Armand Duplantis, coleccionista de récords mundiales de salto con pértiga desde hace seis años, nunca ha logrado uno de ellos en un Campeonato de Europa. Y así seguirá siendo. El sueco ni siquiera lo intentó en Birmingham, escenario de su cuarto entorchado continental consecutivo. El público y la organización se quedaron sin el desenlace deseado para los campeonatos: una nueva plusmarca de 6,32 que tendrá que esperar a una mejor ocasión.Lo que sí logró el nórdico fue el récord de los campeonatos con 6,15, una marca que ha ido elevando poco a poco desde su primera corona, en Berlín 2018, con apenas 18 años. Un botín suficiente después de un concurso en el que, de nuevo, solo le plantó cara el griego Manolo Karalis, plata tras rebasar los 6 metros en su último intento válido. El francés Baptiste Thiery se quedó el bronce en 5,85.Duplantis se topó con una prueba con exceso de personal: catorce finalistas que alargaron el concurso bastante más allá de las dos horas. Como es habitual, el sueco se probó junto a los demás en la primera altura, 5,55 metros. La superó sin problemas y volvió a su silla. Allí, tapado con la chaqueta amarilla de Suecia porque el verano había decidido marcharse de golpe de Birmingham, pasaba el rato entre risas con el belga Ben Broeders, flamante marido de Femke Bol, mientras dejaba pasar los 5,70, confiado en que se despejara un poco el atasco.Bastante tiempo después, Duplantis volvió a superar el listón a la primera sobre 5,85, al igual que Karalis y Thiery. Ahí se produjo la gran criba, sobre todo con la sorprendente eliminación del noruego Sondre Guttormsen, que esta temporada había saltado 6,06. Apurado, se reservó un intento para 5,95, pero tampoco pudo con esa altura.Con el podio definido, Duplantis apretó las tuercas a sus dos rivales y renunció también a los 5,95 metros. Karalis recogió el guante y superó la altura a la primera, lo que provocó el aplauso de su amigo y rival. Thiery, en cambio, se plantó ahí y dejó en bandeja el mano a mano entre el griego y el sueco. Son tantas las veces que Karalis ha alucinado con el nivel del rival que le ha tocado en suerte que ya le da la risa. Le pasó otra vez en Birmingham al ver a Duplantis superar a la primera los 6,10 y los 6,15 sin inmutarse después de su único nulo, sobre 6,00 metros. Demasiada superioridad.Karalis trató de superar a Duplantis reservándose un último intento para 6,20, pero fracasó. Llegados a ese punto, con el oro asegurado, el sueco también decidió parar. Es otro título que se suma a un palmarés que dejó de admitir comparaciones hace tiempo y que incluye dos oros olímpicos, tres títulos mundiales al aire libre, cuatro bajo techo, cinco finales de la Diamond League y un Europeo en pista cubierta. Desde los Juegos de Tokio de 2021 ha ganado los nueve grandes campeonatos globales que ha disputado.Su dominio nació lejos de Suecia, en el jardín de la casa familiar de Lafayette, Luisiana. Allí comenzó a saltar con cuatro años, siguiendo a su hermano mayor y bajo la mirada de unos padres que terminarían convirtiéndose en su equipo. Greg, su padre y responsable de la técnica, fue pertiguista de 5,80 metros; Helena, su madre y preparadora física, representó a Suecia en heptatlón. Estadounidense de nacimiento y sueco por herencia materna, Mondo eligió competir por el país de su madre antes de que su talento alcanzara la categoría de fenómeno mundial. Armand Duplantis, coleccionista de récords mundiales de salto con pértiga desde hace seis años, nunca ha logrado uno de ellos en un Campeonato de Europa. Y así seguirá siendo. El sueco ni siquiera lo intentó en Birmingham, escenario de su cuarto entorchado continental consecutivo. El público y la organización se quedaron sin el desenlace deseado para los campeonatos: una nueva plusmarca de 6,32 que tendrá que esperar a una mejor ocasión.Lo que sí logró el nórdico fue el récord de los campeonatos con 6,15, una marca que ha ido elevando poco a poco desde su primera corona, en Berlín 2018, con apenas 18 años. Un botín suficiente después de un concurso en el que, de nuevo, solo le plantó cara el griego Manolo Karalis, plata tras rebasar los 6 metros en su último intento válido. El francés Baptiste Thiery se quedó el bronce en 5,85.Duplantis se topó con una prueba con exceso de personal: catorce finalistas que alargaron el concurso bastante más allá de las dos horas. Como es habitual, el sueco se probó junto a los demás en la primera altura, 5,55 metros. La superó sin problemas y volvió a su silla. Allí, tapado con la chaqueta amarilla de Suecia porque el verano había decidido marcharse de golpe de Birmingham, pasaba el rato entre risas con el belga Ben Broeders, flamante marido de Femke Bol, mientras dejaba pasar los 5,70, confiado en que se despejara un poco el atasco.Bastante tiempo después, Duplantis volvió a superar el listón a la primera sobre 5,85, al igual que Karalis y Thiery. Ahí se produjo la gran criba, sobre todo con la sorprendente eliminación del noruego Sondre Guttormsen, que esta temporada había saltado 6,06. Apurado, se reservó un intento para 5,95, pero tampoco pudo con esa altura.Con el podio definido, Duplantis apretó las tuercas a sus dos rivales y renunció también a los 5,95 metros. Karalis recogió el guante y superó la altura a la primera, lo que provocó el aplauso de su amigo y rival. Thiery, en cambio, se plantó ahí y dejó en bandeja el mano a mano entre el griego y el sueco. Son tantas las veces que Karalis ha alucinado con el nivel del rival que le ha tocado en suerte que ya le da la risa. Le pasó otra vez en Birmingham al ver a Duplantis superar a la primera los 6,10 y los 6,15 sin inmutarse después de su único nulo, sobre 6,00 metros. Demasiada superioridad.Karalis trató de superar a Duplantis reservándose un último intento para 6,20, pero fracasó. Llegados a ese punto, con el oro asegurado, el sueco también decidió parar. Es otro título que se suma a un palmarés que dejó de admitir comparaciones hace tiempo y que incluye dos oros olímpicos, tres títulos mundiales al aire libre, cuatro bajo techo, cinco finales de la Diamond League y un Europeo en pista cubierta. Desde los Juegos de Tokio de 2021 ha ganado los nueve grandes campeonatos globales que ha disputado.Su dominio nació lejos de Suecia, en el jardín de la casa familiar de Lafayette, Luisiana. Allí comenzó a saltar con cuatro años, siguiendo a su hermano mayor y bajo la mirada de unos padres que terminarían convirtiéndose en su equipo. Greg, su padre y responsable de la técnica, fue pertiguista de 5,80 metros; Helena, su madre y preparadora física, representó a Suecia en heptatlón. Estadounidense de nacimiento y sueco por herencia materna, Mondo eligió competir por el país de su madre antes de que su talento alcanzara la categoría de fenómeno mundial.
Armand Duplantis, coleccionista de récords mundiales de salto con pértiga desde hace seis años, nunca ha logrado uno de ellos en un Campeonato de Europa. Y así seguirá siendo. El sueco ni siquiera lo intentó en Birmingham, escenario de su cuarto entorchado continental consecutivo. El … público y la organización se quedaron sin el desenlace deseado para los campeonatos: una nueva plusmarca de 6,32 que tendrá que esperar a una mejor ocasión.
Lo que sí logró el nórdico fue el récord de los campeonatos con 6,15, una marca que ha ido elevando poco a poco desde su primera corona, en Berlín 2018, con apenas 18 años. Un botín suficiente después de un concurso en el que, de nuevo, solo le plantó cara el griego Manolo Karalis, plata tras rebasar los 6 metros en su último intento válido. El francés Baptiste Thiery se quedó el bronce en 5,85.
Duplantis se topó con una prueba con exceso de personal: catorce finalistas que alargaron el concurso bastante más allá de las dos horas. Como es habitual, el sueco se probó junto a los demás en la primera altura, 5,55 metros. La superó sin problemas y volvió a su silla. Allí, tapado con la chaqueta amarilla de Suecia porque el verano había decidido marcharse de golpe de Birmingham, pasaba el rato entre risas con el belga Ben Broeders, flamante marido de Femke Bol, mientras dejaba pasar los 5,70, confiado en que se despejara un poco el atasco.
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Bastante tiempo después, Duplantis volvió a superar el listón a la primera sobre 5,85, al igual que Karalis y Thiery. Ahí se produjo la gran criba, sobre todo con la sorprendente eliminación del noruego Sondre Guttormsen, que esta temporada había saltado 6,06. Apurado, se reservó un intento para 5,95, pero tampoco pudo con esa altura.
Con el podio definido, Duplantis apretó las tuercas a sus dos rivales y renunció también a los 5,95 metros. Karalis recogió el guante y superó la altura a la primera, lo que provocó el aplauso de su amigo y rival. Thiery, en cambio, se plantó ahí y dejó en bandeja el mano a mano entre el griego y el sueco.
Son tantas las veces que Karalis ha alucinado con el nivel del rival que le ha tocado en suerte que ya le da la risa. Le pasó otra vez en Birmingham al ver a Duplantis superar a la primera los 6,10 y los 6,15 sin inmutarse después de su único nulo, sobre 6,00 metros. Demasiada superioridad.
Karalis trató de superar a Duplantis reservándose un último intento para 6,20, pero fracasó. Llegados a ese punto, con el oro asegurado, el sueco también decidió parar. Es otro título que se suma a un palmarés que dejó de admitir comparaciones hace tiempo y que incluye dos oros olímpicos, tres títulos mundiales al aire libre, cuatro bajo techo, cinco finales de la Diamond League y un Europeo en pista cubierta. Desde los Juegos de Tokio de 2021 ha ganado los nueve grandes campeonatos globales que ha disputado.
Su dominio nació lejos de Suecia, en el jardín de la casa familiar de Lafayette, Luisiana. Allí comenzó a saltar con cuatro años, siguiendo a su hermano mayor y bajo la mirada de unos padres que terminarían convirtiéndose en su equipo. Greg, su padre y responsable de la técnica, fue pertiguista de 5,80 metros; Helena, su madre y preparadora física, representó a Suecia en heptatlón. Estadounidense de nacimiento y sueco por herencia materna, Mondo eligió competir por el país de su madre antes de que su talento alcanzara la categoría de fenómeno mundial.
«Otra medalla, no me puedo quejar», dijo Duplantis nada más enfundarse el chándal y disculparse con el público por su retirada anticipada. «Estoy contento de haber logrado la victoria y eso era suficiente esta noche». Quizás el sueco esté guardando fuerzas para el Ultimate Championship, ela nueva competición que reunirá a las grandes estrellas del atletismo en Budapest este septiembre, y en el que se repartirán suculentos premios.
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