Las grandes energéticas españolas están tomando posiciones en el tablero europeo. Ante la corriente cada vez más extendida que apuesta por la creación de corporaciones transeuropeas capaces de competir con gigantes de Estados Unidos, China o Rusia, las multinacionales españolas buscan tener un papel destacado.
Iberdrola, Naturgy, Enagás, Acciona o Repsol ponen las bases para la consolidación de un sector a nivel comunitario que quiere hacer frente a la amenaza de Estados Unidos, China o Rusia
Las grandes energéticas españolas están tomando posiciones en el tablero europeo. Ante la corriente cada vez más extendida que apuesta por la creación de corporaciones transeuropeas capaces de competir con gigantes de Estados Unidos, China o Rusia, las multinacionales españolas buscan tener un papel destacado.
Así lo están demostrando multinacionales como Iberdrola, Naturgy, Enagás, Acciona, Repsol, Moeve o Exolum, cuyos pasos de estos últimos años siguen una lógica parecida: deshacer posiciones en América para centrar sus esfuerzos en el Viejo Continente y plantar así cara a las grandes potencias en uno de los momentos de mayor inestabilidad geopolítica de las últimas décadas con consecuencias muy palpables en el ámbito energético. Con menos ruido que en otros sectores, como el bancario o el de las telecomunicaciones, las energéticas españolas desarrollan ese patrón de hacer caja al otro lado del charco para, posteriormente, ensanchar su perímetro europeo.
Iberdrola es una de las firmas que con mayor antelación ha leído este escenario promovido, desde el punto de vista académico, por los informes Draghi y Letta, que apuestan por ganar tamaño y escala en pro de tener mayor competitividad global. La eléctrica vasca vendió todos sus activos en México por alrededor de 10.000 millones y en un año ha comprado dos grandes distribuidoras de redes en Reino Unido (ENW) y Finlandia (Caruna) valoradas conjuntamente en unos 10.000 millones de euros.
Fuentes del sector señalan que no hay que perder el ojo a la multinacional presidida por Ignacio Sánchez Galán, que desde 2025 ha levantado alrededor de 20.000 millones de euros entre capital e instrumentos de deuda. Más munición para salir de compras. Fuentes financieras ya explicaron hace dos meses a este medio que la firma rastrea oportunidades en el espacio europeo para crecer, en línea con su plan estratégico.
Otra de las grandes eléctricas españolas, Naturgy, hacía gala la pasada semana de inaugurar una nueva etapa de crecimiento, ahora que la firma cuyo máximo accionista es Criteria Caixa tiene las manos libres de los fondos que han tenido un peso específico en el accionariado en los últimos diez años. En este nuevo escenario, la firma aseguraba tener 12.000 millones de euros para compras. En el pasado, la firma siempre tuvo la mirada puesta en la principal eléctrica europea, EDP, donde su accionista mayoritario controlado por el Estado chino lleva años en una posición en la que no logra expandirse.
Enrico Letta, figura clave
Pero más allá de rumores, en el mercado no pasa inadvertido que la firma que preside Francisco Reynés haya nombrado consejero independiente a Enrico Letta. El ex primer ministro italiano es una de las voces de referencia y con más influencia entre las altas élites de Bruselas. Se considera una figura con capacidad de convicción en el ámbito político para reducir los reparos que siempre encuentran las empresas que buscan adquirir otras firmas de un sector estratégico en otro país.
Enrico Letta fue precisamente el encargado de dar el discurso principal en el evento organizado por Acciona en Hamburgo el pasado 5 de mayo con motivo del décimo aniversario de su entrada en Nordex, el fabricante de aerogeneradores. En ese foro, el presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales, se mostró favorable a crear un gran campeón europeo eólico ante la amenaza de la competencia china.
Dos meses después, Entrecanales no eludió las críticas en un foro celebrado en la embajada de Italia en Madrid y ante el viceprimer ministro del país transalpino, Antonio Tajani. El ejecutivo español denunció abiertamente la dificultad de su compañía de entrar en el mercado italiano. Acciona también está levantando capital y rotando activos de forma continuada con el fin de sanear su balance desde el punto de vista financiero, lo que le permite tener una mejor posición ante potenciales oportunidades.
Hay más compañías dentro del sector energético que están apostando por ganar escala europea a través de alianzas transeuropeas. Así lo demuestra la joint venture formada por Repsol y TotalEnergies para explotar sus activos petrolíferos del mar del Norte, tal y como avanzó este medio. O la alianza en la que trabajan desde el pasado año Moeve y Galp, que pretende sumar fuerzas en sus negocios industrial y de gasolineras en la península ibérica.
Otra empresa que está apostando por Europa y alejándose de América es Enagás. Su hoja de ruta de los últimos años apuesta por salir de países como Chile, Perú, México o Estados Unidos para centrar sus esfuerzos en Europa. En 2023 ya tomó posiciones en Alemania, Reino Unido o Países Bajos; y más recientemente, en el operador francés Teréga, un hito transformador para la firma. También destaca la apuesta de otro operador español. En este caso el de hidrocarburos, Exolum (antigua CLH), que está ganando peso a nivel europeo. La firma opera en países como Reino Unido, Alemania, Irlanda o Países Bajos.
Liderar la consolidación
Fuentes del sector creen que España está en una buena posición para liderar este proceso de consolidación europeo que aún necesita eliminar algunas reticencias. Óscar Barrero, socio responsable de energía, utilities y recursos naturales en PwC España, señala: “El potencial del mercado europeo energético es enorme (a escala similar a Estados Unidos en términos de población o consumo de energía) pero, pese a que se han hecho esfuerzos en términos de convergencia hacia un mercado único en las últimas décadas, la realidad es que seguimos teniendo un mercado muy fragmentado tanto físicamente (interconexiones y precios) como regulatoriamente”.
“Las recetas económicas identificadas por Enrico Letta en cuanto a la necesidad de una economía y mercado de capitales más integrado en Europa son totalmente aplicables a un sector energético en transformación que requiere un gran esfuerzo de inversión y una mayor coordinación entre instituciones y empresas”, añade Barrero.
Y es que aunque muchos de los gurús más escuchados tienen clara la fórmula, la realidad es que Bruselas ha priorizado durante muchos años la competencia efectiva en pro del consumidor frente a la competitividad de las empresas de los sectores estratégicos. Grandes propuestas de integración bancaria transeuropea han sido frustradas. Y el sector de las telecomunicaciones clama por reducir el número de operadores aún sin éxito. Telefónica también apuesta en los últimos meses por esa expansión hacia el Viejo Continente deshaciendo posiciones en Hispanoamérica.
Pero es el sector energético donde sí se están viendo movimientos más palpables. El socio responsable de energía de PwC concluye: “Ya existen grandes players europeos que compiten a nivel global y estoy convencido van a seguir liderando y actuando de catalizadores del proceso de consolidación que se va a producir en el sector en los próximos años, siempre y cuando los gobiernos lo faciliten”.
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