Si en Zaragoza mereció un sobresaliente el Caja 87 por su seriedad y solidez en un partido muy completo que ganó por 23 puntos encarrilando así la eliminatoria, en el de vuelta se limitó a cumplir con el expediente para sellar el pase a cuartos. En cualquier caso, lo importante es la clasificación. A dos eliminatorias, cuatro partidos en total, se encuentra del ascenso un Caja 87 que, no se olvide, no tiene ni dos años de vida y hoy, cierto es , tardó demasiado en carburar ante su gente. De hecho, se fue perdiendo de diez puntos al descanso, concedió muchísimos tiros fáciles a su rival y no reaccionó verdaderamente hasta el último cuarto. Entonces, un 29-19 de parcial con sobresaliente protagonismo de Sergio Cecilia , en modo desatascador del equipo, impulsó al conjunto hispalense hasta el triunfo tras una actuación intermitente en la que, durante muchos minutos, vivió de las rentas de la ida.Kolo, jugando de fuera adentro y hasta enchufando de tres, se erigió en el primer suministrador de puntos de un CB Zaragoza que aceptó el intercambio de golpes propuesto por un Caja 87 que, con Clarke y Soumbey-Alley en el timón, arrancó a toda pastilla, lanzando ataques rápidos. Ritmo, ritmo y más ritmo . Ese vértigo no acomplejó al CB Zaragoza. Con 23 puntos de desventaja en la eliminatoria, en realidad nada que perder tenía ya, aunque intercambiar canastas parecía un plan temerario habida cuenta la diferencia de talento entre ambos planteles. Cecilia replicó un triple de Zhao (13-12), que volvió a enchufar y enseguida metió el tercero, aunque fue anulado por falta en ataque. Dedovic también acertaba desde el perímetro (16-15) con el partido convertido en un concurso de triples. La urgencia del Zaragoza por meter puntos se entendía, no tanto la de Caja 87. Se desencadenaba Zhao y los anfitriones, tras un triple de Dibba que no tocó ni el aro, emitían señales un tanto inquietantes. De no estar metidos del todo en la película (16-22), pero no era la primera vez que el equipo tardaba en carburar ejerciendo de local. Con una renta de cuatro puntos a favor de los aragoneses se zanjó el primer cuarto. Jugaba desacomplejado el Zaragoza, haciendo cosas sencillas pero efectivas y aprovechando sus tiros. Tras triple de Juan Pedro Jiménez (19-27), ya sí detuvo el partido Adrià Alonso . Sus hombres necesitaban un toque de atención. Porque entre jugar a toda pastilla y pararse en seco hay un término medio y su equipo no estaba pulsando las teclas oportunas. Cabral quebraba el parcial (21-27), pero el Zaragoza seguía encontrando muchas situaciones de tiro y rebote de ataque. Si no hizo más daño en estos minutos del segundo cuarto fue sencillamente por déficit de talento. Porque la defensa verdirroja era prácticamente invisible. Franch, de tres, cobraba el 24-27 mientras Dibba seguía enemistado con el aro rival. Colom elevaba el 24-31 en un partido de muchísimos fallos en el tiro, con el Caja 87 errático desde todas las posiciones, en modo escopeta de feria (9/30 en tiros de campo). Los visitantes se estiraron hasta el 24-32 y el 26-34. No cambiaba la dinámica y el Zaragoza seguía ejecutando su plan: ataques rápidos, de un pase o dos, y tiro de tres como vía predilecta para sumar. Zhao, con dos triples liberados, uno detrás de otro al capturar su propio rebote, clavó el 29-39 al intermedio que anticipó seguro la muy seria charla de Adrià Alonso a sus hombres en el entretiempo. Del +23 al +13 tras un mal primer tiempo de los hispalenses, que presentaban un pírrico 29% en el tiro de campo tras los dos primeros cuartos.Moody tira del carroCon una marchita más volvió a la pista el Caja 87. Canasta de Clarke , bocinazo de 24 segundos en su primera defensa y triple de Soumbey-Alley. Tres buenas acciones como carta de presentación del equipo, que se reactivó de piernas para ponerle picante a una salsa que en la primera mitad no sabía a nada. Lejos de asustarse, el Zaragoza siguió a lo suyo y elevó a once la máxima diferencia (36-47). Kolo se llevó la técnica con 38-49 tras reclamar una falta airadamente y Aragonés colocaba el 43-52 con el séptimo triple de los maños. Pareció entonarse al fin el Caja 87 con un parcial de 7-0, coronado con triple de Dedovic (50-54), que fue detonante del tiempo muerto visitante. Moody, el hombre del tercer cuarto, aún estrechó más el marcador, bandeja mediante (52-54). A falta de los últimos diez minutos el partido estaba en el aire. Lo que era ya una buena noticia teniendo en cuenta cómo acabó el primer periodo. La eliminatoria, no obstante, no corría peligro alguno.Ficha técnicaInsolac Caja 87 (18+11+23+29): Soumbey-Alley (11), Clarke (4), Cecilia (14), Jankovic (4), Latorre (14) -quinteto inicial-; Walter Junior Cabral (6), Rafa Santos (-), Moody (14), Dedovic (6), Dibba (3), Franch (5).Azulejos Moncayo CB Zaragoza (22+17+17+19): Alvarado (6), Zhao (23), Aragonés (10), Aso (2), Kolo (11) -quinteto inicial-; Muñoz (2), Arjol (2), Gatell (4), Jiménez (13), Colom (2).Árbitros e incidencias: Olmos Ochoa, Alejo Sánchez. Sin eliminados. Partido de vuelta de los octavos de final de la Segunda FEB. Pabellón San Pablo.Lo que estaba en juego era la honrilla del partido y el Zaragoza no renunciaba a ese premio de consolación (54-61). Prendió la mecha de los triples Alvarado, en buena parte por las facilidades que concedía su rival en el tiro. Otra vez se desconectó el Caja 87 y, con 56-66, lo paró su técnico. Daba su equipo una de cal y otra de arena, de lo más intermitente. Un triple de Soumbey-Alley lo contestó Jiménez con bandeja con adicional. El número de canastas gratis del Zaragoza seguía subiendo y, aun así, el Caja 87 tenía bien agarrado el billete. Con esa tranquilidad se fue derecho a por el partido dado que su rival no lo sentenciaba. Cecilia, con dos triples seguidos, le dio al fin la vuelta (76-73) faltando apenas dos minutos. Desde el 61-71, parcial 15-2. Hubo, además, técnica al banquillo del Zaragoza, definitivamente apagado. No se sabe si lo abandonaron antes las piernas o los ánimos. Fue Cecilia , desatado, quien abrochó la victoria con un nuevo triple y un mate a dos manos. Si en Zaragoza mereció un sobresaliente el Caja 87 por su seriedad y solidez en un partido muy completo que ganó por 23 puntos encarrilando así la eliminatoria, en el de vuelta se limitó a cumplir con el expediente para sellar el pase a cuartos. En cualquier caso, lo importante es la clasificación. A dos eliminatorias, cuatro partidos en total, se encuentra del ascenso un Caja 87 que, no se olvide, no tiene ni dos años de vida y hoy, cierto es , tardó demasiado en carburar ante su gente. De hecho, se fue perdiendo de diez puntos al descanso, concedió muchísimos tiros fáciles a su rival y no reaccionó verdaderamente hasta el último cuarto. Entonces, un 29-19 de parcial con sobresaliente protagonismo de Sergio Cecilia , en modo desatascador del equipo, impulsó al conjunto hispalense hasta el triunfo tras una actuación intermitente en la que, durante muchos minutos, vivió de las rentas de la ida.Kolo, jugando de fuera adentro y hasta enchufando de tres, se erigió en el primer suministrador de puntos de un CB Zaragoza que aceptó el intercambio de golpes propuesto por un Caja 87 que, con Clarke y Soumbey-Alley en el timón, arrancó a toda pastilla, lanzando ataques rápidos. Ritmo, ritmo y más ritmo . Ese vértigo no acomplejó al CB Zaragoza. Con 23 puntos de desventaja en la eliminatoria, en realidad nada que perder tenía ya, aunque intercambiar canastas parecía un plan temerario habida cuenta la diferencia de talento entre ambos planteles. Cecilia replicó un triple de Zhao (13-12), que volvió a enchufar y enseguida metió el tercero, aunque fue anulado por falta en ataque. Dedovic también acertaba desde el perímetro (16-15) con el partido convertido en un concurso de triples. La urgencia del Zaragoza por meter puntos se entendía, no tanto la de Caja 87. Se desencadenaba Zhao y los anfitriones, tras un triple de Dibba que no tocó ni el aro, emitían señales un tanto inquietantes. De no estar metidos del todo en la película (16-22), pero no era la primera vez que el equipo tardaba en carburar ejerciendo de local. Con una renta de cuatro puntos a favor de los aragoneses se zanjó el primer cuarto. Jugaba desacomplejado el Zaragoza, haciendo cosas sencillas pero efectivas y aprovechando sus tiros. Tras triple de Juan Pedro Jiménez (19-27), ya sí detuvo el partido Adrià Alonso . Sus hombres necesitaban un toque de atención. Porque entre jugar a toda pastilla y pararse en seco hay un término medio y su equipo no estaba pulsando las teclas oportunas. Cabral quebraba el parcial (21-27), pero el Zaragoza seguía encontrando muchas situaciones de tiro y rebote de ataque. Si no hizo más daño en estos minutos del segundo cuarto fue sencillamente por déficit de talento. Porque la defensa verdirroja era prácticamente invisible. Franch, de tres, cobraba el 24-27 mientras Dibba seguía enemistado con el aro rival. Colom elevaba el 24-31 en un partido de muchísimos fallos en el tiro, con el Caja 87 errático desde todas las posiciones, en modo escopeta de feria (9/30 en tiros de campo). Los visitantes se estiraron hasta el 24-32 y el 26-34. No cambiaba la dinámica y el Zaragoza seguía ejecutando su plan: ataques rápidos, de un pase o dos, y tiro de tres como vía predilecta para sumar. Zhao, con dos triples liberados, uno detrás de otro al capturar su propio rebote, clavó el 29-39 al intermedio que anticipó seguro la muy seria charla de Adrià Alonso a sus hombres en el entretiempo. Del +23 al +13 tras un mal primer tiempo de los hispalenses, que presentaban un pírrico 29% en el tiro de campo tras los dos primeros cuartos.Moody tira del carroCon una marchita más volvió a la pista el Caja 87. Canasta de Clarke , bocinazo de 24 segundos en su primera defensa y triple de Soumbey-Alley. Tres buenas acciones como carta de presentación del equipo, que se reactivó de piernas para ponerle picante a una salsa que en la primera mitad no sabía a nada. Lejos de asustarse, el Zaragoza siguió a lo suyo y elevó a once la máxima diferencia (36-47). Kolo se llevó la técnica con 38-49 tras reclamar una falta airadamente y Aragonés colocaba el 43-52 con el séptimo triple de los maños. Pareció entonarse al fin el Caja 87 con un parcial de 7-0, coronado con triple de Dedovic (50-54), que fue detonante del tiempo muerto visitante. Moody, el hombre del tercer cuarto, aún estrechó más el marcador, bandeja mediante (52-54). A falta de los últimos diez minutos el partido estaba en el aire. Lo que era ya una buena noticia teniendo en cuenta cómo acabó el primer periodo. La eliminatoria, no obstante, no corría peligro alguno.Ficha técnicaInsolac Caja 87 (18+11+23+29): Soumbey-Alley (11), Clarke (4), Cecilia (14), Jankovic (4), Latorre (14) -quinteto inicial-; Walter Junior Cabral (6), Rafa Santos (-), Moody (14), Dedovic (6), Dibba (3), Franch (5).Azulejos Moncayo CB Zaragoza (22+17+17+19): Alvarado (6), Zhao (23), Aragonés (10), Aso (2), Kolo (11) -quinteto inicial-; Muñoz (2), Arjol (2), Gatell (4), Jiménez (13), Colom (2).Árbitros e incidencias: Olmos Ochoa, Alejo Sánchez. Sin eliminados. Partido de vuelta de los octavos de final de la Segunda FEB. Pabellón San Pablo.Lo que estaba en juego era la honrilla del partido y el Zaragoza no renunciaba a ese premio de consolación (54-61). Prendió la mecha de los triples Alvarado, en buena parte por las facilidades que concedía su rival en el tiro. Otra vez se desconectó el Caja 87 y, con 56-66, lo paró su técnico. Daba su equipo una de cal y otra de arena, de lo más intermitente. Un triple de Soumbey-Alley lo contestó Jiménez con bandeja con adicional. El número de canastas gratis del Zaragoza seguía subiendo y, aun así, el Caja 87 tenía bien agarrado el billete. Con esa tranquilidad se fue derecho a por el partido dado que su rival no lo sentenciaba. Cecilia, con dos triples seguidos, le dio al fin la vuelta (76-73) faltando apenas dos minutos. Desde el 61-71, parcial 15-2. Hubo, además, técnica al banquillo del Zaragoza, definitivamente apagado. No se sabe si lo abandonaron antes las piernas o los ánimos. Fue Cecilia , desatado, quien abrochó la victoria con un nuevo triple y un mate a dos manos.
Si en Zaragoza mereció un sobresaliente el Caja 87 por su seriedad y solidez en un partido muy completo que ganó por 23 puntos encarrilando así la eliminatoria, en el de vuelta se limitó a cumplir con el expediente para sellar el pase … a cuartos. En cualquier caso, lo importante es la clasificación. A dos eliminatorias, cuatro partidos en total, se encuentra del ascenso un Caja 87 que, no se olvide, no tiene ni dos años de vida y hoy, cierto es , tardó demasiado en carburar ante su gente. De hecho, se fue perdiendo de diez puntos al descanso, concedió muchísimos tiros fáciles a su rival y no reaccionó verdaderamente hasta el último cuarto. Entonces, un 29-19 de parcial con sobresaliente protagonismo de Sergio Cecilia, en modo desatascador del equipo, impulsó al conjunto hispalense hasta el triunfo tras una actuación intermitente en la que, durante muchos minutos, vivió de las rentas de la ida.
Kolo, jugando de fuera adentro y hasta enchufando de tres, se erigió en el primer suministrador de puntos de un CB Zaragoza que aceptó el intercambio de golpes propuesto por un Caja 87 que, con Clarke y Soumbey-Alley en el timón, arrancó a toda pastilla, lanzando ataques rápidos. Ritmo, ritmo y más ritmo. Ese vértigo no acomplejó al CB Zaragoza. Con 23 puntos de desventaja en la eliminatoria, en realidad nada que perder tenía ya, aunque intercambiar canastas parecía un plan temerario habida cuenta la diferencia de talento entre ambos planteles.
Cecilia replicó un triple de Zhao (13-12), que volvió a enchufar y enseguida metió el tercero, aunque fue anulado por falta en ataque. Dedovic también acertaba desde el perímetro (16-15) con el partido convertido en un concurso de triples. La urgencia del Zaragoza por meter puntos se entendía, no tanto la de Caja 87. Se desencadenaba Zhao y los anfitriones, tras un triple de Dibba que no tocó ni el aro, emitían señales un tanto inquietantes. De no estar metidos del todo en la película (16-22), pero no era la primera vez que el equipo tardaba en carburar ejerciendo de local.
Con una renta de cuatro puntos a favor de los aragoneses se zanjó el primer cuarto. Jugaba desacomplejado el Zaragoza, haciendo cosas sencillas pero efectivas y aprovechando sus tiros. Tras triple de Juan Pedro Jiménez (19-27), ya sí detuvo el partido Adrià Alonso. Sus hombres necesitaban un toque de atención. Porque entre jugar a toda pastilla y pararse en seco hay un término medio y su equipo no estaba pulsando las teclas oportunas. Cabral quebraba el parcial (21-27), pero el Zaragoza seguía encontrando muchas situaciones de tiro y rebote de ataque. Si no hizo más daño en estos minutos del segundo cuarto fue sencillamente por déficit de talento. Porque la defensa verdirroja era prácticamente invisible.
Franch, de tres, cobraba el 24-27 mientras Dibba seguía enemistado con el aro rival. Colom elevaba el 24-31 en un partido de muchísimos fallos en el tiro, con el Caja 87 errático desde todas las posiciones, en modo escopeta de feria (9/30 en tiros de campo). Los visitantes se estiraron hasta el 24-32 y el 26-34. No cambiaba la dinámica y el Zaragoza seguía ejecutando su plan: ataques rápidos, de un pase o dos, y tiro de tres como vía predilecta para sumar. Zhao, con dos triples liberados, uno detrás de otro al capturar su propio rebote, clavó el 29-39 al intermedio que anticipó seguro la muy seria charla de Adrià Alonso a sus hombres en el entretiempo. Del +23 al +13 tras un mal primer tiempo de los hispalenses, que presentaban un pírrico 29% en el tiro de campo tras los dos primeros cuartos.
Moody tira del carro
Con una marchita más volvió a la pista el Caja 87. Canasta de Clarke , bocinazo de 24 segundos en su primera defensa y triple de Soumbey-Alley. Tres buenas acciones como carta de presentación del equipo, que se reactivó de piernas para ponerle picante a una salsa que en la primera mitad no sabía a nada. Lejos de asustarse, el Zaragoza siguió a lo suyo y elevó a once la máxima diferencia (36-47). Kolo se llevó la técnica con 38-49 tras reclamar una falta airadamente y Aragonés colocaba el 43-52 con el séptimo triple de los maños. Pareció entonarse al fin el Caja 87 con un parcial de 7-0, coronado con triple de Dedovic (50-54), que fue detonante del tiempo muerto visitante. Moody, el hombre del tercer cuarto, aún estrechó más el marcador, bandeja mediante (52-54). A falta de los últimos diez minutos el partido estaba en el aire. Lo que era ya una buena noticia teniendo en cuenta cómo acabó el primer periodo. La eliminatoria, no obstante, no corría peligro alguno.
Ficha técnica
Insolac Caja 87 (18+11+23+29): Soumbey-Alley (11), Clarke (4), Cecilia (14), Jankovic (4), Latorre (14) -quinteto inicial-; Walter Junior Cabral (6), Rafa Santos (-), Moody (14), Dedovic (6), Dibba (3), Franch (5).
Azulejos Moncayo CB Zaragoza (22+17+17+19): Alvarado (6), Zhao (23), Aragonés (10), Aso (2), Kolo (11) -quinteto inicial-; Muñoz (2), Arjol (2), Gatell (4), Jiménez (13), Colom (2).
Árbitros e incidencias: Olmos Ochoa, Alejo Sánchez. Sin eliminados. Partido de vuelta de los octavos de final de la Segunda FEB. Pabellón San Pablo.
Lo que estaba en juego era la honrilla del partido y el Zaragoza no renunciaba a ese premio de consolación (54-61). Prendió la mecha de los triples Alvarado, en buena parte por las facilidades que concedía su rival en el tiro. Otra vez se desconectó el Caja 87 y, con 56-66, lo paró su técnico. Daba su equipo una de cal y otra de arena, de lo más intermitente. Un triple de Soumbey-Alley lo contestó Jiménez con bandeja con adicional. El número de canastas gratis del Zaragoza seguía subiendo y, aun así, el Caja 87 tenía bien agarrado el billete. Con esa tranquilidad se fue derecho a por el partido dado que su rival no lo sentenciaba. Cecilia, con dos triples seguidos, le dio al fin la vuelta (76-73) faltando apenas dos minutos. Desde el 61-71, parcial 15-2. Hubo, además, técnica al banquillo del Zaragoza, definitivamente apagado. No se sabe si lo abandonaron antes las piernas o los ánimos. Fue Cecilia, desatado, quien abrochó la victoria con un nuevo triple y un mate a dos manos.
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