Kike Salas y Castrín, los nuevos guardianes de Nervión

Anda el Sevilla FC apretando los dientes en busca de la salvación en medio de un vibrante tramo final de liga que ha servido para consolidar a su pareja de jóvenes centrales. Kike Salas y Andrés Castrín han convencido a base de rendimiento a su técnico, Luis García Plaza , haciéndose fuertes en una demarcación de elevada exigencia y nada fácil dentro del peliagudo escenario en el que el equipo pelea por el reto de la salvación. Cerrar la defensa del Sevilla FC no es tarea amable este curso. Los nervionenses son el conjunto más goleado de la Primera división con 55 tantos en contra, igualado con el Levante. Tras diversas probaturas en el eje de la zaga, tanto en la primera parte de la campaña por parte de Matías Almeyda como en las últimas cinco jornadas, ya con García Plaza, el Sevilla FC parece haber encontrado su tándem más seguro en la línea trasera con dos hombres de la casa que han asumido la intrincada responsabilidad con carácter y resultados.El afianzamiento en el equipo de Castrín y Salas viene a reforzar de paso la planificación de cantera del Sevilla FC, que, más allá del debate abierto por el mejorable rendimiento de escalafones inferiores o una promoción de futbolistas a la élite profesional más acotada de lo que acostumbra históricamente la institución, no se puede negar la aportación que están teniendo en la temporada del primer equipo, cuando la necesidad apremia y el dinero para refuerzos escasea, otros muchos jugadores formados en la base, caso de Oso, Carmona, Juanlu, Isaac e incluso Manu Bueno con Luis García Plaza hasta su lesión.Salas y Castrín se hacen un hueco en la primera línea de LaLiga en una posición de exigencia en la que precisamente no sobran elementos en el fútbol español. Un claro ejemplo de ello son los centrales utilizados en la selección nacional por Luis de la Fuente, quien tira de franceses nacionalizados como Laporte o Le Normand; de Hujsen, nacido en Ámsterdam, o incluso de Mosquera, de padres colombianos.Mientras Kike Salas es un producto puro de la carretera de Utrera, Andrés Castrín llegó en julio de 2024 procedente del CD Lugo para fortalecer el filial y ha terminado derribando la puerta del primer equipo, formando una pareja de centrales con el moronense que está destacando por su contundencia y juventud. 24 años tiene Salas, 22 el defensor gallego. En la actual temporada 2025-26, ambos centrales se han convertido en una solución recurrente para el eje de la zaga, si bien ha sido con la llegada de Luis García Plaza al banquillo sevillista cuando el dúo se ha asentado como titular indiscutible. Castrín comenzó como suplente en el debut del técnico madrileño en Oviedo. Pero la realidad le abrió pronto los ojos al nuevo entrenador nervionense. Optó por alinear de inicio a Nianzou en el Carlos Tartiere y el francés dejó al equipo en inferioridad numérica al ver una absurda cartulina roja por una entrada a Viñas a los 38 minutos. En el descanso, García Plaza reestructuró su equipo con un doble cambio, dejando en la caseta a Carmona y a Sow para sacar a Manu Bueno y Andrés Castrín. Desde ese preciso instante, el central gallego se atornilló al puesto y ha disputado todos los minutos siguientes con García Plaza, un total de 405. Kike Salas, por su parte, ha sido directamente intocable, jugando los cinco partidos completos con el nuevo técnico y amoldándose a la perfección a su flamante pareja de baile canterana en la retaguardia.Envergadura y perfiles complementariosEn lo que llevamos de campaña, los dos defensas han coincidido en el campo en un total de 12 encuentros , disputando 793 minutos juntos. Destaca su presencia conjunta en el once titular en los duelos más recientes contra la Real Sociedad, Osasuna, Levante y Atlético de Madrid, en los que los nervionenses han firmado dos triunfos cruciales, frente a donostiarras (1-0) y colchoneros (2-1), que sirven de momento para mantener al Sevilla FC fuera de la zona de descenso. En la etapa de Almeyda, la pareja Castrín-Salas también fue titular en la primera victoria de la temporada sevillista en Girona (0-2). Igualmente, jugaron juntos en la segunda parte del triunfo sobre el Athletic Club de Bilbao en el Sánchez-Pizjuán (2-1), además de en la primera eliminatoria copera en Toledo (1-4). Los números indican que, pese a coincidir poco, Castrín y Salas han estado presentes en el 40 por ciento de las victorias ligueras del Sevilla FC.La pareja aporta perfiles complementarios que han mejorado sin duda la solidez del equipo. Kike Salas infunde liderazgo y fortalezas en el juego aéreo. Con 1,88 metros , la misma altura que su compañero, el moronense destaca por sus despejes y su capacidad de anticipación. Andrés Castrín convence por su seguridad y sobriedad. El lucense mantiene una alta efectividad en pases (media del 85%) y una notable capacidad de corrección. Juntos han contribuido a mantener la portería imbatida en dos ocasiones durante la presente liga. Una dupla con valor canterano añadido desde la que el Sevilla FC quiere cimentar su salvación y el futuro.La calculadora de la salvaciónTras el último triunfo sobre la Real, el Sevilla tiene un punto de margen sobre el descenso que ahora marca el Alavés, al que también le tiene ganado el goal average particular. Ganar el sábado al Espanyol en Nervión supondría un gran salto en la tabla para los nervionenses, teniendo sus rivales directos varios cruces entre ellos por delante. Después, al Sevilla le quedará visitar a un Villarreal que no se juega nada y recibir en la penúltima jornada a un Real Madrid que, posiblemente, ya no tendrá opciones de disputar el título. El cierre será en el campo del Celta, inmerso de lleno ahora en la pelea por Europa, por lo que no conviene dejar ningún deber por hacer para una última jornada en Vigo donde el cuadro gallego podría estar jugándose el objetivo de la temporada. Cinco o seis puntos en los cuatro partidos que quedan, para alcanzar los 42-43, le harán falta al Sevilla para salvarse. Anda el Sevilla FC apretando los dientes en busca de la salvación en medio de un vibrante tramo final de liga que ha servido para consolidar a su pareja de jóvenes centrales. Kike Salas y Andrés Castrín han convencido a base de rendimiento a su técnico, Luis García Plaza , haciéndose fuertes en una demarcación de elevada exigencia y nada fácil dentro del peliagudo escenario en el que el equipo pelea por el reto de la salvación. Cerrar la defensa del Sevilla FC no es tarea amable este curso. Los nervionenses son el conjunto más goleado de la Primera división con 55 tantos en contra, igualado con el Levante. Tras diversas probaturas en el eje de la zaga, tanto en la primera parte de la campaña por parte de Matías Almeyda como en las últimas cinco jornadas, ya con García Plaza, el Sevilla FC parece haber encontrado su tándem más seguro en la línea trasera con dos hombres de la casa que han asumido la intrincada responsabilidad con carácter y resultados.El afianzamiento en el equipo de Castrín y Salas viene a reforzar de paso la planificación de cantera del Sevilla FC, que, más allá del debate abierto por el mejorable rendimiento de escalafones inferiores o una promoción de futbolistas a la élite profesional más acotada de lo que acostumbra históricamente la institución, no se puede negar la aportación que están teniendo en la temporada del primer equipo, cuando la necesidad apremia y el dinero para refuerzos escasea, otros muchos jugadores formados en la base, caso de Oso, Carmona, Juanlu, Isaac e incluso Manu Bueno con Luis García Plaza hasta su lesión.Salas y Castrín se hacen un hueco en la primera línea de LaLiga en una posición de exigencia en la que precisamente no sobran elementos en el fútbol español. Un claro ejemplo de ello son los centrales utilizados en la selección nacional por Luis de la Fuente, quien tira de franceses nacionalizados como Laporte o Le Normand; de Hujsen, nacido en Ámsterdam, o incluso de Mosquera, de padres colombianos.Mientras Kike Salas es un producto puro de la carretera de Utrera, Andrés Castrín llegó en julio de 2024 procedente del CD Lugo para fortalecer el filial y ha terminado derribando la puerta del primer equipo, formando una pareja de centrales con el moronense que está destacando por su contundencia y juventud. 24 años tiene Salas, 22 el defensor gallego. En la actual temporada 2025-26, ambos centrales se han convertido en una solución recurrente para el eje de la zaga, si bien ha sido con la llegada de Luis García Plaza al banquillo sevillista cuando el dúo se ha asentado como titular indiscutible. Castrín comenzó como suplente en el debut del técnico madrileño en Oviedo. Pero la realidad le abrió pronto los ojos al nuevo entrenador nervionense. Optó por alinear de inicio a Nianzou en el Carlos Tartiere y el francés dejó al equipo en inferioridad numérica al ver una absurda cartulina roja por una entrada a Viñas a los 38 minutos. En el descanso, García Plaza reestructuró su equipo con un doble cambio, dejando en la caseta a Carmona y a Sow para sacar a Manu Bueno y Andrés Castrín. Desde ese preciso instante, el central gallego se atornilló al puesto y ha disputado todos los minutos siguientes con García Plaza, un total de 405. Kike Salas, por su parte, ha sido directamente intocable, jugando los cinco partidos completos con el nuevo técnico y amoldándose a la perfección a su flamante pareja de baile canterana en la retaguardia.Envergadura y perfiles complementariosEn lo que llevamos de campaña, los dos defensas han coincidido en el campo en un total de 12 encuentros , disputando 793 minutos juntos. Destaca su presencia conjunta en el once titular en los duelos más recientes contra la Real Sociedad, Osasuna, Levante y Atlético de Madrid, en los que los nervionenses han firmado dos triunfos cruciales, frente a donostiarras (1-0) y colchoneros (2-1), que sirven de momento para mantener al Sevilla FC fuera de la zona de descenso. En la etapa de Almeyda, la pareja Castrín-Salas también fue titular en la primera victoria de la temporada sevillista en Girona (0-2). Igualmente, jugaron juntos en la segunda parte del triunfo sobre el Athletic Club de Bilbao en el Sánchez-Pizjuán (2-1), además de en la primera eliminatoria copera en Toledo (1-4). Los números indican que, pese a coincidir poco, Castrín y Salas han estado presentes en el 40 por ciento de las victorias ligueras del Sevilla FC.La pareja aporta perfiles complementarios que han mejorado sin duda la solidez del equipo. Kike Salas infunde liderazgo y fortalezas en el juego aéreo. Con 1,88 metros , la misma altura que su compañero, el moronense destaca por sus despejes y su capacidad de anticipación. Andrés Castrín convence por su seguridad y sobriedad. El lucense mantiene una alta efectividad en pases (media del 85%) y una notable capacidad de corrección. Juntos han contribuido a mantener la portería imbatida en dos ocasiones durante la presente liga. Una dupla con valor canterano añadido desde la que el Sevilla FC quiere cimentar su salvación y el futuro.La calculadora de la salvaciónTras el último triunfo sobre la Real, el Sevilla tiene un punto de margen sobre el descenso que ahora marca el Alavés, al que también le tiene ganado el goal average particular. Ganar el sábado al Espanyol en Nervión supondría un gran salto en la tabla para los nervionenses, teniendo sus rivales directos varios cruces entre ellos por delante. Después, al Sevilla le quedará visitar a un Villarreal que no se juega nada y recibir en la penúltima jornada a un Real Madrid que, posiblemente, ya no tendrá opciones de disputar el título. El cierre será en el campo del Celta, inmerso de lleno ahora en la pelea por Europa, por lo que no conviene dejar ningún deber por hacer para una última jornada en Vigo donde el cuadro gallego podría estar jugándose el objetivo de la temporada. Cinco o seis puntos en los cuatro partidos que quedan, para alcanzar los 42-43, le harán falta al Sevilla para salvarse.  

Anda el Sevilla FC apretando los dientes en busca de la salvación en medio de un vibrante tramo final de liga que ha servido para consolidar a su pareja de jóvenes centrales. Kike Salas y Andrés Castrín han convencido a base de rendimiento … a su técnico, Luis García Plaza, haciéndose fuertes en una demarcación de elevada exigencia y nada fácil dentro del peliagudo escenario en el que el equipo pelea por el reto de la salvación. Cerrar la defensa del Sevilla FC no es tarea amable este curso. Los nervionenses son el conjunto más goleado de la Primera división con 55 tantos en contra, igualado con el Levante. Tras diversas probaturas en el eje de la zaga, tanto en la primera parte de la campaña por parte de Matías Almeyda como en las últimas cinco jornadas, ya con García Plaza, el Sevilla FC parece haber encontrado su tándem más seguro en la línea trasera con dos hombres de la casa que han asumido la intrincada responsabilidad con carácter y resultados.

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