Ha tardado dos jornadas el Atlético en pinchar en Liga, su sino habitual en estas últimas temporadas en las que ni siquiera las ha peleado. Lo hizo ante un buen Villarreal, que remontó el gol inicial de Pubill con dos penaltis, pero que no supo manejar el marcador a favor en los últimos diez minutos a pesar de la ventaja numérica y acabó cediendo un empate. Entonces ya estaba Julián en el campo, que tuvo media hora tras varias broncas del Metropolitano. La última, nada más acabar el partido, cuando decidió marcharse solo por el túnel de vestuarios mientras sus compañeros saludaban a la afición.El partido comenzó con un Atlético dominante a los mandos de Koke y Hjulmand, y con Lee Kang-In incisivo por banda izquierda. Es atrevido, trabajador y risueño el surcoreano. Un tipo feliz que transmite buen rollo y que tiene cualidades de sobra para sumar un número interesante de asistencias y goles a un Atlético que ha hecho un mercado interesante, a la espera de que pueda haber algún movimiento más en estos ocho últimos días de ventana estival. Otra cosa será cómo lo maneje el Cholo, al que habitualmente le cuesta confiar de primeras en ciertas contrataciones. De esas cosas de Simeone que no son fáciles de comprender.El buen inicio local solo se tradujo en un disparo de Grimaldo y otro de Mendoza, ambos sencillos para Júnior, que no es el guardameta más fiable de la Liga, pero ahí sigue en el Villarreal, equipo de Champions por segunda temporada consecutiva. Un Villarreal de Íñigo Pérez que es todavía más atrevido y entretenido que lo que ya era con Marcelino. Si había un banquillo que estaba predestinado para el técnico revelación de la pasada temporada, ese era el del extécnico rayista.Atlético 2 Oblak; Pubill (Llorente, 67), Le Normand, Hancko, Grimaldo; Giuliano, Koke (Julián, 67), Hjulmand, Mendoza (Baena, 46); Lee Kang-In (Barrios, 67) y Lookman (Giménez, 79). Villarreal 2 Luiz Júnior; Mouriño, Foyth, Renato Veiga, Carlos Romero; Pépé (Ilias, 79), Comesaña (Oluwaseyi, 85), Gueye, Moleiro (Buchanan, 60); Ayoze (Gerard Moreno, 60) y Mikautadze (Maciá, 79) Goles 1-0, min. 59: Pubill; 1-1, min.66: Gerard Moreno. 1-2, min. 78: Mikautadze. 2-2, min 85: Giuliano. Árbitro Hernández Hernández (comité canario). Amonestó a Baena, Hjulmand, Simeone, Giménez, Mouriño y Foyth. Expulsó a Le Normand en el minuto 76.Juego alegre y sin complejos de los castellonenses, tanto en el ataque posicional como en el robo y el contragolpe. Tiene muchos recursos el Villarreal, de menos a más en el primer acto en el Metropolitano, en el que Oblak volvió a dejar señales de que ha comenzado la temporada recordando al mejor Oblak.Tuvo el 0-1 en el 7, en un disparo de Mikautadze que bloqueó Pubill cuando ya olía la red. Lo celebró como un gol, porque el valor era el mismo. El georgiano también se topó con Oblak, en el 37. Buena mano abajo en un disparo con mala leche al primer palo. El triplete de ocasiones del submarino lo cerró Ayoze en el cuarto minuto de prolongación. Fantástico balón al espacio de Comesaña, remate del canario y Oblak haciéndose grande en la salida.Salvó de nuevo el esloveno a su equipo en el inicio de la segunda mitad. Guante duro de Oblak a un disparo de Pépé que se envenenó al tocar el tacón derecho de Grimaldo. Fue la gota que avisó de la tormenta. Tormenta de goles, polémicas y enfados. No faltó de nada.Se adelantó el Atlético con un zurdazo de Pubill desde el vértice del área. Le pegó con la izquierda como si fuera la buena, pero también contó con la ayuda de Júnior, que reacciona tarde y mal. Iba esquinada, pero no a la escuadra, como dio a entender la cámara del plano general.El 1-0 frenó un triple cambio de Simeone, que incluía a Julián, que llevaba nueve minutos calentando entre pitos. Triple cambio que reactivó tras el penalti de Hjulmand a Buchanan. Innecesaria zancadilla. Lo anotó Gerard, suave a la izquierda de Oblak, que hizo la estatua. El esloveno regresó por un segundo a la final de Milán en 2016.De penalti también encontró el Villarreal el 1-2. En el 74, Mikautadze le despegó las pegatinas a Le Normand con una carrera de sesenta metros que acabó en un clarísimo empujón del central justo en el momento del remate del georgiano. Tardó dos minutos el VAR en avisar a Hernández Hernández de que, si era un oso, ya le hubiera comido.Además de señalar los once metros, el canario echó a Le Normand, que se marchó tirando con rabia una botella al suelo y dándole una patada al túnel de vestuarios. Simeone, con los brazos al cielo en claro gesto despectivo, también se llevó una amarilla. Anotaría Mikautadze el penalti, en un cambio de lanzador que tampoco activó a Oblak, que otra vez se quedó con el molde.Con uno menos y abajo en el marcador, la rabia del Atlético y el conformismo del Villarreal premiaron a los rojiblancos y castigaron a los castellonenses. Empató en el 85 Giuliano, tras recibir en carrera un buen pase de Baena. Un 2-2 que confirmó Oblak, con su última gran parada. Otro mano a mano en el 89, esta vez ante Buchanan, con pulgar hacia arriba para el esloveno. Ha tardado dos jornadas el Atlético en pinchar en Liga, su sino habitual en estas últimas temporadas en las que ni siquiera las ha peleado. Lo hizo ante un buen Villarreal, que remontó el gol inicial de Pubill con dos penaltis, pero que no supo manejar el marcador a favor en los últimos diez minutos a pesar de la ventaja numérica y acabó cediendo un empate. Entonces ya estaba Julián en el campo, que tuvo media hora tras varias broncas del Metropolitano. La última, nada más acabar el partido, cuando decidió marcharse solo por el túnel de vestuarios mientras sus compañeros saludaban a la afición.El partido comenzó con un Atlético dominante a los mandos de Koke y Hjulmand, y con Lee Kang-In incisivo por banda izquierda. Es atrevido, trabajador y risueño el surcoreano. Un tipo feliz que transmite buen rollo y que tiene cualidades de sobra para sumar un número interesante de asistencias y goles a un Atlético que ha hecho un mercado interesante, a la espera de que pueda haber algún movimiento más en estos ocho últimos días de ventana estival. Otra cosa será cómo lo maneje el Cholo, al que habitualmente le cuesta confiar de primeras en ciertas contrataciones. De esas cosas de Simeone que no son fáciles de comprender.El buen inicio local solo se tradujo en un disparo de Grimaldo y otro de Mendoza, ambos sencillos para Júnior, que no es el guardameta más fiable de la Liga, pero ahí sigue en el Villarreal, equipo de Champions por segunda temporada consecutiva. Un Villarreal de Íñigo Pérez que es todavía más atrevido y entretenido que lo que ya era con Marcelino. Si había un banquillo que estaba predestinado para el técnico revelación de la pasada temporada, ese era el del extécnico rayista.Atlético 2 Oblak; Pubill (Llorente, 67), Le Normand, Hancko, Grimaldo; Giuliano, Koke (Julián, 67), Hjulmand, Mendoza (Baena, 46); Lee Kang-In (Barrios, 67) y Lookman (Giménez, 79). Villarreal 2 Luiz Júnior; Mouriño, Foyth, Renato Veiga, Carlos Romero; Pépé (Ilias, 79), Comesaña (Oluwaseyi, 85), Gueye, Moleiro (Buchanan, 60); Ayoze (Gerard Moreno, 60) y Mikautadze (Maciá, 79) Goles 1-0, min. 59: Pubill; 1-1, min.66: Gerard Moreno. 1-2, min. 78: Mikautadze. 2-2, min 85: Giuliano. Árbitro Hernández Hernández (comité canario). Amonestó a Baena, Hjulmand, Simeone, Giménez, Mouriño y Foyth. Expulsó a Le Normand en el minuto 76.Juego alegre y sin complejos de los castellonenses, tanto en el ataque posicional como en el robo y el contragolpe. Tiene muchos recursos el Villarreal, de menos a más en el primer acto en el Metropolitano, en el que Oblak volvió a dejar señales de que ha comenzado la temporada recordando al mejor Oblak.Tuvo el 0-1 en el 7, en un disparo de Mikautadze que bloqueó Pubill cuando ya olía la red. Lo celebró como un gol, porque el valor era el mismo. El georgiano también se topó con Oblak, en el 37. Buena mano abajo en un disparo con mala leche al primer palo. El triplete de ocasiones del submarino lo cerró Ayoze en el cuarto minuto de prolongación. Fantástico balón al espacio de Comesaña, remate del canario y Oblak haciéndose grande en la salida.Salvó de nuevo el esloveno a su equipo en el inicio de la segunda mitad. Guante duro de Oblak a un disparo de Pépé que se envenenó al tocar el tacón derecho de Grimaldo. Fue la gota que avisó de la tormenta. Tormenta de goles, polémicas y enfados. No faltó de nada.Se adelantó el Atlético con un zurdazo de Pubill desde el vértice del área. Le pegó con la izquierda como si fuera la buena, pero también contó con la ayuda de Júnior, que reacciona tarde y mal. Iba esquinada, pero no a la escuadra, como dio a entender la cámara del plano general.El 1-0 frenó un triple cambio de Simeone, que incluía a Julián, que llevaba nueve minutos calentando entre pitos. Triple cambio que reactivó tras el penalti de Hjulmand a Buchanan. Innecesaria zancadilla. Lo anotó Gerard, suave a la izquierda de Oblak, que hizo la estatua. El esloveno regresó por un segundo a la final de Milán en 2016.De penalti también encontró el Villarreal el 1-2. En el 74, Mikautadze le despegó las pegatinas a Le Normand con una carrera de sesenta metros que acabó en un clarísimo empujón del central justo en el momento del remate del georgiano. Tardó dos minutos el VAR en avisar a Hernández Hernández de que, si era un oso, ya le hubiera comido.Además de señalar los once metros, el canario echó a Le Normand, que se marchó tirando con rabia una botella al suelo y dándole una patada al túnel de vestuarios. Simeone, con los brazos al cielo en claro gesto despectivo, también se llevó una amarilla. Anotaría Mikautadze el penalti, en un cambio de lanzador que tampoco activó a Oblak, que otra vez se quedó con el molde.Con uno menos y abajo en el marcador, la rabia del Atlético y el conformismo del Villarreal premiaron a los rojiblancos y castigaron a los castellonenses. Empató en el 85 Giuliano, tras recibir en carrera un buen pase de Baena. Un 2-2 que confirmó Oblak, con su última gran parada. Otro mano a mano en el 89, esta vez ante Buchanan, con pulgar hacia arriba para el esloveno.
Ha tardado dos jornadas el Atlético en pinchar en Liga, su sino habitual en estas últimas temporadas en las que ni siquiera las ha peleado. Lo hizo ante un buen Villarreal, que remontó el gol inicial de Pubill con dos penaltis, pero que no supo … manejar el marcador a favor en los últimos diez minutos a pesar de la ventaja numérica y acabó cediendo un empate. Entonces ya estaba Julián en el campo, que tuvo media hora tras varias broncas del Metropolitano. La última, nada más acabar el partido, cuando decidió marcharse solo por el túnel de vestuarios mientras sus compañeros saludaban a la afición.
El partido comenzó con un Atlético dominante a los mandos de Koke y Hjulmand, y con Lee Kang-In incisivo por banda izquierda. Es atrevido, trabajador y risueño el surcoreano. Un tipo feliz que transmite buen rollo y que tiene cualidades de sobra para sumar un número interesante de asistencias y goles a un Atlético que ha hecho un mercado interesante, a la espera de que pueda haber algún movimiento más en estos ocho últimos días de ventana estival. Otra cosa será cómo lo maneje el Cholo, al que habitualmente le cuesta confiar de primeras en ciertas contrataciones. De esas cosas de Simeone que no son fáciles de comprender.
El buen inicio local solo se tradujo en un disparo de Grimaldo y otro de Mendoza, ambos sencillos para Júnior, que no es el guardameta más fiable de la Liga, pero ahí sigue en el Villarreal, equipo de Champions por segunda temporada consecutiva. Un Villarreal de Íñigo Pérez que es todavía más atrevido y entretenido que lo que ya era con Marcelino. Si había un banquillo que estaba predestinado para el técnico revelación de la pasada temporada, ese era el del extécnico rayista.

Atlético
2
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2

Villarreal
Oblak; Pubill (Llorente, 67), Le Normand, Hancko, Grimaldo; Giuliano, Koke (Julián, 67), Hjulmand, Mendoza (Baena, 46); Lee Kang-In (Barrios, 67) y Lookman (Giménez, 79).
Luiz Júnior; Mouriño, Foyth, Renato Veiga, Carlos Romero; Pépé (Ilias, 79), Comesaña (Oluwaseyi, 85), Gueye, Moleiro (Buchanan, 60); Ayoze (Gerard Moreno, 60) y Mikautadze (Maciá, 79)
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Goles
1-0, min. 59: Pubill; 1-1, min.66: Gerard Moreno. 1-2, min. 78: Mikautadze. 2-2, min 85: Giuliano. -
Árbitro
Hernández Hernández (comité canario). Amonestó a Baena, Hjulmand, Simeone, Giménez, Mouriño y Foyth. Expulsó a Le Normand en el minuto 76.
Juego alegre y sin complejos de los castellonenses, tanto en el ataque posicional como en el robo y el contragolpe. Tiene muchos recursos el Villarreal, de menos a más en el primer acto en el Metropolitano, en el que Oblak volvió a dejar señales de que ha comenzado la temporada recordando al mejor Oblak.
Tuvo el 0-1 en el 7, en un disparo de Mikautadze que bloqueó Pubill cuando ya olía la red. Lo celebró como un gol, porque el valor era el mismo. El georgiano también se topó con Oblak, en el 37. Buena mano abajo en un disparo con mala leche al primer palo. El triplete de ocasiones del submarino lo cerró Ayoze en el cuarto minuto de prolongación. Fantástico balón al espacio de Comesaña, remate del canario y Oblak haciéndose grande en la salida.
Salvó de nuevo el esloveno a su equipo en el inicio de la segunda mitad. Guante duro de Oblak a un disparo de Pépé que se envenenó al tocar el tacón derecho de Grimaldo. Fue la gota que avisó de la tormenta. Tormenta de goles, polémicas y enfados. No faltó de nada.
Se adelantó el Atlético con un zurdazo de Pubill desde el vértice del área. Le pegó con la izquierda como si fuera la buena, pero también contó con la ayuda de Júnior, que reacciona tarde y mal. Iba esquinada, pero no a la escuadra, como dio a entender la cámara del plano general.
El 1-0 frenó un triple cambio de Simeone, que incluía a Julián, que llevaba nueve minutos calentando entre pitos. Triple cambio que reactivó tras el penalti de Hjulmand a Buchanan. Innecesaria zancadilla. Lo anotó Gerard, suave a la izquierda de Oblak, que hizo la estatua. El esloveno regresó por un segundo a la final de Milán en 2016.
De penalti también encontró el Villarreal el 1-2. En el 74, Mikautadze le despegó las pegatinas a Le Normand con una carrera de sesenta metros que acabó en un clarísimo empujón del central justo en el momento del remate del georgiano. Tardó dos minutos el VAR en avisar a Hernández Hernández de que, si era un oso, ya le hubiera comido.
Además de señalar los once metros, el canario echó a Le Normand, que se marchó tirando con rabia una botella al suelo y dándole una patada al túnel de vestuarios. Simeone, con los brazos al cielo en claro gesto despectivo, también se llevó una amarilla. Anotaría Mikautadze el penalti, en un cambio de lanzador que tampoco activó a Oblak, que otra vez se quedó con el molde.
Con uno menos y abajo en el marcador, la rabia del Atlético y el conformismo del Villarreal premiaron a los rojiblancos y castigaron a los castellonenses. Empató en el 85 Giuliano, tras recibir en carrera un buen pase de Baena. Un 2-2 que confirmó Oblak, con su última gran parada. Otro mano a mano en el 89, esta vez ante Buchanan, con pulgar hacia arriba para el esloveno.
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