En España se hace notar ya el giro sociológico a la derecha. Resulta curioso que los dos momentos en que ha habido mayor repliegue últimamente en nuestro país hayan girado alrededor de la visita del Papa León XIV y de la victoria de la selección española en el Mundial de fútbol. Es decir, instituciones que hasta hace poco se creía que eran de derechas. Aunque obviamente ni la fe católica ni el patriotismo van tan de ideologías como se cree el imaginario woke, el momento actual sirve para explicar algunos de los desacomplejamientos de Junts, el Partido Popular o Vox, a lomos del giro que parece estar dando nuestro país políticamente. No es casual que Alberto Núñez Feijóo se aventure a abrir debates como el absentismo laboral o la concesión de nacionalidades, mientras que Isabel Díaz Ayuso habla del concebido no nacido o Vox hace lo propio con la “prioridad nacional” y Junts se niega a apoyar más regulaciones de la izquierda en materia de vivienda. Lo que hasta no hace mucho habría sido para la exaltación de unos pocos, hoy son los temas de discusión que más movilizan a esa parte de la ciudadanía, pese a la polémica que acarrean entre el progresismo.
La izquierda debería preguntarse por qué sus consignas o sus lemas no generan tanta repercusión como en otro tiempo
En España se hace notar ya el giro sociológico a la derecha. Resulta curioso que los dos momentos en que ha habido mayor repliegue últimamente en nuestro país hayan girado alrededor de la visita del Papa León XIV y de la victoria de la selección española en el Mundial de fútbol. Es decir, instituciones que hasta hace poco se creía que eran de derechas. Aunque obviamente ni la fe católica ni el patriotismo van tan de ideologías como se cree el imaginario woke, el momento actual sirve para explicar algunos de los desacomplejamientos de Junts, el Partido Popular o Vox, a lomos del giro que parece estar dando nuestro país políticamente. No es casual que Alberto Núñez Feijóo se aventure a abrir debates como el absentismo laboral o la concesión de nacionalidades, mientras que Isabel Díaz Ayuso habla del concebido no nacido o Vox hace lo propio con la “prioridad nacional” y Junts se niega a apoyar más regulaciones de la izquierda en materia de vivienda. Lo que hasta no hace mucho habría sido para la exaltación de unos pocos, hoy son los temas de discusión que más movilizan a esa parte de la ciudadanía, pese a la polémica que acarrean entre el progresismo.
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