Lo más cerca que ha estado esta temporada el Atlético de Madrid de conseguir un título ha sido en la final de Sevilla , perdida frente a un equipo teóricamente inferior. En la Liga ha quedado cuarto . El equipo colchonero (a diferencia de los otros dos denominados «grandes») no está obligado a ganarla, pero sí a competir por hacerlo, a ser la alternativa frente al consabido Duopolio. Este año no lo ha sido. Su juego ha oscilado de brillante a penoso. Ha jugado de maravilla y goleado en algunos partidos, como frente a Real Madrid (Liga), Barcelona (Champions) y Betis (Copa). Ha empleado el cerrojo con más frecuencia de la que cabría esperar, en un equipo que cuenta con delanteros de la categoría de Julián Álvarez, Sorloth, Lookman, Baena o Giuliano. No siempre se puede jugar igual, pero la pregunta es por qué no se intenta al menos. Por poner un claro ejemplo, tras el brillante 4 a 0 frente a los culés en la Copa del Rey en el Nuevo Metropolitano, el Atleti salió únicamente a defender el resultado en el Camp Nou, y a punto estuvo de ser eliminado. Frente a partidos ambiciosos, otros muchos con el equipo aculado en su área, jugando hacia atrás, perdiendo balones y sufriendo incluso frente a equipos de la parte baja de la tabla.Adiós a Antoine Griezmann, el hijo pródigo, que volvió para ser de los jugadores más queridos de todos los tiempos y máximo goleador en la historia del club. Con su mujer, Érika, en el santoral rojiblanco. El fútbol es un sentimiento que no se puede explicar, cómo hacerlo al ver a tantos espectadores llorando en el homenaje que se le tributó, tras el partido del Girona. Vendrán otros jugadores, de igual o superior calidad, pero pocos que tengan esa sonrisa contagiosa y que transmitan la alegría que el Principito ha prodigado durante todos estos años. MÁS INFORMACIÓN noticia Opinión No Chanchullos, apuros y fichajes incomprensibles noticia Opinión No Hasta aquí llegó la era Simeone noticia Opinión No La temporada del Atlético en un hiloEl futuro no va a ser dominado por aquellos que estén ‘Atrapados en el tiempo’ (película de 1993). Los dirigentes, los jugadores y los entrenadores pasan, las instituciones permanecen. Tras el día de la marmota, repetido en el desastroso último partido en Villarreal, con un equipo aburrido, desarbolado, sin esquema y sin ideas, el filme elegido debiera ser ‘Senderos de gloria’ (1957). Jugando así es imposible alcanzarla. Lo más cerca que ha estado esta temporada el Atlético de Madrid de conseguir un título ha sido en la final de Sevilla , perdida frente a un equipo teóricamente inferior. En la Liga ha quedado cuarto . El equipo colchonero (a diferencia de los otros dos denominados «grandes») no está obligado a ganarla, pero sí a competir por hacerlo, a ser la alternativa frente al consabido Duopolio. Este año no lo ha sido. Su juego ha oscilado de brillante a penoso. Ha jugado de maravilla y goleado en algunos partidos, como frente a Real Madrid (Liga), Barcelona (Champions) y Betis (Copa). Ha empleado el cerrojo con más frecuencia de la que cabría esperar, en un equipo que cuenta con delanteros de la categoría de Julián Álvarez, Sorloth, Lookman, Baena o Giuliano. No siempre se puede jugar igual, pero la pregunta es por qué no se intenta al menos. Por poner un claro ejemplo, tras el brillante 4 a 0 frente a los culés en la Copa del Rey en el Nuevo Metropolitano, el Atleti salió únicamente a defender el resultado en el Camp Nou, y a punto estuvo de ser eliminado. Frente a partidos ambiciosos, otros muchos con el equipo aculado en su área, jugando hacia atrás, perdiendo balones y sufriendo incluso frente a equipos de la parte baja de la tabla.Adiós a Antoine Griezmann, el hijo pródigo, que volvió para ser de los jugadores más queridos de todos los tiempos y máximo goleador en la historia del club. Con su mujer, Érika, en el santoral rojiblanco. El fútbol es un sentimiento que no se puede explicar, cómo hacerlo al ver a tantos espectadores llorando en el homenaje que se le tributó, tras el partido del Girona. Vendrán otros jugadores, de igual o superior calidad, pero pocos que tengan esa sonrisa contagiosa y que transmitan la alegría que el Principito ha prodigado durante todos estos años. MÁS INFORMACIÓN noticia Opinión No Chanchullos, apuros y fichajes incomprensibles noticia Opinión No Hasta aquí llegó la era Simeone noticia Opinión No La temporada del Atlético en un hiloEl futuro no va a ser dominado por aquellos que estén ‘Atrapados en el tiempo’ (película de 1993). Los dirigentes, los jugadores y los entrenadores pasan, las instituciones permanecen. Tras el día de la marmota, repetido en el desastroso último partido en Villarreal, con un equipo aburrido, desarbolado, sin esquema y sin ideas, el filme elegido debiera ser ‘Senderos de gloria’ (1957). Jugando así es imposible alcanzarla.
Lo más cerca que ha estado esta temporada el Atlético de Madrid de conseguir un título ha sido en la final de Sevilla, perdida frente a un equipo teóricamente inferior. En la Liga ha quedado cuarto. El equipo colchonero (a diferencia de los … otros dos denominados «grandes») no está obligado a ganarla, pero sí a competir por hacerlo, a ser la alternativa frente al consabido Duopolio.
Este año no lo ha sido. Su juego ha oscilado de brillante a penoso. Ha jugado de maravilla y goleado en algunos partidos, como frente a Real Madrid (Liga), Barcelona (Champions) y Betis (Copa). Ha empleado el cerrojo con más frecuencia de la que cabría esperar, en un equipo que cuenta con delanteros de la categoría de Julián Álvarez, Sorloth, Lookman, Baena o Giuliano.
No siempre se puede jugar igual, pero la pregunta es por qué no se intenta al menos. Por poner un claro ejemplo, tras el brillante 4 a 0 frente a los culés en la Copa del Rey en el Nuevo Metropolitano, el Atleti salió únicamente a defender el resultado en el Camp Nou, y a punto estuvo de ser eliminado. Frente a partidos ambiciosos, otros muchos con el equipo aculado en su área, jugando hacia atrás, perdiendo balones y sufriendo incluso frente a equipos de la parte baja de la tabla.
Adiós a Antoine Griezmann, el hijo pródigo, que volvió para ser de los jugadores más queridos de todos los tiempos y máximo goleador en la historia del club. Con su mujer, Érika, en el santoral rojiblanco. El fútbol es un sentimiento que no se puede explicar, cómo hacerlo al ver a tantos espectadores llorando en el homenaje que se le tributó, tras el partido del Girona. Vendrán otros jugadores, de igual o superior calidad, pero pocos que tengan esa sonrisa contagiosa y que transmitan la alegría que el Principito ha prodigado durante todos estos años.
El futuro no va a ser dominado por aquellos que estén ‘Atrapados en el tiempo’ (película de 1993). Los dirigentes, los jugadores y los entrenadores pasan, las instituciones permanecen. Tras el día de la marmota, repetido en el desastroso último partido en Villarreal, con un equipo aburrido, desarbolado, sin esquema y sin ideas, el filme elegido debiera ser ‘Senderos de gloria’ (1957). Jugando así es imposible alcanzarla.
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