El Papa presenta su primera encíclica como una respuesta moral y política a la revolución tecnológica, en un intento de que la Iglesia influya en el gran debate antropológico del siglo XXI Leer El Papa presenta su primera encíclica como una respuesta moral y política a la revolución tecnológica, en un intento de que la Iglesia influya en el gran debate antropológico del siglo XXI Leer
El Papa León XIV presenta hoy su primera encíclica, el primer documento solemne dirigido a obispos y fieles con el que sienta las bases de su apostolado. El Santo Padre concluyó este texto un año después de llegar al cargo y la trascendencia e influencia del mismo más allá de la Iglesia se da ya por hecho. No obstante, León XIV va a mostrar con gestos la importancia que da al escrito. Dos acontecimientos sucederán hoy: la fecha de firma del texto es la misma en la que hace 135 años el Papa León XIII sancionó Rerum novarum; además, el propio vicario de Jesucristo acudirá a la rueda de prensa de publicación del texto, en un gesto inédito en el Vaticano.
La asistencia de León XIV a la presentación de su encíclica es algo novedoso que no había realizado ninguno de sus antecesores. El Papa invitará a la cita a miembros del Cuerpo Diplomático acreditados en el Vaticano y a políticos italianos, además de obispos y cardenales. Le acompañarán en asimismo dos personas de su equipo más próximo: Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.
Además, estarán presentes tres figuras laicas importantes para el Papa. Primero, Christopher Olah, científico canadiense de 33 años fundador de Anthropic, una empresa de Inteligencia Artificial con un compromiso de uso ético de las nuevas tecnologías. Este joven se ha convertido en ‘persona non grata’ para el Gobierno de Donald Trump, pues en febrero decidió limitar el uso de Anthropic al Ejército de Estados Unidos, lo que provocó que Trump prohibiera el uso de esta IA a las agencias federales. Un caso que está judicializado.
Pero la presencia de Olah refuerza el choque entre el primer Papa estadounidense y el presidente del país, cuya mayoría de votantes son católicos. Trump ha atacado directamente en varias ocasiones a Prevost. Sus palabras provocaron la crítica de Giorgia Meloni, presidenta de Italia y principal aliada del demócrata en Europa; así como que Prevost dijera, sereno, que no teme a la administración americana. La invitación de Olah es una muestra de que el Santo Padre parece no amedrentar ante el presidente de su país de origen.
También participarán en la cita Anna Rowlands, teóloga y catedrática de la Universidad de Durham en el Reino Unido, y Leocadie Lushombo, catedrática de Teología Política y Pensamiento Social Católico en la Escuela Jesuita de Teología de la Universidad de Santa Clara en California. Un conjunto de personalidades de distintos ámbitos más allá del Vaticano para mostrar la trascendencia que León XIV pretende conseguir de su encíclica.
De momento, se sabe que Magnífica humanitas está dedicada a «la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial». El primer texto magisterial de mayor grado del Santo Padre viene inspirado por el que sancionó León XIII y que se considera el pilar de la Doctrina Social de la Iglesia. Si el antecesor de Robert Prevost abordó los grandes problemas provocados por la Revolución Industrial, el actual representante de la Iglesia Católica se enfrenta a los mismos interrogantes, con el desafío de la Inteligencia Artificial como base.
El Papa es licenciado en Matemáticas, conoce los algoritmos, hace uso de su teléfono móvil y cree que es indispensable que la Iglesia participe en el debate tecnológico. Por ello, no es una sorpresa que la IA vaya a centrar su primera encíclica, pues León XIV ha hablado sobre las amenazas del avance indiscriminado de esta tecnología más de una decena de veces desde que fue elegido como sucesor de San Pedro. Ante el Parlamento Europeo advirtió que «las obras maestras del genio humano amenazan con ser reducidas a un campo de entrenamiento para máquinas»; el pasado octubre, en una audiencia con Jesuitas insistió en que avances como la IA «están redefiniendo nuestra comprensión del trabajo y las relaciones e, incluso, planteando preguntas sobre la identidad humana». Y el viernes fue mucho más contundente en un tuit: «Estamos asistiendo a un eclipse del sentido de lo que significa ser humano, como demuestra la desenfrenada implementación de la tecnología en detrimento de la dignidad humana», comenzó el escrito. «Es necesario recuperar la comprensión del verdadero significado y la verdadera grandeza de la humanidad tal y como los concibe Dios. El desafío al que nos enfrentamos actualmente no es tecnológico sino antropológico, y espero que la Carta Encíclica que se publicará dentro de unos días pueda contribuir a afrontar este reto», insistió.
Si León XIII buscó respuestas en la fe a los desafíos de la Revolución Industrial, su sucesor ahora hace lo mismo con Magnífica Humanitas. Como entonces, el Papa quiere destacar que los avances deben ir de la mano del ser humano, pues la persona es el centro para la Iglesia. «En esta era de la inteligencia artificial, animo a todos a comprometerse a promover formas de comunicación que respeten siempre la verdad del ser humano, hacia la cual debe orientarse toda innovación tecnológica», dijo hace pocas semanas a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro en el Vaticano. Un mensaje que León XIV promoverá con el fin de provocar una reflexión y sacudir conciencias.
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