
Hace unos años, en una gala de premios, Javier Cámara (Albelda de Iregua, La Rioja, 59 años) se acercó a presentarse a Berto Romero: “Quería decirle que es un actor fantástico, que quería ser su amigo porque me parecía brutal lo que transmite. Berto tiene un poder de captar a todo el público. Esa cosa que está él en el escenario y parece que te lo está contando a ti”. Ahora, por un guion escrito por Romero, Cinco minutos más, dirigido por Javier Ruiz Caldera, Cámara ha ganado la Concha de Plata a la mejor interpretación de reparto en la 74ª edición del festival de San Sebastián.
El actor ha logrado el único reconocimiento para el cine español en la sección oficial gracias a su trabajo en ‘Cinco minutos más’, de Javier Ruiz Caldera
Hace unos años, en una gala de premios, Javier Cámara (Albelda de Iregua, La Rioja, 59 años) se acercó a presentarse a Berto Romero: “Quería decirle que es un actor fantástico, que quería ser su amigo porque me parecía brutal lo que transmite. Berto tiene un poder de captar a todo el público. Esa cosa que está él en el escenario y parece que te lo está contando a ti”. Ahora, por un guion escrito por Romero, Cinco minutos más, dirigido por Javier Ruiz Caldera, Cámara ha ganado la Concha de Plata a la mejor interpretación de reparto en la 74ª edición del festival de San Sebastián.
Este sábado ese papel le ha reportado su segundo premio de interpretación en el festival donostiarra. El primero, en 2015, fue a mejor protagonista por Truman y lo compartió con su compañero de reparto, Ricardo Darín. “Me unió para siempre con Ricardo, y aún me siento, como si fuera un cole, en primero de Darín. Me refiero a que es un tipo que tiene una presencia y una personalidad y una cosa que sabes que no se puede alcanzar. Cuando ves en rodaje cómo conecta con sus emociones de esa forma tan frágil en escena, solo puede intentar aprender”. Truman la dirigió Cesc Gay y bajo su dirección Cámara trabajó con Belén Cuesta en Sentimental. Ahora, en Cinco minutos más, repite con Cuesta. “He conseguido otra familia paralela que son Javi, Berto y Belén”, cuenta el galardonado. Y a ellos les ha dedicado el premio.
Cámara recuerda el día en que leyó el guion. “Yo nunca he hecho género fantástico. Empecé a leerlo, llegué a la página 30, y sentí que me había perdido algo. Volví al inicio. Me fascinó el mecanismo narrativo. Berto me explicó que le había salido como un vómito y que había pensado en mí junto a Javi —Berto y Ruiz Caldera son amigos íntimos— y yo acepté sin dudarlo. Me apetecía mucho. El proceso de los dos es muy bello y muy generoso”.

El actor subraya lo gozoso que es para él ganar la Concha de Plata con una comedia. “En rodaje no creíamos que fuera una comedia porque nos lo tomamos muy en serio y pensábamos que era una película bastante dramática, de una pareja en desmoronamiento, con un tío que es un hijo de la gran puta y en la que estos tres destrozan el mundo. Nos quedamos compungidos tras el rodaje. Y cuando en el estreno en el Kursaal la gente se descomponía de la risa, se asustaba y gritaba, disfrutamos del público perfecto”. Se echa a reír: “Joder, es que me han premiado con una comedia de ciencia ficción en el festival de San Sebastián en sección oficial”.
Cinco minutos más es la historia de una pareja a punto de romper, Romero y Cuesta. En la última oportunidad que se dan, por el bien de su hijo, se van solos a una casa rural de lujo. Allí se encuentran con el guardián de la finca, Cámara, un tipo desagradable, y, tras la habitual visita para mostrar la masía y la entrega de llaves a las seis y cinco de la tarde, el tiempo vuelve atrás y cada uno vuelve a su posición de las seis en punto. Todos son conscientes de este retroceso, aunque ese bucle temporal que se repite una y otra vez esconda una tragedia brutal y mundial.
Es obvio que Cámara vive un buen momento. “Cierto, muy bonito. A veces me da pudor decirlo porque a ver si se me va a acabar. Y dentro está esta cosa judeocristiana de culpabilidad y temor. Toquemos madera…”. En los dos últimos años ha estado en las series Rapay Yakarta (por protagonizar esta última acaba de ser nominado a un premio Emmy internacional), en la película 53 domingos, de Cesc Gay, y en el teatro. Este galardón le llega a pocos días de estrenar Verborrea en el madrileño centro Matadero, con la que repite por tercera ocasión con Pablo Remón. “¿Sabes qué pasa? Que vi aquella entrevista en la que Orson Welles afirmaba que prefería contratar a un amigo antes que al actor más adecuado para un papel, y decidí que seguiría esa línea, que trabajaría con amigos. Claro, que si tu amigo es Diego San José [creador de las series Vota Juan y Yakarta, protagonizadas por Cámara] nunca te puedes negar. Es que no son trabajos, son regalos”. Y añade: “Después de muchos años en esta profesión, que ya son unos cuantos, me doy cuenta de que donde mejor me lo paso es trabajando con amigos o conociendo a gente que se ha hecho mi familia”.
Cámara ha dirigido varios episodios de las últimas series en las que ha aparecido. Le queda el salto a la dirección de cine: “Le prometí a Diego San José que la primera película que dirigiera sería con guion suyo. Y mira que me han ofrecido varias veces dirigir películas. Pero hasta en ese salto quiero rodearme de amigos. Con un director o directora de fotografía, un ayudante de dirección y una script que sean buenísimos y estén conmigo a muerte. Yo no hago una carrera en solitario. Y por eso, este premio es tanto mío como de quienes han trabajado y creado Cinco minutos más”.
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