El Sevilla acuerda la venta de Oso y prepara una gran revolución final

Los mercados de fichajes siempre guardan una o más sorpresas para los últimos días . Sucede en casi todos los clubes. Operaciones que parecían congeladas u olvidas retoman el latido a pocos días de echar el cierre. Los clubes vendedores o con necesidades permanentes de plusvalías, como es el caso del Sevilla FC, están abiertos a ellas y casi obligados a no rechazar propuestas interesantes, por mucho que pueda en un momento dado perjudicarles de cara a futuro. Hace unos días apareció una llamada del CEO del Chelsea preguntando por la situación de Oso. Y tras una primera propuesta rechazada de seis millones más dos en variables, la operación se ha cerrado en diez millones. Oso, que debe cerrar su contrato, jugará en uno de los clubes ligados a la propiedad del Chelsea . En este caso el Estrasburgo de Francia, quien llegó a las semifinales de la Conference y, por ejemplo, tras tener un año al sevillista Valentín Barco en sus filas ya lo ha traspasado al propio Chelsea. El Sevilla, igualmente, conserva un 10% de la plusvalía de una futura venta de Oso . Una de esas ventas a las que no se puede resistir un club como el sevillista, al que sus canteranos vuelven a sacar las castañas del fuego en el apartado económico. Después de Juanlu, Oso saldrá dejando una plusvalía neta.Hace un poco más de un mes, cuando la venta de Akor Adams aún no se había cerrado con el Venezia, el Olympiacos irrumpió queriendo fichar a Oso. El Sevilla volvía a plantarse en los diez millones , como ha hecho con el Estrasburgo, pero los griegos no pasaron de ocho millones. Todo quedó frenado por la venta del delantero nigeriano, quien posibilitaba al club de Nervión dar sus primeros pasos en el mercado. Oso se quedó con la mosca detrás de la oreja. Más aún sus representantes, quienes reclamaban un contrato importante por renovar, en una situación que se iba enquistando con la aparición de ofertantes por el extremo izquierdo. Cada semana que pasaba era más complejo cerrar la continuidad del canterano, al que le restaba un año de contrato. Ciertamente, al Sevilla no le ha quedado más remedio que aceptar una propuesta antes de que fuese inviable prolongar el contrato de Oso en las cantidades que reclamaban los agentes del jugador.Y es precisamente el Olympiacos, quien quiso a Oso en julio, quien sigue ahora estirando el chicle de la negociación con Rubén Vargas . Tras rechazarse un primer ofrecimiento por el suizo, de una cantidad que no llegaba a los diez millones, las partes siguen hablando y el club griego ha elevado su propuesta sin alcanzar, con pluses, los 15 que ha fijado el Sevilla. Parecen condenados a entenderse y en Nervión están seguros de que la venta saldrá adelante . Porque con lo conseguido por Oso podrían acudir al mercado a firmar algo más que un delantero, aunque la verdad es que el canterano no libera nada de salario y no se trata de un jugador franquicia. Una vez que se solucione (de llegarse a un acuerdo) la venta de Rubén Vargas, los fichajes irán cayendo uno detrás de otro. Hasta cuatro incorporaciones planea la dirección deportiva .El extremo helvético, por su parte, se muestra tranquilo. Sabe que el Sevilla lo tiene en el mercado y ha aceptado ser moneda de cambio . Aun así, si finalmente no se alcanza un acuerdo para su venta, también se sentiría bien al quedarse en el Sánchez-Pizjuán, donde percibe uno de los contratos más importantes del vestuario al firmar hace año y medio a seis meses de terminar su contrato anterior en Alemania, por lo que los sevillistas sólo tuvieron que invertir 2,5 millones, colocándole una ficha de peso al jugador suizo. Su paso por el Mundial lo ha revalorizado, después de un año de muchos grises y una implicación que no fue del todo correcta. De hecho, García Plaza compartió vestuario con Vargas al final del curso y le dio todos los minutos posibles, comprobando a su vez que se trata de un futbolista prescindible en sus planes. No es como Ejuke que puede revolucionar un partido desde el banquillo y acepta ese rol. Vargas quiere ser el líder del ataque sin demostrarlo realmente en la hierba, sólo por su cartel de estrella del Sevilla. Por eso mismo, García Plaza entiende que es el momento de darle paso a otros futbolistas y que el traspaso de Vargas ayude a completar la plantilla . Ahora se ha añadido otro extremo a la lista de la compra . Se quieren dos jugadores de banda, uno por cada costado, aunque realmente hayan salido dos con tendencia a jugar desde la izquierda, siendo complementarios al poder actuar Oso como lateral. En la derecha se está moviendo Miguel Sierra, siendo sustituido por Ejuke . De todos modos, el nigeriano, que puede jugar en las dos bandas, prefiere partir desde la izquierda, pese a que esté demostrado que es más punzante a pierna natural porque no se enreda con los regates. En la izquierda sólo se ha quedado Alfon , al que habrá que ver su nivel tras tanto tiempo sin competir con continuidad. Eso es lo que se proyecta para el ataque. Evidentemente, de quedarse Vargas, uno de los extremos no habría que buscarlo.Cuatro fichajes en la recámaraEs más que conocida la necesidad del Sevilla de firmar un delantero . Objetivo prioritario para el que ahora se cuenta con más efectivo para hacerle frente. Para el resto de movimientos, como ya se ha contado, sigue haciendo falta el adiós de Vargas. Se podría firmar ahora dos jugadores sin alta inversión. Con el suizo fuera, hasta cuatro y de más nivel. En cuanto al centro del campo, las piezas también están justas. Jon Guridi será quien alterne la mediapunta -cuando se juegue con un delantero- con el mediocentro. Para darle vitalidad al centro del campo ha llegado Kochorashvili , quien se mueve bien en la presión adelantada y en las ayudas defensivas, sin ser un jugador que pueda llevar la manija del equipo. Por quien sigue interesado el Sevilla es por el mexicano del Atlético Obed Vargas , en calidad de cedido. El conjunto rojiblanco, que mañana visita precisamente el Sánchez-Pizjuán, está abierto a una cesión simple. Sin embargo, todo regresa al principio, hasta que no salga Vargas no podrán activarse otros movimientos, con el riesgo siempre de que clubes vendedores o jugadores no quieran aguantar hasta última hora y tomen una decisión antes de que el Sevilla esté preparado para ejecutar su movimiento. Se ha desatado la locura . Los mercados de fichajes siempre guardan una o más sorpresas para los últimos días . Sucede en casi todos los clubes. Operaciones que parecían congeladas u olvidas retoman el latido a pocos días de echar el cierre. Los clubes vendedores o con necesidades permanentes de plusvalías, como es el caso del Sevilla FC, están abiertos a ellas y casi obligados a no rechazar propuestas interesantes, por mucho que pueda en un momento dado perjudicarles de cara a futuro. Hace unos días apareció una llamada del CEO del Chelsea preguntando por la situación de Oso. Y tras una primera propuesta rechazada de seis millones más dos en variables, la operación se ha cerrado en diez millones. Oso, que debe cerrar su contrato, jugará en uno de los clubes ligados a la propiedad del Chelsea . En este caso el Estrasburgo de Francia, quien llegó a las semifinales de la Conference y, por ejemplo, tras tener un año al sevillista Valentín Barco en sus filas ya lo ha traspasado al propio Chelsea. El Sevilla, igualmente, conserva un 10% de la plusvalía de una futura venta de Oso . Una de esas ventas a las que no se puede resistir un club como el sevillista, al que sus canteranos vuelven a sacar las castañas del fuego en el apartado económico. Después de Juanlu, Oso saldrá dejando una plusvalía neta.Hace un poco más de un mes, cuando la venta de Akor Adams aún no se había cerrado con el Venezia, el Olympiacos irrumpió queriendo fichar a Oso. El Sevilla volvía a plantarse en los diez millones , como ha hecho con el Estrasburgo, pero los griegos no pasaron de ocho millones. Todo quedó frenado por la venta del delantero nigeriano, quien posibilitaba al club de Nervión dar sus primeros pasos en el mercado. Oso se quedó con la mosca detrás de la oreja. Más aún sus representantes, quienes reclamaban un contrato importante por renovar, en una situación que se iba enquistando con la aparición de ofertantes por el extremo izquierdo. Cada semana que pasaba era más complejo cerrar la continuidad del canterano, al que le restaba un año de contrato. Ciertamente, al Sevilla no le ha quedado más remedio que aceptar una propuesta antes de que fuese inviable prolongar el contrato de Oso en las cantidades que reclamaban los agentes del jugador.Y es precisamente el Olympiacos, quien quiso a Oso en julio, quien sigue ahora estirando el chicle de la negociación con Rubén Vargas . Tras rechazarse un primer ofrecimiento por el suizo, de una cantidad que no llegaba a los diez millones, las partes siguen hablando y el club griego ha elevado su propuesta sin alcanzar, con pluses, los 15 que ha fijado el Sevilla. Parecen condenados a entenderse y en Nervión están seguros de que la venta saldrá adelante . Porque con lo conseguido por Oso podrían acudir al mercado a firmar algo más que un delantero, aunque la verdad es que el canterano no libera nada de salario y no se trata de un jugador franquicia. Una vez que se solucione (de llegarse a un acuerdo) la venta de Rubén Vargas, los fichajes irán cayendo uno detrás de otro. Hasta cuatro incorporaciones planea la dirección deportiva .El extremo helvético, por su parte, se muestra tranquilo. Sabe que el Sevilla lo tiene en el mercado y ha aceptado ser moneda de cambio . Aun así, si finalmente no se alcanza un acuerdo para su venta, también se sentiría bien al quedarse en el Sánchez-Pizjuán, donde percibe uno de los contratos más importantes del vestuario al firmar hace año y medio a seis meses de terminar su contrato anterior en Alemania, por lo que los sevillistas sólo tuvieron que invertir 2,5 millones, colocándole una ficha de peso al jugador suizo. Su paso por el Mundial lo ha revalorizado, después de un año de muchos grises y una implicación que no fue del todo correcta. De hecho, García Plaza compartió vestuario con Vargas al final del curso y le dio todos los minutos posibles, comprobando a su vez que se trata de un futbolista prescindible en sus planes. No es como Ejuke que puede revolucionar un partido desde el banquillo y acepta ese rol. Vargas quiere ser el líder del ataque sin demostrarlo realmente en la hierba, sólo por su cartel de estrella del Sevilla. Por eso mismo, García Plaza entiende que es el momento de darle paso a otros futbolistas y que el traspaso de Vargas ayude a completar la plantilla . Ahora se ha añadido otro extremo a la lista de la compra . Se quieren dos jugadores de banda, uno por cada costado, aunque realmente hayan salido dos con tendencia a jugar desde la izquierda, siendo complementarios al poder actuar Oso como lateral. En la derecha se está moviendo Miguel Sierra, siendo sustituido por Ejuke . De todos modos, el nigeriano, que puede jugar en las dos bandas, prefiere partir desde la izquierda, pese a que esté demostrado que es más punzante a pierna natural porque no se enreda con los regates. En la izquierda sólo se ha quedado Alfon , al que habrá que ver su nivel tras tanto tiempo sin competir con continuidad. Eso es lo que se proyecta para el ataque. Evidentemente, de quedarse Vargas, uno de los extremos no habría que buscarlo.Cuatro fichajes en la recámaraEs más que conocida la necesidad del Sevilla de firmar un delantero . Objetivo prioritario para el que ahora se cuenta con más efectivo para hacerle frente. Para el resto de movimientos, como ya se ha contado, sigue haciendo falta el adiós de Vargas. Se podría firmar ahora dos jugadores sin alta inversión. Con el suizo fuera, hasta cuatro y de más nivel. En cuanto al centro del campo, las piezas también están justas. Jon Guridi será quien alterne la mediapunta -cuando se juegue con un delantero- con el mediocentro. Para darle vitalidad al centro del campo ha llegado Kochorashvili , quien se mueve bien en la presión adelantada y en las ayudas defensivas, sin ser un jugador que pueda llevar la manija del equipo. Por quien sigue interesado el Sevilla es por el mexicano del Atlético Obed Vargas , en calidad de cedido. El conjunto rojiblanco, que mañana visita precisamente el Sánchez-Pizjuán, está abierto a una cesión simple. Sin embargo, todo regresa al principio, hasta que no salga Vargas no podrán activarse otros movimientos, con el riesgo siempre de que clubes vendedores o jugadores no quieran aguantar hasta última hora y tomen una decisión antes de que el Sevilla esté preparado para ejecutar su movimiento. Se ha desatado la locura .  

Los mercados de fichajes siempre guardan una o más sorpresas para los últimos días. Sucede en casi todos los clubes. Operaciones que parecían congeladas u olvidas retoman el latido a pocos días de echar el cierre. Los clubes vendedores o con necesidades permanentes de … plusvalías, como es el caso del Sevilla FC, están abiertos a ellas y casi obligados a no rechazar propuestas interesantes, por mucho que pueda en un momento dado perjudicarles de cara a futuro. Hace unos días apareció una llamada del CEO del Chelsea preguntando por la situación de Oso. Y tras una primera propuesta rechazada de seis millones más dos en variables, la operación se ha cerrado en diez millones. Oso, que debe cerrar su contrato, jugará en uno de los clubes ligados a la propiedad del Chelsea. En este caso el Estrasburgo de Francia, quien llegó a las semifinales de la Conference y, por ejemplo, tras tener un año al sevillista Valentín Barco en sus filas ya lo ha traspasado al propio Chelsea. El Sevilla, igualmente, conserva un 10% de la plusvalía de una futura venta de Oso. Una de esas ventas a las que no se puede resistir un club como el sevillista, al que sus canteranos vuelven a sacar las castañas del fuego en el apartado económico. Después de Juanlu, Oso saldrá dejando una plusvalía neta.

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