El 19 de julio, bajo un cielo despejado en la costa noreste de Inglaterra, el buque de instalación eólica marina Wind Orca salía del río Tyne cuando se desvió accidentalmente de su rumbo y chocó contra el portacontenedores BG Orange, que se encontraba atracado. Al rozar el costado del carguero, el buque golpeó una grúa pórtico del muelle, retorciendo su estructura hasta que se desplomó y quedó completamente plegada sobre sí misma. El operador de la grúa cayó al suelo dentro de la cabina, sufriendo varias fracturas, pero sobrevivió en lo que sus compañeros describieron después como un milagro.
Aunque la Unión Europa ya aprobó una legislación para prevenir la contaminación de estos gránulos de plástico, las normas británicas no prevén una consideración especial para este material
El 19 de julio, bajo un cielo despejado en la costa noreste de Inglaterra, el buque de instalación eólica marina Wind Orca salía del río Tyne cuando se desvió accidentalmente de su rumbo y chocó contra el portacontenedores BG Orange, que se encontraba atracado. Al rozar el costado del carguero, el buque golpeó una grúa pórtico del muelle, retorciendo su estructura hasta que se desplomó y quedó completamente plegada sobre sí misma. El operador de la grúa cayó al suelo dentro de la cabina, sufriendo varias fracturas, pero sobrevivió en lo que sus compañeros describieron después como un milagro.
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