El club de las empresas más valiosas del mundo, la mayoría de las cuales están subidas a la ola de la inteligencia artificial, sigue siendo muy endogámico, pero poco a poco se va abriendo a nuevos ganadores. Es el caso de la histórica firma coreanda Samsung, que ya vale más de un billón de dólares, y es la segunda empresa de Asia que lo consigue, tras TSMC. Se suma así a Nvidia como uno de los principales proveedores de la infraestructura física, en forma de chips, que da soporte al software pensante. Y otras, como Intel o AMD, también están aprovechando el impulso.
La sospecha de que haya elementos de burbuja no ha desaparecido, pero la IA no deja de sorprender a los más escépticos
El club de las empresas más valiosas del mundo, la mayoría de las cuales están subidas a la ola de la inteligencia artificial, sigue siendo muy endogámico, pero poco a poco se va abriendo a nuevos ganadores. Es el caso de la histórica firma coreanda Samsung, que ya vale más de un billón de dólares, y es la segunda empresa de Asia que lo consigue, tras TSMC. Se suma así a Nvidia como uno de los principales proveedores de la infraestructura física, en forma de chips, que da soporte al software pensante. Y otras, como Intel o AMD, también están aprovechando el impulso.
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