Es pretemporada

La pretemporada es un periodo de pruebas que testa la ilusión de los aficionados que andan con tantas ganas de volver a ver a los suyos en competición que le añaden esa ilusión que nunca debe faltar en el fútbol. La salsa de los fichajes, de saber cómo son los nuevos, de ver si los chavales sirven, de comprobar si aparece algún cambio táctico o de actitud, las segundas oportunidades, los lesionados que regresan… Es como lo que sucede durante todo el año a puerta cerrada en la ciudad deportiva pero con público a precios populares y en diferentes campos de Andalucía y del mundo. Todo ha de ser entrenado en este deporte y de eso se trata, de probar, fallar, intentar, acertar… Como un científico. Y tanto las victorias como las derrotas han de servir de aprendizaje.Quedan aún semanas para que se inicie el campeonato y el Betis ha dado más buenas sensaciones que malas. Pero como cuando cayó derrotado ante el Granada no debía haber espacio para el drama dado que hablamos de ensayos y de disparos con balas de fogueo, las victorias ante el Olympique Lyonnais y Arsena l, por ejemplo, no han de ser llevadas al extremo de la relajación y de pensar que está todo hecho. Este discurso es más para aficionados, puesto que los profesionales no se dejan llevar por estas sensaciones. Sí cabe, por supuesto, la ilusión porque es el motor de este deporte y porque las pretemporadas están llenas de promesas que luego han de ser cumplidas o no durante el curso, que es el que pone las notas.Tiene el Betis a dos personajes fundamentales en el ámbito deportivo para marcar esta paciencia vengan como vengan las cosas: Manuel Pellegrini y Manu Fajardo . No se alteran por ninguna de estas cuestiones y observan con frialdad analítica lo que va sucediendo, apostando por la mejora de un equipo que tiene retos importantes este curso. Ahí está lo relevante. El resto va de vender camisetas, abonos, entradas y promover una ilusión que nunca está de más pero cuyas expectativas han de ser domesticadas para que no sean dañinas. Sólo eso. El Betis va en buen camino, después de haber sido quinto, entrar en la Champions y mantener a los mejores de su plantilla, y ahora lo que viene ha de ser para dar un paso más y aspirar a ser más fuertes y llegar más lejos. Pero eso, cuando empiece la competición. Mientras, es pretemporada. La pretemporada es un periodo de pruebas que testa la ilusión de los aficionados que andan con tantas ganas de volver a ver a los suyos en competición que le añaden esa ilusión que nunca debe faltar en el fútbol. La salsa de los fichajes, de saber cómo son los nuevos, de ver si los chavales sirven, de comprobar si aparece algún cambio táctico o de actitud, las segundas oportunidades, los lesionados que regresan… Es como lo que sucede durante todo el año a puerta cerrada en la ciudad deportiva pero con público a precios populares y en diferentes campos de Andalucía y del mundo. Todo ha de ser entrenado en este deporte y de eso se trata, de probar, fallar, intentar, acertar… Como un científico. Y tanto las victorias como las derrotas han de servir de aprendizaje.Quedan aún semanas para que se inicie el campeonato y el Betis ha dado más buenas sensaciones que malas. Pero como cuando cayó derrotado ante el Granada no debía haber espacio para el drama dado que hablamos de ensayos y de disparos con balas de fogueo, las victorias ante el Olympique Lyonnais y Arsena l, por ejemplo, no han de ser llevadas al extremo de la relajación y de pensar que está todo hecho. Este discurso es más para aficionados, puesto que los profesionales no se dejan llevar por estas sensaciones. Sí cabe, por supuesto, la ilusión porque es el motor de este deporte y porque las pretemporadas están llenas de promesas que luego han de ser cumplidas o no durante el curso, que es el que pone las notas.Tiene el Betis a dos personajes fundamentales en el ámbito deportivo para marcar esta paciencia vengan como vengan las cosas: Manuel Pellegrini y Manu Fajardo . No se alteran por ninguna de estas cuestiones y observan con frialdad analítica lo que va sucediendo, apostando por la mejora de un equipo que tiene retos importantes este curso. Ahí está lo relevante. El resto va de vender camisetas, abonos, entradas y promover una ilusión que nunca está de más pero cuyas expectativas han de ser domesticadas para que no sean dañinas. Sólo eso. El Betis va en buen camino, después de haber sido quinto, entrar en la Champions y mantener a los mejores de su plantilla, y ahora lo que viene ha de ser para dar un paso más y aspirar a ser más fuertes y llegar más lejos. Pero eso, cuando empiece la competición. Mientras, es pretemporada.  

Mateo González

La pretemporada es un periodo de pruebas que testa la ilusión de los aficionados que andan con tantas ganas de volver a ver a los suyos en competición que le añaden esa ilusión que nunca debe faltar en el fútbol. La salsa de los … fichajes, de saber cómo son los nuevos, de ver si los chavales sirven, de comprobar si aparece algún cambio táctico o de actitud, las segundas oportunidades, los lesionados que regresan… Es como lo que sucede durante todo el año a puerta cerrada en la ciudad deportiva pero con público a precios populares y en diferentes campos de Andalucía y del mundo. Todo ha de ser entrenado en este deporte y de eso se trata, de probar, fallar, intentar, acertar… Como un científico. Y tanto las victorias como las derrotas han de servir de aprendizaje.

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