El liderazgo de Kike Salas: «¡Tienes que ser capitán!»

Luis García Plaza ha conseguido en medio año descubrir y conocer cómo respiran todos y cada uno de los integrantes de su vestuario. Quizás ese sea su mayor secreto y tesoro. Ha caído de pie en el Sánchez-Pizjuán por no ponerle puertas a quien se lo gana en el trabajo diario y lo demuestra, posteriormente, en la competición. Hay numerosos casos de jóvenes que pedían o se habían ganado una oportunidad. No existía ninguna estrella o jugador con contrato de figura que le obligase a cambiar de opinión, como sí parecía obligar a anteriores inquilinos del banquillo nervionense. Se la jugó con los jóvenes cuando todo estaba ardiendo. Con Andrés (Castrín). Con Joaquín (Oso). Con Kike (Salas) . Con la tranquilidad de comenzar una temporada, los que se han quedado bajo su ala disfrutan de un nuevo estatus e incluso se les pide que den un paso al frente. Como Kike Salas. Segundo capitán. Bandera de la cantera del Sevilla .El central del Sevilla dio un paso al frente cuando más quemaba la pelota . En esos partidos donde la tensión por los puntos asfixiaba al equipo. Lo derretía. El número 4 dio una exhibición de pundonor y energía. Defendía y atacaba sin descanso, anotando un gol clave en Villarreal y casi marcando también ante el Real Madrid. Con ese mismo empuje que en el partido de esta temporada en Riazor, donde llegó al remate en un contragolpe iniciado por él, continuado por Stassin y finalizado por Miguel Sierra. Esa actitud de Kike Salas es la que le está llevando a ser el líder natural de una generación y, más pronto que tarde, primer capitán del Sevilla. Entre todos decidieron que Gaby Suazo, con experiencia en esas lides en Francia, asumiese el brazalete. Le sigue de cerca Kike, empujado por su propio entrenador.«Cuando terminó el año pasado se lo dije: ¡Tienes que ser capitán del equipo!» . Luis García Plaza no escatima en elogios a su defensor. Le está viendo crecer más rápido que a cualquiera de sus otros pupilos. Y eso que sufrió con Matías Almeyda esa vuelta al primer plano de Marcao que no era más que enmascarar un problema con la titularidad del brasileño. O una recompensa por diferirse el sueldo. No existía la meritocracia, con Kike incluso planteándose una salida, puesto que el club necesitaba hacer caja con lo que fuese. Llegó a tener una oferta del fútbol ruso encima de la mesa. Rechazada. Su sueño siempre ha sido triunfar en el Sánchez-Pizjuán y su precio de salida, que corresponde con el de su cláusula -con contrato hasta 2029- es de 20 millones. Visto su crecimiento, comienza a verse demasiado baja. «Es un jugador que creo que va a marcar una época. O un día va a llegar un traspaso de esos que no se pueda decir que no, pero si no va a marcar una época en el Sevilla », remarca el entrenador madrileño en su charla con ABC de Sevilla.Un liderazgo similar al de Jesús NavasKike es un futbolista querido y admirado en el vestuario , pero más de una forma interna que por sus palabras o expresiones en la caseta, donde siempre ha sido más reservado. Un perfil parecido de líder al que en su día transmitía Jesús Navas, la leyenda sevillista, al que todos seguían por su esfuerzo diario y su manera de competir. Incluso en ese sacrificio final por jugar cuando el cuerpo no le dejaba. Algo parecido sucedió con el último partido ante el Barcelona. Salas arriesgó probándose en la misma mañana del partido cuando era evidente que le dolía y que los médicos iban a recomendar que no jugase. Aun así, lo intentó. Y esa imagen no se le olvida a nadie. «El otro día no juega de milagro y si se le necesita hubiera jugado. Otro jugador es que ni prueba» , desvela.«No sólo es lo que transmite Kike, sino con el día a día, cómo entrena, cómo va. Para mí es un orgullo tener a un jugador de la cantera que transmite esos valores y creo que es un jugador a día de hoy, a lo mejor dentro de 20 partidos y le quito, pero ahora mismo es insustituible para mí por muchas cosas», insistía García Plaza. «Entonces, cuando encuentras a alguien así, con ese rendimiento, tienes que hacerle líder. Y él se está haciendo líder . Él no es tan extrovertido para ser líder, pero se está demostrando que a veces el líder también es con su rendimiento. Es un referente para mí», concluye el técnico del Sevilla en cuanto a cómo ha impulsado a su central zurdo a que coja la responsabilidad que como futbolista ya demuestra en el campo con los compañeros.«Cuando encuentras a alguien así, con ese rendimiento, tienes que hacerle líder. Y él se está haciendo líder. Él no es tan extrovertido para ser líder, pero se está demostrando que a veces el líder también es con su rendimiento» Luis García Plaza Entrenador del Sevilla FCSi García Plaza ha apostado por los canteranos, uno de ellos tenía que dar ese paso al frente y coger las riendas de, al menos, una parte del vestuario. Porque esos mismos jóvenes, como Castrín o Miguel Sierra, además de los Isaac o Carmona, siempre hablan maravilla de Kike Salas. Como compañero y como referente. Porque han sentido cómo su nuevo estatus se lo ha ganado día a día. Entrenando como el que más en la ciudad deportiva y apretando los dientes en sesiones con su tío y preparador físico (exfutbolista también) Víctor Salas . Ese trabajo extra se aprecia en la hierba. Y, con todo ello, el entrenador que lo ha cogido de la mano para subir varios peldaños en su nivel también le advierte sobre dormirse por haber alcanzado el nivel más alto de su aún corta carrera, aunque ha haya superado los 100 partidos como profesional con el Sevilla. «El techo todavía no lo tiene, tiene que mejorar», señala. « Todavía mejorará más. Me escucha todo lo que le digo, le hablo de cosas simples, las acepta y trabaja . Y, encima, después tiene mucha humildad, está muy comprometido», sentencia García Plaza. El paso al frente de Kike Salas no era esperado por muchos y se está convirtiendo en un bastión en el Sevilla. Quique Sánchez Flores lo fue abonando al calor de Sergio Ramos. Ha florecido . Ya es un líder para todo el sevillismo. Luis García Plaza ha conseguido en medio año descubrir y conocer cómo respiran todos y cada uno de los integrantes de su vestuario. Quizás ese sea su mayor secreto y tesoro. Ha caído de pie en el Sánchez-Pizjuán por no ponerle puertas a quien se lo gana en el trabajo diario y lo demuestra, posteriormente, en la competición. Hay numerosos casos de jóvenes que pedían o se habían ganado una oportunidad. No existía ninguna estrella o jugador con contrato de figura que le obligase a cambiar de opinión, como sí parecía obligar a anteriores inquilinos del banquillo nervionense. Se la jugó con los jóvenes cuando todo estaba ardiendo. Con Andrés (Castrín). Con Joaquín (Oso). Con Kike (Salas) . Con la tranquilidad de comenzar una temporada, los que se han quedado bajo su ala disfrutan de un nuevo estatus e incluso se les pide que den un paso al frente. Como Kike Salas. Segundo capitán. Bandera de la cantera del Sevilla .El central del Sevilla dio un paso al frente cuando más quemaba la pelota . En esos partidos donde la tensión por los puntos asfixiaba al equipo. Lo derretía. El número 4 dio una exhibición de pundonor y energía. Defendía y atacaba sin descanso, anotando un gol clave en Villarreal y casi marcando también ante el Real Madrid. Con ese mismo empuje que en el partido de esta temporada en Riazor, donde llegó al remate en un contragolpe iniciado por él, continuado por Stassin y finalizado por Miguel Sierra. Esa actitud de Kike Salas es la que le está llevando a ser el líder natural de una generación y, más pronto que tarde, primer capitán del Sevilla. Entre todos decidieron que Gaby Suazo, con experiencia en esas lides en Francia, asumiese el brazalete. Le sigue de cerca Kike, empujado por su propio entrenador.«Cuando terminó el año pasado se lo dije: ¡Tienes que ser capitán del equipo!» . Luis García Plaza no escatima en elogios a su defensor. Le está viendo crecer más rápido que a cualquiera de sus otros pupilos. Y eso que sufrió con Matías Almeyda esa vuelta al primer plano de Marcao que no era más que enmascarar un problema con la titularidad del brasileño. O una recompensa por diferirse el sueldo. No existía la meritocracia, con Kike incluso planteándose una salida, puesto que el club necesitaba hacer caja con lo que fuese. Llegó a tener una oferta del fútbol ruso encima de la mesa. Rechazada. Su sueño siempre ha sido triunfar en el Sánchez-Pizjuán y su precio de salida, que corresponde con el de su cláusula -con contrato hasta 2029- es de 20 millones. Visto su crecimiento, comienza a verse demasiado baja. «Es un jugador que creo que va a marcar una época. O un día va a llegar un traspaso de esos que no se pueda decir que no, pero si no va a marcar una época en el Sevilla », remarca el entrenador madrileño en su charla con ABC de Sevilla.Un liderazgo similar al de Jesús NavasKike es un futbolista querido y admirado en el vestuario , pero más de una forma interna que por sus palabras o expresiones en la caseta, donde siempre ha sido más reservado. Un perfil parecido de líder al que en su día transmitía Jesús Navas, la leyenda sevillista, al que todos seguían por su esfuerzo diario y su manera de competir. Incluso en ese sacrificio final por jugar cuando el cuerpo no le dejaba. Algo parecido sucedió con el último partido ante el Barcelona. Salas arriesgó probándose en la misma mañana del partido cuando era evidente que le dolía y que los médicos iban a recomendar que no jugase. Aun así, lo intentó. Y esa imagen no se le olvida a nadie. «El otro día no juega de milagro y si se le necesita hubiera jugado. Otro jugador es que ni prueba» , desvela.«No sólo es lo que transmite Kike, sino con el día a día, cómo entrena, cómo va. Para mí es un orgullo tener a un jugador de la cantera que transmite esos valores y creo que es un jugador a día de hoy, a lo mejor dentro de 20 partidos y le quito, pero ahora mismo es insustituible para mí por muchas cosas», insistía García Plaza. «Entonces, cuando encuentras a alguien así, con ese rendimiento, tienes que hacerle líder. Y él se está haciendo líder . Él no es tan extrovertido para ser líder, pero se está demostrando que a veces el líder también es con su rendimiento. Es un referente para mí», concluye el técnico del Sevilla en cuanto a cómo ha impulsado a su central zurdo a que coja la responsabilidad que como futbolista ya demuestra en el campo con los compañeros.«Cuando encuentras a alguien así, con ese rendimiento, tienes que hacerle líder. Y él se está haciendo líder. Él no es tan extrovertido para ser líder, pero se está demostrando que a veces el líder también es con su rendimiento» Luis García Plaza Entrenador del Sevilla FCSi García Plaza ha apostado por los canteranos, uno de ellos tenía que dar ese paso al frente y coger las riendas de, al menos, una parte del vestuario. Porque esos mismos jóvenes, como Castrín o Miguel Sierra, además de los Isaac o Carmona, siempre hablan maravilla de Kike Salas. Como compañero y como referente. Porque han sentido cómo su nuevo estatus se lo ha ganado día a día. Entrenando como el que más en la ciudad deportiva y apretando los dientes en sesiones con su tío y preparador físico (exfutbolista también) Víctor Salas . Ese trabajo extra se aprecia en la hierba. Y, con todo ello, el entrenador que lo ha cogido de la mano para subir varios peldaños en su nivel también le advierte sobre dormirse por haber alcanzado el nivel más alto de su aún corta carrera, aunque ha haya superado los 100 partidos como profesional con el Sevilla. «El techo todavía no lo tiene, tiene que mejorar», señala. « Todavía mejorará más. Me escucha todo lo que le digo, le hablo de cosas simples, las acepta y trabaja . Y, encima, después tiene mucha humildad, está muy comprometido», sentencia García Plaza. El paso al frente de Kike Salas no era esperado por muchos y se está convirtiendo en un bastión en el Sevilla. Quique Sánchez Flores lo fue abonando al calor de Sergio Ramos. Ha florecido . Ya es un líder para todo el sevillismo.  

Luis García Plaza ha conseguido en medio año descubrir y conocer cómo respiran todos y cada uno de los integrantes de su vestuario. Quizás ese sea su mayor secreto y tesoro. Ha caído de pie en el Sánchez-Pizjuán por no ponerle puertas a … quien se lo gana en el trabajo diario y lo demuestra, posteriormente, en la competición. Hay numerosos casos de jóvenes que pedían o se habían ganado una oportunidad. No existía ninguna estrella o jugador con contrato de figura que le obligase a cambiar de opinión, como sí parecía obligar a anteriores inquilinos del banquillo nervionense. Se la jugó con los jóvenes cuando todo estaba ardiendo. Con Andrés (Castrín). Con Joaquín (Oso). Con Kike (Salas). Con la tranquilidad de comenzar una temporada, los que se han quedado bajo su ala disfrutan de un nuevo estatus e incluso se les pide que den un paso al frente. Como Kike Salas. Segundo capitán. Bandera de la cantera del Sevilla.

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