Con un sentido mensaje de crítica y fuerza, Bad Bunny se reencuentra con Puerto Rico en el cierre de su gira mundial

Benito Antonio Martínez Ocasio respiró profundo varias veces mientras miles de puertorriqueños gritaban “Benito, Benito, Benito”, y con ojos llorosos miró de lado a lado un estadio abarrotado de los suyos en San Juan. Dio una vuelta moviendo los dedos como buscando fuerza, tomó el micrófono y pidió unaplauso pa’mami y papi porque en verda’ rompieron”, seguido del ritmo de las trompetas de La mudanza.

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 Con un estadio abarrotado en San Juan, Benito Antonio Martínez Ocasio pone punto final a un periplo que lo llevó desde Santo Domingo y Buenos Aires, hasta Madrid y Bruselas  

Benito Antonio Martínez Ocasio respiró profundo varias veces mientras miles de puertorriqueños gritaban “Benito, Benito, Benito”, y con ojos llorosos miró de lado a lado un estadio abarrotado de los suyos en San Juan. Dio una vuelta moviendo los dedos como buscando fuerza, tomó el micrófono y pidió unaplauso pa’mami y papi porque en verda’ rompieron”, seguido del ritmo de las trompetas de La mudanza.

Emocionado, Bad Bunny se reencontró este sábado con Puerto Rico en el penúltimo concierto de su gira DeBÍ TiRAR MáS FOToS. El último será este domingo y pondrá fin a una gira que lo llevó por otras 21 ciudades, desde Santo Domingo y Buenos Aires, hasta Madrid y Londres.

El artista de 32 años regresó a casa con un mensaje en el que combinó una dura crítica a los crónicos problemas con los suministros de agua y electricidad en el archipiélago y un llamado a no tirar la toalla ante la frustración que eso genera. “Yo no puedo traerle agua a la gente que no tiene, ni puedo traerle la luz a los que todos los días se les va la luz. Yo lo que quiero hoy es traerles un poco de alegría, lo que quiero traerles hoy son las ganas de seguir sintiendo orgullo de ser de aquí. Lo que hoy les quiero traer es esperanza y fuerza para luchar y seguir defendiendo esta tierra”, dijo a los cerca de 18.000 espectadores que lo recibieron con fervor en el Estadio Hiram Bithorn de la capital.

Esto apenas días después de que anunciase que “cerramos en casa” el periplo que lo llevó por el mundo desde noviembre del año pasado y que se suponía culminara en Bruselas. Los boletos para este par de presentaciones finales se agotaron en apenas horas luego de que se confirmase su vuelta a Puerto Rico, tras días de expectativa por los enormes andamios que se levantaron en el estadio.

Sus palabras en el concierto del sábado fueron, como ha ocurrido antes, una suerte de carta de amor a los puertorriqueños. “Les quiero decir algo desde lo más profundo de mi corazón, siendo bien honesto con ustedes, quiero que sepan algo: ustedes no me necesitan, yo los necesito a ustedes. Ustedes no necesitan de ningún artista, de ninguna celebridad, nosotros los necesitamos a ustedes. Este estadio está lleno hoy por ustedes, yo estoy aquí hoy por ustedes. Mi éxito y el de todos los artistas que salen de esta isla, que somos muchos, es por ustedes. Qué quiero decirles con eso: que a este pueblo lo salvan ustedes, lo salvamos nosotros y me incluyo, no como Bad Bunny, como Benito Antonio Martínez Ocasio, y soy parte de este pueblo del que vivo orgulloso y agradecido”.

“Este caos, este desastre, es creado a propósito para tratar de jugar con nuestras emociones, para tratar de que nos rindamos, de que nos vayamos y puedan seguir vendiendo la isla parte por parte y cumplir su misión de un Puerto Rico sin puertorriqueños. Yo quisiera que hoy, por las próximas dos horas y media, nos olvidemos de cualquier problema que pueda estar pasando fuera de este estadio. Pero antes de eso, quiero que nos escuchen fuerte y claro… De aquí nadie me saca, de aquí yo no me muevo».

Los últimos meses han sido muy difíciles para miles de puertorriqueños que sufren frecuentemente cortes de electricidad y del servicio de agua. Sectores amplios del área metropolitana están bajo un plan de racionamiento y otros sumaban hasta este domingo más de tres días consecutivos sin agua por una avería en una planta que se desconoce cuándo será reparada. Las interrupciones en el abastecimiento de este recurso han agudizado y se han sumado a los crónicos apagones desde que el huracán María azotó a Puerto Rico en septiembre de 2017, cuando el archipiélago se quedó prácticamente a oscuras en medio de la devastación.

La gira DeBÍ TiRAR MáS FOToS siguió a suexitosísima residencia No me quiero ir de aquí, que con una treintena de conciertos generó el año pasado más de 350 millones a la economía de Puerto Rico. Fue una apuesta gigantesca en la que se vendieron 31 conciertos y más de medio millón de personas del mundo entero vieron a Bad Bunny en el Coliseo de Puerto Rico.

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