«Estamos esperanzados», cuenta Daniel, uno de los miles de ecuatorianos que estos días se dejan ver por las calles de Nueva York con la camiseta amarilla de su país. Su equipo juega este jueves aquí cerca en el estadio compartido entre Nueva York y Nueva Jersey, al otro lado del río Hudson. La Tri se enfrenta a Alemania, en un partido que podría haber sido una fiesta para la comunidad ecuatoriana, muy numerosa, aquí, con casi 200.000 personas en la Gran Manzana. Pero, tras el desastre en el arranque de la fase de grupos, el partido podría ser un funeral, la confirmación de la debacle de un equipo que desembarcó en EE.UU. con grandes expectativas para este Mundial.«A ver si se hace un milagrito como el de los Knicks», dice Daniel desde la obra de un edificio de Manhattan en el que trabaja, junto a cientos de otros inmigrantes hispanos, todos pendientes de lo que pasa en el Mundial. Se refiere a la remontada de 29 puntos que el equipo de la NBA consiguió hace unos días , y que fue clave para su victoria histórica, que no conseguía desde 1973. Un milagrito sin duda necesitan Moisés Caicedo y el resto de futbolistas ecuatorianos, a los que solo les vale ganar a Alemania. Es una empresa difícil. Julian Nagelsmann ha llegado al Mundial con su máquina bien engrasada y este jueves buscará en Nueva York/Nueva Jersey su decimosegunda victoria consecutiva. En la fase de grupos se ha impuesto con contundencia a Curaçao (7-1) y con más dificultades a Costa de Marfil, cuando el gol de la victoria llegó en el tiempo añadido (2-1).Noticia relacionada general No No GRUPO I Haaland, o cómo golear sin apenas tocar el balón Javier AnsorenaAlemania ha hecho los deberes, está clasificada ya como primera de grupo y solo se juega mantener el impulso. «Tenemos que mantenernos en racha porque cada victoria es buena para nosotros», ha dicho el centrocampista ofensivo Nadiem Amiri. Seguro que Nagelsmann hace muchas rotaciones, pero eso no quiere decir que Alemania vaya a ser menos peligrosa.La situación es la contraria para los ecuatorianos, que han cavado su propia tumba en los dos primeros partidos. En su debut con Costa de Marfil, les faltó acierto y templanza al final: estrellaron varios balones a la madera y los africanos les marcaron el gol de la victoria en el minuto 90. Con Curaçao, quizá el equipo más débil del Mundial, no fueron capaces de mandar la pelota a la malla, una debacle histórica que les puede condenar: 28 disparos, 15 paradas del portero caribeño Eloy Room, convertido en héroe nacional.El posible adiós al Mundial es especialmente doloroso para un equipo que venía con ganas de hacer historia. Que incluso estaba entre las previsiones de los tapados que podrían dar una sorpresa. Ecuador llegaba después de una gran clasificación en Sudamérica, donde solo quedó por detrás de Argentina. Llegaba con una racha de 19 partidos sin perder , con un sistema defensivo sólido diseñado por su entrenador, el argentino Sebastián Beccacece, un tipo con pinta de estrella del rock, con melena rubia y discípulo de Jorge Sampaoli y Marcelo Bielsa, dos entrenadores con amplia experiencia en el fútbol de selecciones.Una plantilla ilusionanteY con un plantel ilusionante. Además de Caicedo, el centrocampista del Chelsea, están el central William Pacho, campeón de la Champions League con el Paris Saint-Germain; el incisivo Piero Hincapié, del Arsenal; el veterano Pervis Estupiñán, bien conocido en España; o el goleador Enner Valencia, que sigue con olfato a sus 36 años.«Hay que tomar con naturalidad que Ecuador pueda ganar el Mundial», aseguró Beccacece en una entrevista con este periódico , antes de que el rumbo se torciera antes de tiempo.Esas palabras le pueden pesar mucho al técnico argentino, después de la ilusión despertada en Ecuador en la previa del Mundial, si hoy no se consigue la machada de imponerse a Alemania.En la víspera del partido, Beccacece mostró confianza en que pueden lograr el objetivo. «Nos enfrentamos a una potencia mundial, pero confiando en que vamos a conseguirlo», dijo en rueda de prensa desde el estadio. El técnico dijo mantener «calma, tranquilidad y confianza» y que cuenta con un grupo «que aún en la adversidad se muestra más unido más convencido».«Creo más que ayer, que más que cuando llegué», sostuvo el argentino. «Estamos todavía con posibilidades».«Sigan teniendo fe, que nuestra fe sigue intacta, sigue intacta porque mientras que tengamos vida vamos a pelear hasta el final», aseguró el delantero Valencia a sus compatriotas en una entrevista con la Conmebol, la organización que rige el fútbol sudamericano.La pelota rodará en Nueva York/Nueva Jersey a las diez de la noche, hora de España, a la vez que se disputará el otro partido que definirá el grupo, el Costa de Marfil-Curaçao. Los africanos solo necesitan un empate para asegurar la segunda plaza.Ecuador solo puede optar a la segunda plaza si se produce otro milagro , el de la victoria de Curaçao. Con la victoria frente a Alemania, se aseguraría al menos ser tercera de grupo y esperar a ser uno de los ocho mejores equipos en esa posición, lo que da billete a la ronda de dieciseisavos. «Estamos esperanzados», cuenta Daniel, uno de los miles de ecuatorianos que estos días se dejan ver por las calles de Nueva York con la camiseta amarilla de su país. Su equipo juega este jueves aquí cerca en el estadio compartido entre Nueva York y Nueva Jersey, al otro lado del río Hudson. La Tri se enfrenta a Alemania, en un partido que podría haber sido una fiesta para la comunidad ecuatoriana, muy numerosa, aquí, con casi 200.000 personas en la Gran Manzana. Pero, tras el desastre en el arranque de la fase de grupos, el partido podría ser un funeral, la confirmación de la debacle de un equipo que desembarcó en EE.UU. con grandes expectativas para este Mundial.«A ver si se hace un milagrito como el de los Knicks», dice Daniel desde la obra de un edificio de Manhattan en el que trabaja, junto a cientos de otros inmigrantes hispanos, todos pendientes de lo que pasa en el Mundial. Se refiere a la remontada de 29 puntos que el equipo de la NBA consiguió hace unos días , y que fue clave para su victoria histórica, que no conseguía desde 1973. Un milagrito sin duda necesitan Moisés Caicedo y el resto de futbolistas ecuatorianos, a los que solo les vale ganar a Alemania. Es una empresa difícil. Julian Nagelsmann ha llegado al Mundial con su máquina bien engrasada y este jueves buscará en Nueva York/Nueva Jersey su decimosegunda victoria consecutiva. En la fase de grupos se ha impuesto con contundencia a Curaçao (7-1) y con más dificultades a Costa de Marfil, cuando el gol de la victoria llegó en el tiempo añadido (2-1).Noticia relacionada general No No GRUPO I Haaland, o cómo golear sin apenas tocar el balón Javier AnsorenaAlemania ha hecho los deberes, está clasificada ya como primera de grupo y solo se juega mantener el impulso. «Tenemos que mantenernos en racha porque cada victoria es buena para nosotros», ha dicho el centrocampista ofensivo Nadiem Amiri. Seguro que Nagelsmann hace muchas rotaciones, pero eso no quiere decir que Alemania vaya a ser menos peligrosa.La situación es la contraria para los ecuatorianos, que han cavado su propia tumba en los dos primeros partidos. En su debut con Costa de Marfil, les faltó acierto y templanza al final: estrellaron varios balones a la madera y los africanos les marcaron el gol de la victoria en el minuto 90. Con Curaçao, quizá el equipo más débil del Mundial, no fueron capaces de mandar la pelota a la malla, una debacle histórica que les puede condenar: 28 disparos, 15 paradas del portero caribeño Eloy Room, convertido en héroe nacional.El posible adiós al Mundial es especialmente doloroso para un equipo que venía con ganas de hacer historia. Que incluso estaba entre las previsiones de los tapados que podrían dar una sorpresa. Ecuador llegaba después de una gran clasificación en Sudamérica, donde solo quedó por detrás de Argentina. Llegaba con una racha de 19 partidos sin perder , con un sistema defensivo sólido diseñado por su entrenador, el argentino Sebastián Beccacece, un tipo con pinta de estrella del rock, con melena rubia y discípulo de Jorge Sampaoli y Marcelo Bielsa, dos entrenadores con amplia experiencia en el fútbol de selecciones.Una plantilla ilusionanteY con un plantel ilusionante. Además de Caicedo, el centrocampista del Chelsea, están el central William Pacho, campeón de la Champions League con el Paris Saint-Germain; el incisivo Piero Hincapié, del Arsenal; el veterano Pervis Estupiñán, bien conocido en España; o el goleador Enner Valencia, que sigue con olfato a sus 36 años.«Hay que tomar con naturalidad que Ecuador pueda ganar el Mundial», aseguró Beccacece en una entrevista con este periódico , antes de que el rumbo se torciera antes de tiempo.Esas palabras le pueden pesar mucho al técnico argentino, después de la ilusión despertada en Ecuador en la previa del Mundial, si hoy no se consigue la machada de imponerse a Alemania.En la víspera del partido, Beccacece mostró confianza en que pueden lograr el objetivo. «Nos enfrentamos a una potencia mundial, pero confiando en que vamos a conseguirlo», dijo en rueda de prensa desde el estadio. El técnico dijo mantener «calma, tranquilidad y confianza» y que cuenta con un grupo «que aún en la adversidad se muestra más unido más convencido».«Creo más que ayer, que más que cuando llegué», sostuvo el argentino. «Estamos todavía con posibilidades».«Sigan teniendo fe, que nuestra fe sigue intacta, sigue intacta porque mientras que tengamos vida vamos a pelear hasta el final», aseguró el delantero Valencia a sus compatriotas en una entrevista con la Conmebol, la organización que rige el fútbol sudamericano.La pelota rodará en Nueva York/Nueva Jersey a las diez de la noche, hora de España, a la vez que se disputará el otro partido que definirá el grupo, el Costa de Marfil-Curaçao. Los africanos solo necesitan un empate para asegurar la segunda plaza.Ecuador solo puede optar a la segunda plaza si se produce otro milagro , el de la victoria de Curaçao. Con la victoria frente a Alemania, se aseguraría al menos ser tercera de grupo y esperar a ser uno de los ocho mejores equipos en esa posición, lo que da billete a la ronda de dieciseisavos.
«Estamos esperanzados», cuenta Daniel, uno de los miles de ecuatorianos que estos días se dejan ver por las calles de Nueva York con la camiseta amarilla de su país. Su equipo juega este jueves aquí cerca en el estadio compartido entre Nueva York y … Nueva Jersey, al otro lado del río Hudson. La Tri se enfrenta a Alemania, en un partido que podría haber sido una fiesta para la comunidad ecuatoriana, muy numerosa, aquí, con casi 200.000 personas en la Gran Manzana. Pero, tras el desastre en el arranque de la fase de grupos, el partido podría ser un funeral, la confirmación de la debacle de un equipo que desembarcó en EE.UU. con grandes expectativas para este Mundial.
«A ver si se hace un milagrito como el de los Knicks», dice Daniel desde la obra de un edificio de Manhattan en el que trabaja, junto a cientos de otros inmigrantes hispanos, todos pendientes de lo que pasa en el Mundial. Se refiere a la remontada de 29 puntos que el equipo de la NBA consiguió hace unos días, y que fue clave para su victoria histórica, que no conseguía desde 1973.
Un milagrito sin duda necesitan Moisés Caicedo y el resto de futbolistas ecuatorianos, a los que solo les vale ganar a Alemania. Es una empresa difícil. Julian Nagelsmann ha llegado al Mundial con su máquina bien engrasada y este jueves buscará en Nueva York/Nueva Jersey su decimosegunda victoria consecutiva. En la fase de grupos se ha impuesto con contundencia a Curaçao (7-1) y con más dificultades a Costa de Marfil, cuando el gol de la victoria llegó en el tiempo añadido (2-1).
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Alemania ha hecho los deberes, está clasificada ya como primera de grupo y solo se juega mantener el impulso. «Tenemos que mantenernos en racha porque cada victoria es buena para nosotros», ha dicho el centrocampista ofensivo Nadiem Amiri. Seguro que Nagelsmann hace muchas rotaciones, pero eso no quiere decir que Alemania vaya a ser menos peligrosa.
La situación es la contraria para los ecuatorianos, que han cavado su propia tumba en los dos primeros partidos. En su debut con Costa de Marfil, les faltó acierto y templanza al final: estrellaron varios balones a la madera y los africanos les marcaron el gol de la victoria en el minuto 90. Con Curaçao, quizá el equipo más débil del Mundial, no fueron capaces de mandar la pelota a la malla, una debacle histórica que les puede condenar: 28 disparos, 15 paradas del portero caribeño Eloy Room, convertido en héroe nacional.
El posible adiós al Mundial es especialmente doloroso para un equipo que venía con ganas de hacer historia. Que incluso estaba entre las previsiones de los tapados que podrían dar una sorpresa. Ecuador llegaba después de una gran clasificación en Sudamérica, donde solo quedó por detrás de Argentina.
Llegaba con una racha de 19 partidos sin perder, con un sistema defensivo sólido diseñado por su entrenador, el argentino Sebastián Beccacece, un tipo con pinta de estrella del rock, con melena rubia y discípulo de Jorge Sampaoli y Marcelo Bielsa, dos entrenadores con amplia experiencia en el fútbol de selecciones.
Una plantilla ilusionante
Y con un plantel ilusionante. Además de Caicedo, el centrocampista del Chelsea, están el central William Pacho, campeón de la Champions League con el Paris Saint-Germain; el incisivo Piero Hincapié, del Arsenal; el veterano Pervis Estupiñán, bien conocido en España; o el goleador Enner Valencia, que sigue con olfato a sus 36 años.
«Hay que tomar con naturalidad que Ecuador pueda ganar el Mundial», aseguró Beccacece en una entrevista con este periódico, antes de que el rumbo se torciera antes de tiempo.
Esas palabras le pueden pesar mucho al técnico argentino, después de la ilusión despertada en Ecuador en la previa del Mundial, si hoy no se consigue la machada de imponerse a Alemania.
En la víspera del partido, Beccacece mostró confianza en que pueden lograr el objetivo. «Nos enfrentamos a una potencia mundial, pero confiando en que vamos a conseguirlo», dijo en rueda de prensa desde el estadio. El técnico dijo mantener «calma, tranquilidad y confianza» y que cuenta con un grupo «que aún en la adversidad se muestra más unido más convencido».
«Creo más que ayer, que más que cuando llegué», sostuvo el argentino. «Estamos todavía con posibilidades».
«Sigan teniendo fe, que nuestra fe sigue intacta, sigue intacta porque mientras que tengamos vida vamos a pelear hasta el final», aseguró el delantero Valencia a sus compatriotas en una entrevista con la Conmebol, la organización que rige el fútbol sudamericano.
Grupo E
Alemania
Curaçao
C. Marfil
EcuadorJornada 1
Alemania–
Curaçao
C. Marfil–
EcuadorJornada 2
Alemania–
C. Marfil
Ecuador–
CuraçaoJornada 3
Curaçao–
C. Marfil
Ecuador–
AlemaniaHora peninsular española (CEST).
La pelota rodará en Nueva York/Nueva Jersey a las diez de la noche, hora de España, a la vez que se disputará el otro partido que definirá el grupo, el Costa de Marfil-Curaçao. Los africanos solo necesitan un empate para asegurar la segunda plaza.
Ecuador solo puede optar a la segunda plaza si se produce otro milagro, el de la victoria de Curaçao. Con la victoria frente a Alemania, se aseguraría al menos ser tercera de grupo y esperar a ser uno de los ocho mejores equipos en esa posición, lo que da billete a la ronda de dieciseisavos.
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