Un total de 19 embarcaciones han tomado este viernes la salida de la 40ª Regata Rei en Jaume, una de las pocas pruebas de navegación de altura que se mantienen en el calendario nacional. La flota ha partido puntualmente a las 10.00 horas frente a la costa de Salou y ha puesto rumbo a Santa Ponça, en Mallorca, para afrontar una travesía de aproximadamente 104 millas náuticas.La edición conmemorativa del 40 aniversario recupera el recorrido que une las dos localidades vinculadas históricamente a la expedición que protagonizó Jaime I en 1229 para la conquista de Mallorca. Los participantes deberán navegar durante toda la jornada y la noche por el Mediterráneo hasta alcanzar la zona de la isla de Dragonera y el islote de Pantaleu, donde está situada la línea oficial de llegada.La salida se produjo con unos seis nudos de viento del noroeste, que fue rolando hacia el suroeste durante los primeros compases de la regata. La previsión apunta a que esta componente se mantendrá durante buena parte de la travesía, lo que obligará a la flota a afrontar una prolongada navegación de ceñida.A ello se suma una previsión de vientos flojos, por lo que la Rei en Jaume puede convertirse en una auténtica prueba de resistencia. La gestión de la velocidad, la elección de la ruta y la capacidad de aprovechar las pequeñas variaciones del viento serán factores decisivos para llegar a Mallorca en las mejores condiciones.La flota ya ha comenzado a mostrar diferentes planteamientos tácticos. En las primeras millas, los participantes se han dividido entre quienes han optado por una ruta más oriental, entre ellos el Gymir, de Manel Codina, y los que han elegido una trayectoria más occidental hacia Mallorca, encabezados por el Enigma, de Luis Tort.La representación balear está formada por varias embarcaciones, entre ellas el Modul, de Félix Comas, con bandera del Club Náutico Santa Ponça; el Histolab, de José Juan Torres, del Real Club Náutico de Palma, y el Mestral Fast, de Jaime Morell Sitjar.La Regata Rei en Jaume está organizada desde 1986 por el Club Náutico Santa Ponça y el Club Nàutic Salou, con la colaboración de Port Adriano, Port Tarraco y los ayuntamientos de Calvià y Salou.Los participantes realizaron ayer el registro y los controles de seguridad y medición en el Club Nàutic Salou. Por la tarde tuvo lugar la recepción oficial y la tradicional cena de patrones, que sirvió también para conmemorar las cuatro décadas de historia de una competición que se ha consolidado como una de las travesías clásicas del calendario de cruceros.Al encuentro asistió el alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual, que participa además en la regata a bordo de una de las embarcaciones de la flota.Tras completar las aproximadamente 104 millas del recorrido, los barcos se concentrarán en Port Adriano. Allí, el sábado 12 de septiembre, se celebrará la entrega de trofeos y se pondrá el broche final a una edición especialmente significativa de una regata que, cuatro décadas después de su creación, mantiene vivo el vínculo marítimo entre Salou y Mallorca. Un total de 19 embarcaciones han tomado este viernes la salida de la 40ª Regata Rei en Jaume, una de las pocas pruebas de navegación de altura que se mantienen en el calendario nacional. La flota ha partido puntualmente a las 10.00 horas frente a la costa de Salou y ha puesto rumbo a Santa Ponça, en Mallorca, para afrontar una travesía de aproximadamente 104 millas náuticas.La edición conmemorativa del 40 aniversario recupera el recorrido que une las dos localidades vinculadas históricamente a la expedición que protagonizó Jaime I en 1229 para la conquista de Mallorca. Los participantes deberán navegar durante toda la jornada y la noche por el Mediterráneo hasta alcanzar la zona de la isla de Dragonera y el islote de Pantaleu, donde está situada la línea oficial de llegada.La salida se produjo con unos seis nudos de viento del noroeste, que fue rolando hacia el suroeste durante los primeros compases de la regata. La previsión apunta a que esta componente se mantendrá durante buena parte de la travesía, lo que obligará a la flota a afrontar una prolongada navegación de ceñida.A ello se suma una previsión de vientos flojos, por lo que la Rei en Jaume puede convertirse en una auténtica prueba de resistencia. La gestión de la velocidad, la elección de la ruta y la capacidad de aprovechar las pequeñas variaciones del viento serán factores decisivos para llegar a Mallorca en las mejores condiciones.La flota ya ha comenzado a mostrar diferentes planteamientos tácticos. En las primeras millas, los participantes se han dividido entre quienes han optado por una ruta más oriental, entre ellos el Gymir, de Manel Codina, y los que han elegido una trayectoria más occidental hacia Mallorca, encabezados por el Enigma, de Luis Tort.La representación balear está formada por varias embarcaciones, entre ellas el Modul, de Félix Comas, con bandera del Club Náutico Santa Ponça; el Histolab, de José Juan Torres, del Real Club Náutico de Palma, y el Mestral Fast, de Jaime Morell Sitjar.La Regata Rei en Jaume está organizada desde 1986 por el Club Náutico Santa Ponça y el Club Nàutic Salou, con la colaboración de Port Adriano, Port Tarraco y los ayuntamientos de Calvià y Salou.Los participantes realizaron ayer el registro y los controles de seguridad y medición en el Club Nàutic Salou. Por la tarde tuvo lugar la recepción oficial y la tradicional cena de patrones, que sirvió también para conmemorar las cuatro décadas de historia de una competición que se ha consolidado como una de las travesías clásicas del calendario de cruceros.Al encuentro asistió el alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual, que participa además en la regata a bordo de una de las embarcaciones de la flota.Tras completar las aproximadamente 104 millas del recorrido, los barcos se concentrarán en Port Adriano. Allí, el sábado 12 de septiembre, se celebrará la entrega de trofeos y se pondrá el broche final a una edición especialmente significativa de una regata que, cuatro décadas después de su creación, mantiene vivo el vínculo marítimo entre Salou y Mallorca.
Un total de 19 embarcaciones han tomado este viernes la salida de la 40ª Regata Rei en Jaume, una de las pocas pruebas de navegación de altura que se mantienen en el calendario nacional. La flota ha partido puntualmente a las 10.00 horas frente … a la costa de Salou y ha puesto rumbo a Santa Ponça, en Mallorca, para afrontar una travesía de aproximadamente 104 millas náuticas.
La edición conmemorativa del 40 aniversario recupera el recorrido que une las dos localidades vinculadas históricamente a la expedición que protagonizó Jaime I en 1229 para la conquista de Mallorca. Los participantes deberán navegar durante toda la jornada y la noche por el Mediterráneo hasta alcanzar la zona de la isla de Dragonera y el islote de Pantaleu, donde está situada la línea oficial de llegada.
La salida se produjo con unos seis nudos de viento del noroeste, que fue rolando hacia el suroeste durante los primeros compases de la regata. La previsión apunta a que esta componente se mantendrá durante buena parte de la travesía, lo que obligará a la flota a afrontar una prolongada navegación de ceñida.
A ello se suma una previsión de vientos flojos, por lo que la Rei en Jaume puede convertirse en una auténtica prueba de resistencia. La gestión de la velocidad, la elección de la ruta y la capacidad de aprovechar las pequeñas variaciones del viento serán factores decisivos para llegar a Mallorca en las mejores condiciones.
La flota ya ha comenzado a mostrar diferentes planteamientos tácticos. En las primeras millas, los participantes se han dividido entre quienes han optado por una ruta más oriental, entre ellos el Gymir, de Manel Codina, y los que han elegido una trayectoria más occidental hacia Mallorca, encabezados por el Enigma, de Luis Tort.
La representación balear está formada por varias embarcaciones, entre ellas el Modul, de Félix Comas, con bandera del Club Náutico Santa Ponça; el Histolab, de José Juan Torres, del Real Club Náutico de Palma, y el Mestral Fast, de Jaime Morell Sitjar.
La Regata Rei en Jaume está organizada desde 1986 por el Club Náutico Santa Ponça y el Club Nàutic Salou, con la colaboración de Port Adriano, Port Tarraco y los ayuntamientos de Calvià y Salou.
Los participantes realizaron ayer el registro y los controles de seguridad y medición en el Club Nàutic Salou. Por la tarde tuvo lugar la recepción oficial y la tradicional cena de patrones, que sirvió también para conmemorar las cuatro décadas de historia de una competición que se ha consolidado como una de las travesías clásicas del calendario de cruceros.
Al encuentro asistió el alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual, que participa además en la regata a bordo de una de las embarcaciones de la flota.
Tras completar las aproximadamente 104 millas del recorrido, los barcos se concentrarán en Port Adriano. Allí, el sábado 12 de septiembre, se celebrará la entrega de trofeos y se pondrá el broche final a una edición especialmente significativa de una regata que, cuatro décadas después de su creación, mantiene vivo el vínculo marítimo entre Salou y Mallorca.
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