Jabalíes urbanos: un problema que se agrava

Desde finales del siglo XX somos espectadores de un fenómeno que décadas atrás habríamos juzgado ilusorio o imposible de acontecer: la invasión de muchos núcleos urbanos y grandes ciudades por animales silvestres, como conejos y jabalíes. La presencia de jabalíes paseando por las calles, incluso en pleno día, se ha consolidado en muchas ciudades europeas, de modo que ya no son visitantes esporádicos sino que sus poblaciones se han asentado de manera permanente en la ciudad, para quedarse. Un estudio reciente indica, incluso, que son diferentes genéticamente. Roma era una de las ciudades con problemas de jabalíes, y entre 2018 y 2021 tuvo una crisis de acumulación de basuras y retirada de residuos. Ello fue aprovechado por los suidos, y la difusión de numerosas imágenes de jabalíes revolviendo contenedores hizo que el partido de la alcaldesa de entonces perdiese las elecciones de 2021. En Italia ahora hay más de 100 villas con problemas de jabalíes urbanos. En Berlín vive una próspera población de jabalíes dentro y fuera de la ciudad. Se ha optado por un control, pero no por la erradicación. En Varsovia la situación es parecida a la de Berlín, originando muchos problemas de seguridad vial. Ginebra y Lisboa son capitales con problemas similares; y en España, Barcelona es seguramente la urbe que más ha sufrido el impacto de los jabalíes urbanos. La proximidad inmediata de una masa forestal como la de Collserola alimenta el problema. Algo parecido ocurre en Madrid y además hay problemas graves en muchas otras localidades, como Málaga, Gijón, Cáceres, etcétera.¿Por qué está invasión?Se han dado muchas razones acerca del motivo por el que los jabalíes tienden a instalarse en las ciudades. Razones como el cambio climático o la necesidad de comer o beber. En primer lugar, hay que resaltar la explosión demográfica de jabalíes en toda Europa. En el año 2018 científicos de 17 países europeos firmaron un trabajo en el que se daba a conocer el incremento poblacional de jabalíes y se alertaba diciendo que la caza era ya una herramienta insuficiente para controlar la población. El abandono rural, la reforestación de muchas zonas y el hecho de que el jabalí es una especie oportunista que se adapta bien a casi todas las circunstancias han favorecido este incremento. A través de bosques y manchas forestales aledañas a muchos núcleos urbanos, el jabalí llega hasta el borde de muchas grandes ciudades y se plantea la posibilidad de entrar. Un análisis de los pros y contras de esa decisión demuestra que la colonización de las ciudades solo les proporciona ventajas. La principal, seguramente, es la tranquilidad. En las ciudades y zonas urbanas está estrictamente prohibida la caza por razones de seguridad. Los jabalíes son extremadamente sensibles a la caza y a la predación en general, y en los núcleos urbanos se encuentran completamente a salvo de ambos problemas. Además, encuentran alimento con relativa facilidad, con lo cual el bienestar es absoluto. En una sociedad como la de los años sesenta del siglo pasado había menos normas y protocolos y seguramente se podría cazar en los aledaños de los núcleos urbanos. Tiempos en los que el nivel de vida era mucho más bajo, siendo privilegiados aquellos que podían comer carne. Con toda seguridad si aparecía un conejo o un jabalí cerca de un núcleo urbano pasaría a ser parte del menú familiar en un tiempo récord.Problemas importantesLas consecuencias de que los jabalíes habiten las ciudades son preocupantes. En primer lugar, son muy frecuentes y peligrosos los contactos directos con personas y mascotas. En 2022 un jabalí atacó a una madre con niños en el Parque del Príncipe de la ciudad de Cáceres. Son diarios los ataques a perros en parques de muchas ciudades españolas, cuando son paseados por sus dueños. Otra consecuencia directa y sumamente grave son los atropellos y accidentes de tráfico por la irrupción de jabalíes en las numerosas carreteras de las grandes ciudades. Una colisión a más de cien por hora en una autovía contra un jabalí de 100 kilos supone, sin duda, un siniestro muy grave para los ocupantes del vehículo, que pueden morir en el accidente. Las consecuencias se traducen en agresiones a personas o mascotas, accidentes de tráfico o problemas sanitariosEn 2019 falleció un muchacho de 20 años cuando circulaba en moto por la M50, a la altura de Las Rozas (Madrid), al cruzar un jabalí y provocar varios frenazos en cadena. Pero en 2025 hubo otros dos malogrados moteros que fallecieron en Cataluña (San Pere de Ribes y Tordera) por el impacto directo con un jabalí, así como otro deceso en Gandía por la misma causa. Este año ha fallecido la conductora de un vehículo de 30 años de edad en Ampolla (Tarragona) tras el impacto con un jabalí.La presencia de jabalíes en las calles, cada vez más habitual Daniel GonzálezLa destrucción de jardines e infraestructuras es un hecho cotidiano en las zonas donde hay jabalíes, que provocan constantes y cuantiosos gastos al erario y al sector privado. Pero probablemente los daños más temidos sean los sanitarios. El jabalí es vector de numerosas zoonosis, que pueden transmitirse a las personas. La tuberculosis, brucelosis, leptospirosis y triquinosis son las más conocidas, pero últimamente preocupan casos de hepatitis E en niños y adultos que frecuentan los mismos parques públicos que los jabalíes. En el área metropolitana de Barcelona uno de cada tres jabalíes es portador de la hepatitis E. Allí se ha observado que los virus de hepatitis E de los jabalíes son genéticamente idénticos que los de las personas contagiadas, lo que hace deducir que se transmiten a través de las heces en parques públicos. Pero la guinda del pastel ha llegado con la peste porcina africana, que no afecta a las personas pero que amenaza a todo el sector porcino español, por su elevada transmisibilidad, de la que es responsable el jabalí.Soluciones: ni fácil ni baratoLas asociaciones animalistas, contrarias a molestar a los jabalíes, proponen soluciones alejadas de la realidad, como capturar a todos los ejemplares (tarea muy costosa e imposible) con idea de esterilizarlos y volverlos a liberar. Se ha intentado incluso con vacunas por vía oral, sin éxito. En Barcelona se han capturado con dardos anestésicos para proceder a su eutanasia. Además de que el precio es elevado, el resultado solo afecta a una parte de la población, porque rápidamente aprenden y no se dejan capturar.Es necesario tener en cuenta las circunstancias particulares, ya que no se pueden utilizar armas de fuego por proximidad a núcleos urbanos. En el año 2012 comienza en Madrid una experiencia piloto para tratar de hacer un control de jabalíes con arco y flechas, del mismo modo que se han descastado cérvidos en algunas ciudades norteamericanas. Los arqueros aguardarán en árboles, de manera que las flechas que se disparen, alcancen o no su objetivo, quedarán clavadas en el suelo. Ello, unido a la escasa velocidad de una flecha (100 metros por segundo, diez veces menor que la bala de un rifle), garantiza una seguridad absoluta para las personas. La Federación Madrileña de Caza firmó un convenio con la Comunidad de Madrid y se encargó de seleccionar a través de pruebas exigentes un grupo de arqueros formados (SCAES). Algunos municipios, estamentos públicos o privados se quejaban a la Comunidad de Madrid de daños de jabalíes y se les ofrecían las opciones posibles, además de la colaboración de los arqueros. Desde entonces el grupo SCAES lleva actuando en diferentes lugares de Madrid, habiendo controlado cerca de 900 ejemplares. La eficacia de la caza con arco no es grande, al tratarse de un método de caza ancestral, pero una de las conclusiones obtenidas es que se trata de un método de disuasión importante. En los lugares en los que se eliminan individuos los supervivientes aprenden y dejan de frecuentar la zona. A raíz del nacimiento del SCAES en Madrid han surgido otros grupos similares en diferentes puntos de España, que trabajan con gran eficacia y seriedad. La ciudad de Gijón y su entorno padecen las consecuencias de una importante población de jabalíes. Las principales autoridades municipales se han coordinado con las policías locales, agricultores, granjeros y un grupo de arqueros que desde marzo de 2021 han eliminado casi 1500 jabalíes. Otro tanto ocurre en Mijas y las principales ciudades de la Costa del Sol, en donde los arqueros han descastado alrededor de 900 ejemplares. También en la ciudad de Cáceres, Pontevedra y el concejo de Valdés en Asturias. A finales de 2025 todos esos grupos se reunieron en Asturias con científicos del IREC y las universidades de Oviedo y Barcelona para conocer sus resultados y coordinar una estrategia común. Está claro que el control con arco es una solución temporal al problema de los jabalíes urbanos, pero eficaz, discreta, segura y barata. Desde finales del siglo XX somos espectadores de un fenómeno que décadas atrás habríamos juzgado ilusorio o imposible de acontecer: la invasión de muchos núcleos urbanos y grandes ciudades por animales silvestres, como conejos y jabalíes. La presencia de jabalíes paseando por las calles, incluso en pleno día, se ha consolidado en muchas ciudades europeas, de modo que ya no son visitantes esporádicos sino que sus poblaciones se han asentado de manera permanente en la ciudad, para quedarse. Un estudio reciente indica, incluso, que son diferentes genéticamente. Roma era una de las ciudades con problemas de jabalíes, y entre 2018 y 2021 tuvo una crisis de acumulación de basuras y retirada de residuos. Ello fue aprovechado por los suidos, y la difusión de numerosas imágenes de jabalíes revolviendo contenedores hizo que el partido de la alcaldesa de entonces perdiese las elecciones de 2021. En Italia ahora hay más de 100 villas con problemas de jabalíes urbanos. En Berlín vive una próspera población de jabalíes dentro y fuera de la ciudad. Se ha optado por un control, pero no por la erradicación. En Varsovia la situación es parecida a la de Berlín, originando muchos problemas de seguridad vial. Ginebra y Lisboa son capitales con problemas similares; y en España, Barcelona es seguramente la urbe que más ha sufrido el impacto de los jabalíes urbanos. La proximidad inmediata de una masa forestal como la de Collserola alimenta el problema. Algo parecido ocurre en Madrid y además hay problemas graves en muchas otras localidades, como Málaga, Gijón, Cáceres, etcétera.¿Por qué está invasión?Se han dado muchas razones acerca del motivo por el que los jabalíes tienden a instalarse en las ciudades. Razones como el cambio climático o la necesidad de comer o beber. En primer lugar, hay que resaltar la explosión demográfica de jabalíes en toda Europa. En el año 2018 científicos de 17 países europeos firmaron un trabajo en el que se daba a conocer el incremento poblacional de jabalíes y se alertaba diciendo que la caza era ya una herramienta insuficiente para controlar la población. El abandono rural, la reforestación de muchas zonas y el hecho de que el jabalí es una especie oportunista que se adapta bien a casi todas las circunstancias han favorecido este incremento. A través de bosques y manchas forestales aledañas a muchos núcleos urbanos, el jabalí llega hasta el borde de muchas grandes ciudades y se plantea la posibilidad de entrar. Un análisis de los pros y contras de esa decisión demuestra que la colonización de las ciudades solo les proporciona ventajas. La principal, seguramente, es la tranquilidad. En las ciudades y zonas urbanas está estrictamente prohibida la caza por razones de seguridad. Los jabalíes son extremadamente sensibles a la caza y a la predación en general, y en los núcleos urbanos se encuentran completamente a salvo de ambos problemas. Además, encuentran alimento con relativa facilidad, con lo cual el bienestar es absoluto. En una sociedad como la de los años sesenta del siglo pasado había menos normas y protocolos y seguramente se podría cazar en los aledaños de los núcleos urbanos. Tiempos en los que el nivel de vida era mucho más bajo, siendo privilegiados aquellos que podían comer carne. Con toda seguridad si aparecía un conejo o un jabalí cerca de un núcleo urbano pasaría a ser parte del menú familiar en un tiempo récord.Problemas importantesLas consecuencias de que los jabalíes habiten las ciudades son preocupantes. En primer lugar, son muy frecuentes y peligrosos los contactos directos con personas y mascotas. En 2022 un jabalí atacó a una madre con niños en el Parque del Príncipe de la ciudad de Cáceres. Son diarios los ataques a perros en parques de muchas ciudades españolas, cuando son paseados por sus dueños. Otra consecuencia directa y sumamente grave son los atropellos y accidentes de tráfico por la irrupción de jabalíes en las numerosas carreteras de las grandes ciudades. Una colisión a más de cien por hora en una autovía contra un jabalí de 100 kilos supone, sin duda, un siniestro muy grave para los ocupantes del vehículo, que pueden morir en el accidente. Las consecuencias se traducen en agresiones a personas o mascotas, accidentes de tráfico o problemas sanitariosEn 2019 falleció un muchacho de 20 años cuando circulaba en moto por la M50, a la altura de Las Rozas (Madrid), al cruzar un jabalí y provocar varios frenazos en cadena. Pero en 2025 hubo otros dos malogrados moteros que fallecieron en Cataluña (San Pere de Ribes y Tordera) por el impacto directo con un jabalí, así como otro deceso en Gandía por la misma causa. Este año ha fallecido la conductora de un vehículo de 30 años de edad en Ampolla (Tarragona) tras el impacto con un jabalí.La presencia de jabalíes en las calles, cada vez más habitual Daniel GonzálezLa destrucción de jardines e infraestructuras es un hecho cotidiano en las zonas donde hay jabalíes, que provocan constantes y cuantiosos gastos al erario y al sector privado. Pero probablemente los daños más temidos sean los sanitarios. El jabalí es vector de numerosas zoonosis, que pueden transmitirse a las personas. La tuberculosis, brucelosis, leptospirosis y triquinosis son las más conocidas, pero últimamente preocupan casos de hepatitis E en niños y adultos que frecuentan los mismos parques públicos que los jabalíes. En el área metropolitana de Barcelona uno de cada tres jabalíes es portador de la hepatitis E. Allí se ha observado que los virus de hepatitis E de los jabalíes son genéticamente idénticos que los de las personas contagiadas, lo que hace deducir que se transmiten a través de las heces en parques públicos. Pero la guinda del pastel ha llegado con la peste porcina africana, que no afecta a las personas pero que amenaza a todo el sector porcino español, por su elevada transmisibilidad, de la que es responsable el jabalí.Soluciones: ni fácil ni baratoLas asociaciones animalistas, contrarias a molestar a los jabalíes, proponen soluciones alejadas de la realidad, como capturar a todos los ejemplares (tarea muy costosa e imposible) con idea de esterilizarlos y volverlos a liberar. Se ha intentado incluso con vacunas por vía oral, sin éxito. En Barcelona se han capturado con dardos anestésicos para proceder a su eutanasia. Además de que el precio es elevado, el resultado solo afecta a una parte de la población, porque rápidamente aprenden y no se dejan capturar.Es necesario tener en cuenta las circunstancias particulares, ya que no se pueden utilizar armas de fuego por proximidad a núcleos urbanos. En el año 2012 comienza en Madrid una experiencia piloto para tratar de hacer un control de jabalíes con arco y flechas, del mismo modo que se han descastado cérvidos en algunas ciudades norteamericanas. Los arqueros aguardarán en árboles, de manera que las flechas que se disparen, alcancen o no su objetivo, quedarán clavadas en el suelo. Ello, unido a la escasa velocidad de una flecha (100 metros por segundo, diez veces menor que la bala de un rifle), garantiza una seguridad absoluta para las personas. La Federación Madrileña de Caza firmó un convenio con la Comunidad de Madrid y se encargó de seleccionar a través de pruebas exigentes un grupo de arqueros formados (SCAES). Algunos municipios, estamentos públicos o privados se quejaban a la Comunidad de Madrid de daños de jabalíes y se les ofrecían las opciones posibles, además de la colaboración de los arqueros. Desde entonces el grupo SCAES lleva actuando en diferentes lugares de Madrid, habiendo controlado cerca de 900 ejemplares. La eficacia de la caza con arco no es grande, al tratarse de un método de caza ancestral, pero una de las conclusiones obtenidas es que se trata de un método de disuasión importante. En los lugares en los que se eliminan individuos los supervivientes aprenden y dejan de frecuentar la zona. A raíz del nacimiento del SCAES en Madrid han surgido otros grupos similares en diferentes puntos de España, que trabajan con gran eficacia y seriedad. La ciudad de Gijón y su entorno padecen las consecuencias de una importante población de jabalíes. Las principales autoridades municipales se han coordinado con las policías locales, agricultores, granjeros y un grupo de arqueros que desde marzo de 2021 han eliminado casi 1500 jabalíes. Otro tanto ocurre en Mijas y las principales ciudades de la Costa del Sol, en donde los arqueros han descastado alrededor de 900 ejemplares. También en la ciudad de Cáceres, Pontevedra y el concejo de Valdés en Asturias. A finales de 2025 todos esos grupos se reunieron en Asturias con científicos del IREC y las universidades de Oviedo y Barcelona para conocer sus resultados y coordinar una estrategia común. Está claro que el control con arco es una solución temporal al problema de los jabalíes urbanos, pero eficaz, discreta, segura y barata.  

Desde finales del siglo XX somos espectadores de un fenómeno que décadas atrás habríamos juzgado ilusorio o imposible de acontecer: la invasión de muchos núcleos urbanos y grandes ciudades por animales silvestres, como conejos y jabalíes. La presencia de jabalíes paseando por las calles, incluso … en pleno día, se ha consolidado en muchas ciudades europeas, de modo que ya no son visitantes esporádicos sino que sus poblaciones se han asentado de manera permanente en la ciudad, para quedarse. Un estudio reciente indica, incluso, que son diferentes genéticamente. Roma era una de las ciudades con problemas de jabalíes, y entre 2018 y 2021 tuvo una crisis de acumulación de basuras y retirada de residuos. Ello fue aprovechado por los suidos, y la difusión de numerosas imágenes de jabalíes revolviendo contenedores hizo que el partido de la alcaldesa de entonces perdiese las elecciones de 2021. En Italia ahora hay más de 100 villas con problemas de jabalíes urbanos. En Berlín vive una próspera población de jabalíes dentro y fuera de la ciudad. Se ha optado por un control, pero no por la erradicación. En Varsovia la situación es parecida a la de Berlín, originando muchos problemas de seguridad vial. Ginebra y Lisboa son capitales con problemas similares; y en España, Barcelona es seguramente la urbe que más ha sufrido el impacto de los jabalíes urbanos. La proximidad inmediata de una masa forestal como la de Collserola alimenta el problema. Algo parecido ocurre en Madrid y además hay problemas graves en muchas otras localidades, como Málaga, Gijón, Cáceres, etcétera.

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