Se estrena el circuito de Madring para la Fórmula 1 a las 13.30 de este viernes 11, conmemoración del terrible atentado de las Torres Gemelas. Una puesta de largo llena de simbolismos que, a efectos deportivos, deja algunas conclusiones. La pista va a tener un tráfico permanente de coches que no se pueden apartar de la trazada y en el que será complicado adelantar. Al británico George Russell (Mercedes) le cabe el honor de ser el primer gobernador de la tabla de tiempos en Madrid, 1 minuto, 34 segundos y 77 milésimas, justo por delante del líder del Mundial, Kimi Antonelli (1.34:363).No es la temporada de los pilotos españoles y tampoco se podrán esperar milagros en este fin de semana de fiesta. Fernando Alonso (15) cubrió su mejor tiempo a 2,3 segundos de Russell y Carlos Sainz (17) lo hizo a 2,7 segundos. Nada que hacer en esta pista el domingo en carrera.Los dos pilotos de Haas protagonizan el emocionante estreno de Madring. Son las 13.30 del mediodía y Esteban Ocón y Oliver Bearman salen los primeros a la pista del Ifema. Detrás la fila de coches que en ordenada secuencia se coloca en el pit lane para comenzar las vueltas. Es la toma de contacto y nadie arriesga, se trata de aprender y entender el comportamiento de los monoplazas respecto a una pista que no permite un respiro.Son curvas y contracurvas, la guinda de la Monumental y sus 550 metros de eslora que obligan a seis segundos del pedal del acelerador a fondo, que alimentan la sensación de trabajo constante.En un circuito donde solo hay dos rectas y no especialmente largas, el tráfico de bólidos que se apartan para dejar paso a los que van haciendo tiempo en la vuelta es multitudinario. Muchísimos coches saliendo de la trazada que aventuran lío el domingo.Es lo que le sucedió el británico Lindblad, quien se encontró con dos bólidos casi en paralelo sin hacer vuelta mientras él apretaba en busca de tiempos. «Son estúpidos», se le escuchó al piloto de Racing Bulls (ex Toro Rosso).Escenas como éstas se repetirán durante el fin de semana porque la pista no ofrece descanso y son continuos giros enlazados. Las imágenes que se ofrecen de Madrid desde el tiro de cámara del helicóptero alcanzan a las Cuatro Torres de La Castellana, regresan hasta la M 11 que enlaza con el aeropuerto, navegan por los cercanos barrios de Hortaleza y las torres de la colonia Esperanza, vuelan por el cercano campo de golf con sus pistas de tenis y pádel y se paran en el circuito donde los coches vana escape. Se estrena el circuito de Madring para la Fórmula 1 a las 13.30 de este viernes 11, conmemoración del terrible atentado de las Torres Gemelas. Una puesta de largo llena de simbolismos que, a efectos deportivos, deja algunas conclusiones. La pista va a tener un tráfico permanente de coches que no se pueden apartar de la trazada y en el que será complicado adelantar. Al británico George Russell (Mercedes) le cabe el honor de ser el primer gobernador de la tabla de tiempos en Madrid, 1 minuto, 34 segundos y 77 milésimas, justo por delante del líder del Mundial, Kimi Antonelli (1.34:363).No es la temporada de los pilotos españoles y tampoco se podrán esperar milagros en este fin de semana de fiesta. Fernando Alonso (15) cubrió su mejor tiempo a 2,3 segundos de Russell y Carlos Sainz (17) lo hizo a 2,7 segundos. Nada que hacer en esta pista el domingo en carrera.Los dos pilotos de Haas protagonizan el emocionante estreno de Madring. Son las 13.30 del mediodía y Esteban Ocón y Oliver Bearman salen los primeros a la pista del Ifema. Detrás la fila de coches que en ordenada secuencia se coloca en el pit lane para comenzar las vueltas. Es la toma de contacto y nadie arriesga, se trata de aprender y entender el comportamiento de los monoplazas respecto a una pista que no permite un respiro.Son curvas y contracurvas, la guinda de la Monumental y sus 550 metros de eslora que obligan a seis segundos del pedal del acelerador a fondo, que alimentan la sensación de trabajo constante.En un circuito donde solo hay dos rectas y no especialmente largas, el tráfico de bólidos que se apartan para dejar paso a los que van haciendo tiempo en la vuelta es multitudinario. Muchísimos coches saliendo de la trazada que aventuran lío el domingo.Es lo que le sucedió el británico Lindblad, quien se encontró con dos bólidos casi en paralelo sin hacer vuelta mientras él apretaba en busca de tiempos. «Son estúpidos», se le escuchó al piloto de Racing Bulls (ex Toro Rosso).Escenas como éstas se repetirán durante el fin de semana porque la pista no ofrece descanso y son continuos giros enlazados. Las imágenes que se ofrecen de Madrid desde el tiro de cámara del helicóptero alcanzan a las Cuatro Torres de La Castellana, regresan hasta la M 11 que enlaza con el aeropuerto, navegan por los cercanos barrios de Hortaleza y las torres de la colonia Esperanza, vuelan por el cercano campo de golf con sus pistas de tenis y pádel y se paran en el circuito donde los coches vana escape.
Se estrena el circuito de Madring para la Fórmula 1 a las 13.30 de este viernes 11, conmemoración del terrible atentado de las Torres Gemelas. Una puesta de largo llena de simbolismos que, a efectos deportivos, deja algunas conclusiones. La pista va a … tener un tráfico permanente de coches que no se pueden apartar de la trazada y en el que será complicado adelantar.
Al británico George Russell (Mercedes) le cabe el honor de ser el primer gobernador de la tabla de tiempos en Madrid, 1 minuto, 34 segundos y 77 milésimas, justo por delante del líder del Mundial, Kimi Antonelli (1.34:363).
No es la temporada de los pilotos españoles y tampoco se podrán esperar milagros en este fin de semana de fiesta. Fernando Alonso (15) cubrió su mejor tiempo a 2,3 segundos de Russell y Carlos Sainz (17) lo hizo a 2,7 segundos. Nada que hacer en esta pista el domingo en carrera.
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Fórmula 1 / GP España en Madrid
José Carlos Carabias
Los dos pilotos de Haas protagonizan el emocionante estreno de Madring. Son las 13.30 del mediodía y Esteban Ocón y Oliver Bearman salen los primeros a la pista del Ifema.
Detrás la fila de coches que en ordenada secuencia se coloca en el pit lane para comenzar las vueltas. Es la toma de contacto y nadie arriesga, se trata de aprender y entender el comportamiento de los monoplazas respecto a una pista que no permite un respiro.
Son curvas y contracurvas, la guinda de la Monumental y sus 550 metros de eslora que obligan a seis segundos del pedal del acelerador a fondo, que alimentan la sensación de trabajo constante.
En un circuito donde solo hay dos rectas y no especialmente largas, el tráfico de bólidos que se apartan para dejar paso a los que van haciendo tiempo en la vuelta es multitudinario. Muchísimos coches saliendo de la trazada que aventuran lío el domingo.
Es lo que le sucedió el británico Lindblad, quien se encontró con dos bólidos casi en paralelo sin hacer vuelta mientras él apretaba en busca de tiempos. «Son estúpidos», se le escuchó al piloto de Racing Bulls (ex Toro Rosso).
Escenas como éstas se repetirán durante el fin de semana porque la pista no ofrece descanso y son continuos giros enlazados.
Las imágenes que se ofrecen de Madrid desde el tiro de cámara del helicóptero alcanzan a las Cuatro Torres de La Castellana, regresan hasta la M 11 que enlaza con el aeropuerto, navegan por los cercanos barrios de Hortaleza y las torres de la colonia Esperanza, vuelan por el cercano campo de golf con sus pistas de tenis y pádel y se paran en el circuito donde los coches vana escape.
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