del error es muy grande y la repercusión que tiene todo. Todo esto va incluido y puede generar mayor presión y situaciones más estresantes. Sí que es cierto que este tipo de jugadores están acostumbrados a esta exposición, que lo vienen haciendo cada tres días, entonces yo creo que es algo a lo que están habituados.
¿Los jugadores lo aprenden o lo llevan de serie?
Seguramente muchos lo llevan de serie y otros muchos lo han aprendido a través de la práctica, herramientas para poder sobrellevar la presión y dar su mejor versión de manera estable durante el mayor tiempo posible en contextos difíciles donde hay que superar circunstancias, lesiones, malas rachas. Realmente tienen el aprendizaje a través de la práctica y poseen las herramientas de que saben que el aprendizaje no es lineal. Así pueden focalizarse en aquellas cosas que les ayudan a mejorar.
«No me gustaría ser futbolista en esta época porque, con las redes sociales, están muchísimo más expuestos»
Javier López Vallejo
Psicólogo de la selección
¿Cómo se aprende a que no te afecte todo y puedas ofrecer el máximo rendimiento sin quemarte la cabeza?
No me gustaría ser futbolista en esta época porque están muchísimo más expuestos de que lo estábamos antes hace 20 años. Esa exposición a través de las redes sociales hace que todo tenga una mayor repercusión y sobre todo que el impacto en las cosas negativas sea mucho mayor. La ausencia total de estrés obviamente no existe. También sería perjudicial. Nosotros, a través del entrenador, de Luis, intentamos generar el nivel de activación óptimo del grupo para construir un equipo. Mi trabajo es mucho más indirecto a través del entrenador para ayudar de manera individual al que lo pueda necesitar o de manera grupal.
Cuando Luis de la Fuente habla de que necesita buenas personas, además de buenos futbolistas, ¿es un mensaje a los jugadores, es espontáneo, es estudiado?
Creo que no hay nadie o sería muy difícil encontrar un perfil de un seleccionador como Luis que tenga tanta experiencia en este contexto de selecciones. A través de su experiencia de tantos años, él ha podido darse cuenta de muchas cosas y de lo importante que es la construcción de equipos en una selección, tan distinta a un club. En esa construcción de un equipo, él tiene muy interiorizado que el ser buenas personas no es algo tirado al azar, sino que realmente significa mucho ser buenas personas. Se trata de compartir valores y que los compartan los jugadores es algo vital para que nos acerque a ganar. Cumplir eso no nos garantiza ganar, pero el no cumplir eso sí que nos aleja de ganar.
«Los jugadores vienen a la selección de ser muy protagonistas en sus clubes y aquí de repente están en otro contexto, con la élite nacional»
Javier López Vallejo
¿Qué encuentra en la selección, más casos personales o laborales?
Es muy difícil separar. Al final los jugadores, aunque vivan en una burbuja o aunque sean realmente habilidosos al jugar al fútbol, son personas que juegan al fútbol. Esto de ser persona significa que están tristes y les influyen las cosas. Ellos vienen de un contexto de ser muy protagonistas en su club y llegan a otro contexto que es de la selección, donde conviven con gente que es la élite nacional. Y pueden pasar de sentirse protagonistas a un papel más secundario a nivel deportivo. Y eso es muy importante porque realmente la salud de un equipo, en este caso la selección, la determinan los que juegan menos. Desde ahí, desde ese sentimiento de pertenencia, es tan importante la construcción de un equipo porque eso nos acerca a ganar.
Usted ha dicho que en psicología no se puede tratar igual a todas las personas, que eso no funciona nunca…
Es una idea alineada con algo que dijo Vicente del Bosque en su día, no hay nada más injusto que tratar a todos de la misma manera. En eso Luis de la Fuente es un experto, la gestión del grupo es parte de su secreto, trata a cada uno en función de lo que necesita, de sus necesidades. Muchas veces las necesidades coincidirán con las peticiones, pero otras muchas no. Se trata de identificar aquello que necesita cada uno para poder cubrir esa necesidad. El mundo de la psicología es tan bonito que, como los grupos son dinámicos, las necesidades cambian. Y nosotros tratamos de identificarlas. Yo intento ayudar al entrenador, doy mi opinión para que él tome la mejor decisión.
¿Sigue siendo el encargado de preparar las charlas a los jugadores?
Yo ayudo al entrenador a preparar las charlas.

¿Cómo se decide el talante de la charla? Más emocional, estratégica, concreta, larga…
El objetivo primordial es conseguir el nivel de activación óptimo de los jugadores. Unas veces detectamos que necesitan una charla más corta, o una donde se transmita seguridad, o donde se baja el nivel de activación. Mi trabajo es ayudar al entrenador a generar un mensaje que coincida con lo que creemos que los jugadores necesitan. Hay muchas cosas que las ordena por orden de caída a la papelera. Pero realmente mi labor es hacerle pensar. Y de ahí tomar la mejor decisión posible o por lo menos que él se arrepienta lo menos posible.
¿Le gustan más las charlas emocionales o las específicas?
Todas tienen su porqué, todo depende del objetivo que tengamos en ese momento.
¿Pero cuál le gustan?
A mí me gustan más las emocionales porque realmente generan más impacto. Lo que emociona lo aprendemos antes. Cuanto más emoción genere, menos repeticiones necesitas para aprender algo. En cualquiera de las charlas, las emocionales, técnicas o tácticas intentamos generar el mayor impacto en el menor tiempo posible. Porque tenemos poco tiempo en la selección. Luis intenta meter algo de emoción en cualquier mensaje. A veces pasa que los entrenadores suelen dar charlas basándose en lo que necesitan ellos mismos. Pero alejándose de lo que el equipo necesita. Ahí mi trabajo es ayudar al entrenador.
«Me gustan más las charlas emocionales que las tácticas porque generan más impacto. Lo que emociona lo aprendemos antes»
Javier López Vallejo
¿A nivel mental cuál es la mayor fortaleza y la mayor debilidad de Luis de la Fuente?
Yo te puedo hablar de las fortalezas que a mi me sorprendieron. Es un experto en la gestión con el jugador. Identifica muy bien las necesidades de los jugadores, pero a través de tener mucho tacto. Él es muy suave en las formas, pero fuerte en el fondo. Y muchas veces solemos ver lo contrario. También es un experto en gestionar conflictos, no intenta ganarlos, sino gestionarlos.
¿Y las debilidades?
Debilidades no tiene. Bueno, yo no las veo y tampoco las diría en público. Obviamente el entrenador perfecto no existe, pero creo que en contexto selección no he visto a nadie que tenga su experiencia y que tenga tantas habilidades en el manejo de la gestión de grupos.
¿Puede ser repetitivo a veces en los mensajes, todos los futbolistas son increíbles siempre?
Bueno, todo depende de la interpretación que uno hace de los hechos, me parece una habilidad en cuanto a que él es muy humilde. Él es muy capaz de que la medalla o el mérito se lo lleven otros sabiendo que él es parte importante. No dice ninguna mentira, los jugadores tienen muchísimo mérito y el secreto de la selección es el nivel de los jugadores. Y también es verdad que el equipo es el reflejo del carácter del entrenador.

¿Le aconsejó que llamara a los periodistas por su nombre o es su naturaleza?
Hay mucha naturalidad en él. Muchas cosas que son de motu propio y esta es una de ellas. Esa cercanía él la tiene. Parecemos personas todos.
Desde fuera, la impresión es que los futbolistas viven en una burbuja, en maneras consentidas y les cuesta pisar la tierra.
De verdad que me gustaría que pudieras vivir desde dentro cualquier día a día de la concentración para darte cuenta que eso no se ajusta a la realidad. Se tiene la idea que todo lo que rodea a un jugador es tan elitista. Pero luego en el día a día son gente súper cercana, muy generosa y es un reflejo primero de ellos y segundo de lo que quiere encontrar el técnico. Me parece gente con unos valores muy grandes.
¿Influyen para mal las redes sociales?
Al final las redes sociales con todas sus cosas buenas, tienen una parte muy negativa. Los jugadores están tan expuestos a cualquier crítica anónima y de cualquier persona, que pueden ser perjudiciales.
«No podemos pretender que Lamine, con 18 años, no se equivoque jamás, eso es irreal, y fíjate al nivel en el que se mueve»
Javier López Vallejo
Lamine Yamal, 18 años, estrella mundial. ¿Hay trabajo extra con alguien así?
A esas edades son críos, Lamine ha vivido tantas cosas a tan poca edad que aquí le tratamos como un tipo hipermaduro. No podemos pretender que un chico de 18 años no se equivoque jamás, eso es irreal, en cualquier contexto, a cualquier nivel, y fíjate al nivel en que él vive. Nosotros aquí estamos encantados con él en cuanto a madurez y a cumplimiento de normas.
¿Ha tenido que escuchar cosas muy fuertes en su profesión?
Cada caso es singular y realmente escuchas de todo, lo más importante es si puedes ser útil a esa persona, darle las herramientas. Todos tenemos problemas, todos damos importancia a según qué cosas y nos preocupamos, vivimos en la preocupación. Además en esta sociedad de hoy vives de la inmediatez, donde quieres todo para allá, con lo cual el estrés forma parte de tu día a día. El contexto deportivo te ayuda a encontrarte con personas sanas mentalmente.
Siempre se ha dicho que el deporte de élite es sobre todo cabeza. ¿De acuerdo?
Sí, sin duda. A nivel mental una de las características comunes de todos los jugadores que vienen con nosotros es que mentalmente son expertos, saben dar su mejor versión en contextos tan difíciles, tan competitivos. Y que lo difícil del fútbol es que el error tiene tanta consecuencia. La psicología no lo es todo, pero está impregnada en todos los estamentos, el físico, el técnico, el táctico. De alguna manera, yo creo que la diferencia muchas veces entre un gran jugador y un buen jugador es su fortaleza mental.
¿Necesitan los políticos ir más al psicólogo?
Estoy seguro que para generar estrategias de alto pacto, de habilidades comunicativas, tienen gente que les ayuda seguro, estoy convencido. Seguro que hay muchos que irán al psicólogo.
«Yo voy al psicólogo, alguien tiene que ayudar al que ayuda. Y lo que busco es simplemente conocerme mejor»
Javier López Vallejo
¿Usted acude al psicólogo?
Claro, alguien tiene que sostener al sostenedor. Claro, claro, alguien tiene que ayudar al que ayuda.
¿Y qué encuentra cuando va?
Simplemente conocerme mejor. Esa es la primera piedra, cuanto mejor nos conozcamos, mejores decisiones podemos tomar. En ese autoconocimiento hay un camino largo, donde no hay atajos. Y al final muchas veces necesitas que los demás te hagan de espejo, para poder conocerte.
¿Qué no le gusta de su trabajo?
Empiezo por lo que me gusta, que es el poder ayudar. Y lo que menos me gusta es que tenemos que ir picando poco a poco para que cada vez se normalice más la presencia de psicólogos en el fútbol y el deporte…
¿Cómo se puede mejorar el estrés social y personal en el que vivimos?
Es verdad que la ansiedad tiene muy mala prensa y no seré yo quien diga lo contrario. Pero también es cierto que necesitamos una pequeña dosis de ansiedad para aprender a hacer. Lo que nos hace realizar cosas es esa pequeña dosis de ansiedad. El estrés crónico permanente no es bueno, si lo tenemos en el día a día es muy perjudicial. No voy a decir nada nuevo, sabemos la teoría: todos necesitamos práctica para coger hábitos. Necesitamos tiempo para poder estar con nosotros mismos, conocernos y ver el origen de las causas. A veces nos olvidamos un poco de nosotros mismos, generar espacios de autoconocimiento me parece importante.
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