El gregario de Lance Armstrong que se transformó en periodista

Siempre ocupa uno de los últimos bancos en las salas de prensa de la Vuelta a España. Habla en tono suave y en ritmo latino, los cascos en la cabeza y un ordenador con imágenes en circuito cerrado de la carrera. Antes era uno de los protagonistas del asfalto y hoy ejerce de periodista. «Analista prefiero decir», cuenta Víctor Hugo Peña, 52 años, exciclista colombiano, el primer líder latinoamericano del Tour, tres días con el maillot amarillo en 2003, vencedor de etapa en el Giro y en la Vuelta, pero sobre todo, uno de los gregarios más activos y descollantes de Lance Armstrong, siete veces vencedor del Tour en ediciones que han sido tachadas de la historia por el dopaje del norteamericano. «Cuando terminó el ciclismo pasé por una situación que nos toca a muchos corredores: quedarnos sin saber qué hacer después de 20 años montando en bicicleta», recuerda el colombiano. «Durante esos años no aprendes a negociar, a construir o a desarrollar otra actividad. Es una vida dentro de una burbuja: te pagan, tienes todo organizado y no te preocupas por nada. Nunca te preocupas por reservar un avión o por pagar en un restaurante».El día que se colocó líder del Tour, 9 de julio de 2003, su exdirector Johann Bruyneel le quitó el teléfono. «Es lo mejor, no te van a dejar un segundo en paz y el equipo te necesita enfocado».Con Armstrong estuvo cinco años, de 2001 a 2004. Luego vino la realidad: aquel informe de la agencia antidopaje de Estados Unidos que destapaba el sistema de dopaje de Armstrong y su equipo, Us Postal, gracias a las revelaciones de Floyd Landis.«Armstrong dio un paso al frente y dijo: ‘Yo no fui quien inventó esto’. Él puso la cara e invitó a los demás a hacer lo mismo. Recuerdo que una vez le envié un mensaje de Feliz Año y le pregunté cómo estaba. Me respondió: ‘Atravesando la tormenta’. Y creo que atravesó esa tormenta. Es un tipo resiliente. Quien conoce el ciclismo sabe que Armstrong estará siempre entre amor y odio, pero lo importante es lo que ocurre cuando nos encontramos: hay un abrazo de sinceridad».«Armstrong dio un paso al frente y fue el que dijo: ‘yo no he inventado eso’. Cuando he hablado con él, me dice que está atravesando la tormenta» Víctor Hugo Peña ExciclistaPeña ha participado en el podcast que tiene Armstrong en español. «Era un podcast mucho más especializado, parecido a las conversaciones de un director deportivo. Hablábamos del análisis de la carrera, de qué podía pasar al día siguiente, del puerto que venía o de ese kilómetro que faltaba».Aquel equipo del US Postal gobernó el ciclismo que se quiere olvidar, el del dopaje. Sus componentes son personas que han pagado un precio y que siguen viviendo. «Nos hemos encontrado en la Gran Fondo de George Hincapie, en Greenville, Carolina del Sur. Son momentos interesantes para hablar y recordar. Terminamos hablando de las carreras«.El antiguo clan de Armstrong sigue en contacto a través de un grupo de whatsapp, según cuenta Víctor Hugo Peña. «Se llama ‘The Blue Train’ (el tren azul). Ahí estamos Chechu Rubiera, Roberto Heras, Triki Beltrán, Pavel Padrnos, Ekimov, Armstrong, José Acevedo, Hincapié, Bruyneel y alguno más. Comentamos las carreras y seguimos hablando».Trabajo de periodistaUno de los narradores más célebres de Colombia, el argentino Mario Sábato, contactó con Víctor Hugo Peña para incorporarlo al equipo de ciclismo de la cadena deportiva Espn. El gregario de Armstrong aceptó el trabajo, salió de la depresión que apretaba por haber abandonado su mundo. Lleva diez años como analista.«Me llamó mucho la atención la falta de conocimiento que había entre parte del público en Colombia, un país que creció con el ciclismo -dice Peña-. También me fijo mucho en la manera de comportarse de cada corredor. Algunos son muy amables con la prensa, otros no tanto y otros directamente la rechazan. Y pienso que, si un corredor supiera el trabajo que hace toda esa gente de prensa, que viene desde lejos, deja a su familia y sigue a un corredor para contarle al mundo lo que hace y convertirlo en un héroe, seguramente lo vería de otra manera». Siempre ocupa uno de los últimos bancos en las salas de prensa de la Vuelta a España. Habla en tono suave y en ritmo latino, los cascos en la cabeza y un ordenador con imágenes en circuito cerrado de la carrera. Antes era uno de los protagonistas del asfalto y hoy ejerce de periodista. «Analista prefiero decir», cuenta Víctor Hugo Peña, 52 años, exciclista colombiano, el primer líder latinoamericano del Tour, tres días con el maillot amarillo en 2003, vencedor de etapa en el Giro y en la Vuelta, pero sobre todo, uno de los gregarios más activos y descollantes de Lance Armstrong, siete veces vencedor del Tour en ediciones que han sido tachadas de la historia por el dopaje del norteamericano. «Cuando terminó el ciclismo pasé por una situación que nos toca a muchos corredores: quedarnos sin saber qué hacer después de 20 años montando en bicicleta», recuerda el colombiano. «Durante esos años no aprendes a negociar, a construir o a desarrollar otra actividad. Es una vida dentro de una burbuja: te pagan, tienes todo organizado y no te preocupas por nada. Nunca te preocupas por reservar un avión o por pagar en un restaurante».El día que se colocó líder del Tour, 9 de julio de 2003, su exdirector Johann Bruyneel le quitó el teléfono. «Es lo mejor, no te van a dejar un segundo en paz y el equipo te necesita enfocado».Con Armstrong estuvo cinco años, de 2001 a 2004. Luego vino la realidad: aquel informe de la agencia antidopaje de Estados Unidos que destapaba el sistema de dopaje de Armstrong y su equipo, Us Postal, gracias a las revelaciones de Floyd Landis.«Armstrong dio un paso al frente y dijo: ‘Yo no fui quien inventó esto’. Él puso la cara e invitó a los demás a hacer lo mismo. Recuerdo que una vez le envié un mensaje de Feliz Año y le pregunté cómo estaba. Me respondió: ‘Atravesando la tormenta’. Y creo que atravesó esa tormenta. Es un tipo resiliente. Quien conoce el ciclismo sabe que Armstrong estará siempre entre amor y odio, pero lo importante es lo que ocurre cuando nos encontramos: hay un abrazo de sinceridad».«Armstrong dio un paso al frente y fue el que dijo: ‘yo no he inventado eso’. Cuando he hablado con él, me dice que está atravesando la tormenta» Víctor Hugo Peña ExciclistaPeña ha participado en el podcast que tiene Armstrong en español. «Era un podcast mucho más especializado, parecido a las conversaciones de un director deportivo. Hablábamos del análisis de la carrera, de qué podía pasar al día siguiente, del puerto que venía o de ese kilómetro que faltaba».Aquel equipo del US Postal gobernó el ciclismo que se quiere olvidar, el del dopaje. Sus componentes son personas que han pagado un precio y que siguen viviendo. «Nos hemos encontrado en la Gran Fondo de George Hincapie, en Greenville, Carolina del Sur. Son momentos interesantes para hablar y recordar. Terminamos hablando de las carreras«.El antiguo clan de Armstrong sigue en contacto a través de un grupo de whatsapp, según cuenta Víctor Hugo Peña. «Se llama ‘The Blue Train’ (el tren azul). Ahí estamos Chechu Rubiera, Roberto Heras, Triki Beltrán, Pavel Padrnos, Ekimov, Armstrong, José Acevedo, Hincapié, Bruyneel y alguno más. Comentamos las carreras y seguimos hablando».Trabajo de periodistaUno de los narradores más célebres de Colombia, el argentino Mario Sábato, contactó con Víctor Hugo Peña para incorporarlo al equipo de ciclismo de la cadena deportiva Espn. El gregario de Armstrong aceptó el trabajo, salió de la depresión que apretaba por haber abandonado su mundo. Lleva diez años como analista.«Me llamó mucho la atención la falta de conocimiento que había entre parte del público en Colombia, un país que creció con el ciclismo -dice Peña-. También me fijo mucho en la manera de comportarse de cada corredor. Algunos son muy amables con la prensa, otros no tanto y otros directamente la rechazan. Y pienso que, si un corredor supiera el trabajo que hace toda esa gente de prensa, que viene desde lejos, deja a su familia y sigue a un corredor para contarle al mundo lo que hace y convertirlo en un héroe, seguramente lo vería de otra manera».  

Siempre ocupa uno de los últimos bancos en las salas de prensa de la Vuelta a España. Habla en tono suave y en ritmo latino, los cascos en la cabeza y un ordenador con imágenes en circuito cerrado de la carrera. Antes era uno … de los protagonistas del asfalto y hoy ejerce de periodista. «Analista prefiero decir», cuenta Víctor Hugo Peña, 52 años, exciclista colombiano, el primer líder latinoamericano del Tour, tres días con el maillot amarillo en 2003, vencedor de etapa en el Giro y en la Vuelta, pero sobre todo, uno de los gregarios más activos y descollantes de Lance Armstrong, siete veces vencedor del Tour en ediciones que han sido tachadas de la historia por el dopaje del norteamericano.

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