El Sevilla FC estudia las vías para la ampliación de capital, con o sin venta

El Sevilla FC necesitaría una inyección económica para afrontar con mayores garantías la planificación deportiva. Aunque el club de Nervión trabaja con una hoja de ruta de austeridad, como ya sucediera el pasado verano, el duro escenario de éste, sin a priori jugadores como Loïc Badé o Dodi Lukebakio que dejasen plusvalías millonarias en las arcas, precisaría de una ampliación de capital -o un préstamo participativo- que permitiera despejar el horizonte económico a corto plazo.En el proceso de compra-venta, tanto en el último de Sergio Ramos como en el anterior con el grupo americano, ese planteamiento era una obligación para los futuros propietarios. No sólo había que pagar a los grandes accionistas por sus títulos, sino también inyectar dinero en la entidad para intentar cambiar esa realidad deportiva . El milagro de esta temporada para lograr la permanencia, con sólo 250.000 euros invertidos por Antonio Cordón en seis refuerzos, sería un riesgo demasiado grande en un segundo año después de lo que viene sucediendo.Con esa asunción de la realidad económica y deportiva del Sevilla vienen también trabajando los accionistas. Buscar vías para conseguir ese dinero necesario, a la espera de que se avancen en las negociaciones con otros posibles compradores toda vez que la vía de Ramos está bloqueada, se ha convertido en una tarea urgente, por más que Del Nido Carrasco y José Ignacio Navarro tengan una hoja de ruta de mínimos y cargada de incertidumbre.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El Sevilla FC reinicia el proceso de venta centrado en una operación exprésTras un nuevo ejercicio con pérdidas -salvo que ocurrieran varias ventas inesperadas en este momento antes del 30 de junio-, el Sevilla volverá a tener problemas con el límite salarial y las inscripciones . «Temo ya de principio que el primer partido de Liga no vamos a estar hecho, no hablo del trabajo táctico, sino en plantilla. Lo tengo muy asumido, pero iremos de la mejor forma posible porque esos tres puntos valen igual», reconoció el propio Luis García Plaza en una entrevista del pasado martes en Radio Sevilla. En ese contexto, las posibilidades pasarían por hallar un nuevo socio para el Sevilla. Una persona o un grupo que acudieran al rescate ante la delicada situación económica con la que afrontar el futuro.Evidentemente, esa inyección de capital externo implicaría la entrada de un nuevo accionista en la entidad . Dependiendo de la valoración que se le diera a cada título, ese nuevo propietario del Sevilla pasaría a formar parte de ese núcleo de gobierno e incluso optaría a un cambio en el puesto de mando. Esa opción, que sería bien recibida por el sevillismo de base, implicaría un paso al lado de Del Nido Carrasco e incluso podría hacer necesario un nuevo pacto de socios para plantear las condiciones para una hipotética negociación de una compra-venta futura.Los plazosOtra cuestión son los tiempos para ejecutar esa operación. En el caso de una ampliación de capital, la misma debería ser aprobada por una Junta Extraordinaria de accionistas , que debe ser convocada con un mes de antelación. De esta forma, esa inyección de dinero no serviría para cuadrar los balances al cierre del 30 de junio, con la penalización que supone acabar nuevamente en pérdidas, aunque sí se podría contabilizar como ingreso durante el ejercicio 26-27. Una operación que tendría que recibir también el visto bueno de LaLiga, que permite destinar parte de ese ingreso para gastos en plantilla, e incluso más adelante de la CNMV. Un proceso largo pero que, con las garantías de cumplimiento por delante, ayudaría a paliar la situación económica y deportiva.En la última negociación de compra-venta, la llevada a cabo con Sergio Ramos y su grupo, los grandes accionistas del Sevilla FC ya plantearon como punto clave la obligación de realizar una ampliación de capital por valor de 80 millones de euros, al no sólo querer vender sus títulos sino también garantizar una viabilidad de la entidad . Precisamente, el propio Ramos amplió esa necesidad de inyectar capital hasta los 120 millones, aunque a costar de reducir a más de la mitad lo que iban a percibir los accionistas, lo que ha generado un punto de fricción irreconducible. Una propuesta radicalmente distinta a la acordada desde el inicio, que ha supuesto un bloqueo a una negociación que ha quedado fría y a la espera de que se cumplan los plazos legales.El plano deportivoLa hoja de ruta, sin esa inyección económica, está marcada. Fichajes a coste cero como el de Juan Iglesias y Arouna Sangante, ya cerrados desde hace meses por el anterior director de fútbol, Antonio Cordón, y a la espera de poder realizar algunas ventas que mejoren el panorama. Una búsqueda de plusvalías para poder inscribir y seguir acudiendo al mercado a completar una plantilla que presenta carencias tanto cualitativa como cuantitativamente. También las salidas marcarán las necesidades. Si de los que acaban contrato sólo Nemanja Gudelj, dispuesto a rebajar su salario, cuenta con opciones de continuar -Januzaj, Cardoso y Nyland saldrán del equipo, Alexis apunta que también y Azpilicueta anunció su retirada-, los cedidos como Neal Maupay o Batista Mendy se han ido despidiendo, una cuestión que no ha realizado Odysseas Vlachodimos, a quien le gustaría continuar pero su coste convierte la operación en muy complicada. El Sevilla FC necesitaría una inyección económica para afrontar con mayores garantías la planificación deportiva. Aunque el club de Nervión trabaja con una hoja de ruta de austeridad, como ya sucediera el pasado verano, el duro escenario de éste, sin a priori jugadores como Loïc Badé o Dodi Lukebakio que dejasen plusvalías millonarias en las arcas, precisaría de una ampliación de capital -o un préstamo participativo- que permitiera despejar el horizonte económico a corto plazo.En el proceso de compra-venta, tanto en el último de Sergio Ramos como en el anterior con el grupo americano, ese planteamiento era una obligación para los futuros propietarios. No sólo había que pagar a los grandes accionistas por sus títulos, sino también inyectar dinero en la entidad para intentar cambiar esa realidad deportiva . El milagro de esta temporada para lograr la permanencia, con sólo 250.000 euros invertidos por Antonio Cordón en seis refuerzos, sería un riesgo demasiado grande en un segundo año después de lo que viene sucediendo.Con esa asunción de la realidad económica y deportiva del Sevilla vienen también trabajando los accionistas. Buscar vías para conseguir ese dinero necesario, a la espera de que se avancen en las negociaciones con otros posibles compradores toda vez que la vía de Ramos está bloqueada, se ha convertido en una tarea urgente, por más que Del Nido Carrasco y José Ignacio Navarro tengan una hoja de ruta de mínimos y cargada de incertidumbre.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El Sevilla FC reinicia el proceso de venta centrado en una operación exprésTras un nuevo ejercicio con pérdidas -salvo que ocurrieran varias ventas inesperadas en este momento antes del 30 de junio-, el Sevilla volverá a tener problemas con el límite salarial y las inscripciones . «Temo ya de principio que el primer partido de Liga no vamos a estar hecho, no hablo del trabajo táctico, sino en plantilla. Lo tengo muy asumido, pero iremos de la mejor forma posible porque esos tres puntos valen igual», reconoció el propio Luis García Plaza en una entrevista del pasado martes en Radio Sevilla. En ese contexto, las posibilidades pasarían por hallar un nuevo socio para el Sevilla. Una persona o un grupo que acudieran al rescate ante la delicada situación económica con la que afrontar el futuro.Evidentemente, esa inyección de capital externo implicaría la entrada de un nuevo accionista en la entidad . Dependiendo de la valoración que se le diera a cada título, ese nuevo propietario del Sevilla pasaría a formar parte de ese núcleo de gobierno e incluso optaría a un cambio en el puesto de mando. Esa opción, que sería bien recibida por el sevillismo de base, implicaría un paso al lado de Del Nido Carrasco e incluso podría hacer necesario un nuevo pacto de socios para plantear las condiciones para una hipotética negociación de una compra-venta futura.Los plazosOtra cuestión son los tiempos para ejecutar esa operación. En el caso de una ampliación de capital, la misma debería ser aprobada por una Junta Extraordinaria de accionistas , que debe ser convocada con un mes de antelación. De esta forma, esa inyección de dinero no serviría para cuadrar los balances al cierre del 30 de junio, con la penalización que supone acabar nuevamente en pérdidas, aunque sí se podría contabilizar como ingreso durante el ejercicio 26-27. Una operación que tendría que recibir también el visto bueno de LaLiga, que permite destinar parte de ese ingreso para gastos en plantilla, e incluso más adelante de la CNMV. Un proceso largo pero que, con las garantías de cumplimiento por delante, ayudaría a paliar la situación económica y deportiva.En la última negociación de compra-venta, la llevada a cabo con Sergio Ramos y su grupo, los grandes accionistas del Sevilla FC ya plantearon como punto clave la obligación de realizar una ampliación de capital por valor de 80 millones de euros, al no sólo querer vender sus títulos sino también garantizar una viabilidad de la entidad . Precisamente, el propio Ramos amplió esa necesidad de inyectar capital hasta los 120 millones, aunque a costar de reducir a más de la mitad lo que iban a percibir los accionistas, lo que ha generado un punto de fricción irreconducible. Una propuesta radicalmente distinta a la acordada desde el inicio, que ha supuesto un bloqueo a una negociación que ha quedado fría y a la espera de que se cumplan los plazos legales.El plano deportivoLa hoja de ruta, sin esa inyección económica, está marcada. Fichajes a coste cero como el de Juan Iglesias y Arouna Sangante, ya cerrados desde hace meses por el anterior director de fútbol, Antonio Cordón, y a la espera de poder realizar algunas ventas que mejoren el panorama. Una búsqueda de plusvalías para poder inscribir y seguir acudiendo al mercado a completar una plantilla que presenta carencias tanto cualitativa como cuantitativamente. También las salidas marcarán las necesidades. Si de los que acaban contrato sólo Nemanja Gudelj, dispuesto a rebajar su salario, cuenta con opciones de continuar -Januzaj, Cardoso y Nyland saldrán del equipo, Alexis apunta que también y Azpilicueta anunció su retirada-, los cedidos como Neal Maupay o Batista Mendy se han ido despidiendo, una cuestión que no ha realizado Odysseas Vlachodimos, a quien le gustaría continuar pero su coste convierte la operación en muy complicada.  

El Sevilla FC necesitaría una inyección económica para afrontar con mayores garantías la planificación deportiva. Aunque el club de Nervión trabaja con una hoja de ruta de austeridad, como ya sucediera el pasado verano, el duro escenario de éste, sin a priori jugadores … como Loïc Badé o Dodi Lukebakio que dejasen plusvalías millonarias en las arcas, precisaría de una ampliación de capital -o un préstamo participativo- que permitiera despejar el horizonte económico a corto plazo.

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