José Luis Rodríguez Zapatero sabe que tiene dos problemas. Lo ha dejado claro en su primera intervención pública tras conocerse su condición de investigado. El primer problema es con la justicia por estar inmerso en un proceso en el que defender su inocencia le demanda una estrategia jurídica sin margen para el error. Rodríguez Zapatero ha reclamado su derecho a la defensa y la presunción de inocencia apelando a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. También ha denunciado la violación de derechos sufrida al hacerse pública la totalidad de su agenda. El otro problema está conectado con el deber de explicación que se impone a quien ha ostentado la presidencia del Gobierno. ¿Cómo combinar esta estrategia sin comprometer la mejor defensa del ciudadano y la reputación del hombre público? La entrevista en TVE ha sido la ocasión para intentarlo y esta encubría además un tercer objetivo todavía más exigente: contener los daños que sobre el Gobierno ha provocado la declaración de Julio Martínez atribuyéndole a Zapatero gestiones sobre el rescate de Plus Ultra.
En el caso de Zapatero, ¿cómo combinar el deber de explicación de un expresidente con la mejor defensa del ciudadano y la reputación del hombre público?
José Luis Rodríguez Zapatero sabe que tiene dos problemas. Lo ha dejado claro en su primera intervención pública tras conocerse su condición de investigado. El primer problema es con la justicia por estar inmerso en un proceso en el que defender su inocencia le demanda una estrategia jurídica sin margen para el error. Rodríguez Zapatero ha reclamado su derecho a la defensa y la presunción de inocencia apelando a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. También ha denunciado la violación de derechos sufrida al hacerse pública la totalidad de su agenda. El otro problema está conectado con el deber de explicación que se impone a quien ha ostentado la presidencia del Gobierno. ¿Cómo combinar esta estrategia sin comprometer la mejor defensa del ciudadano y la reputación del hombre público? La entrevista en TVE ha sido la ocasión para intentarlo y esta encubría además un tercer objetivo todavía más exigente: contener los daños que sobre el Gobierno ha provocado la declaración de Julio Martínez atribuyéndole a Zapatero gestiones sobre el rescate de Plus Ultra.
España en EL PAÍS
