La maldición de Widow’s Bay era la serie menos vista de las 10 nominadas a mejor drama y comedia de los Emmy de este año. Así lo concluía esta semana el análisis de Bloomberg de las candidatas de este año con cifras solo de EE UU (donde precisamente más se ve Apple TV) recopiladas por Nielsen. Ahora también es la comedia más galardonada en una edición de los premios de la televisión, con ni más ni menos que 14 estatuillas. Todo gracias a una extraña mezcla entre terror y comedia que la erige como una de las grandes revelaciones de un año televisivo que no ha tenido grandes fenómenos que reunieran al público generalista. Para los votantes, la originalidad ha prevalecido.
En un año sin grandes fenómenos, los galardones premian la originalidad de las series Los premios Emmy ensalzan a actores televisivos como Matthew Rhys y dos comedias raras que más gente debería descubrir | Series de Televisión | EL PAÍSIr al contenido
_
_
Exposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersos
En un año sin grandes fenómenos, los galardones premian la originalidad de las series
El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.


La maldición de Widow’s Bay era la serie menos vista de las 10 nominadas a mejor drama y comedia de los Emmy de este año. Así lo concluía esta semana el análisis de Bloomberg de las candidatas de este año con cifras solo de EE UU (donde precisamente más se ve Apple TV) recopiladas por Nielsen. Ahora también es la comedia más galardonada en una edición de los premios de la televisión, con ni más ni menos que 14 estatuillas. Todo gracias a una extraña mezcla entre terror y comedia que la erige como una de las grandes revelaciones de un año televisivo que no ha tenido grandes fenómenos que reunieran al público generalista. Para los votantes, la originalidad ha prevalecido.
Igual de sorprendente fue el éxito de la miniserie que arrasó en la categoría de limitada con siete premios: DTF St. Louis, de HBO, otra comedia atípica que, como Widow’s Bay, trastoca un género popular (en este caso, la investigación policial) para presentar a un trío de extraños e insoportables personajes de los suburbios estadounidenses cuya relación va deshojándose en una estructura con constantes saltos temporales. Hay un asesinato, líos sexuales y una crítica a la aburrida vida de la clase media alta, pero lo que brilla son los tres protagonistas, tan difíciles de entender como interesantes de descubrir: son Jason Bateman, Linda Cardellini y David Harbour. Los dos últimos se llevaron el galardón a mejor actor y actriz de reparto en miniserie. Tres actores de la televisión de toda la vida, a los que hemos visto en propuestas más conocidas antes.
Los grandes ganadores de la noche de los Emmy 2026
n
«}},»video_agency»:false,»alt_image»:»Los grandes ganadores de la noche de los Emmy 2026″},»url»:»https://vdmedia.elpais.com/elpaistop/20269/15/1789447802_still.jpg»,»alt»:»Los grandes ganadores de la noche de los Emmy 2026″,»ogWidth»:16,»ogHeight»:9,»floating»:false});
01:40
Los grandes ganadores de la noche de los Emmy 2026
No hubo premio para Michelle Pfeiffer ni para Harrison Ford, Zendaya, Carey Mulligan, Oscar Isaac, Mark Ruffalo o Nicole Kidman. Los actores galardonados representan el grito de las series para decir “nosotros ya estábamos antes en la televisión”: Noah Wyle (principal en drama otra vez por The Pitt), Jean Smart (ya con ocho Emmys, cinco por Hacks), Allison Janney (su séptimo premio, ahora ascendida a presidenta con La diplomática), Rhea Seehorn (por fin actriz de drama por Pluribus) y el eterno secundario omnipresente Stephen Root y Katie O’Flynn (La maldición de Widow’s Bay). Todos son actores de series que muchas veces no son invitados a la mesa de los mayores, incluso sin olvidar que Janney tiene un Oscar o que Sally Field (que ganó anoche el cuarto Emmy de su carrera) es conocida por Forest Gump (aunque comenzó en televisión y ha pasado las últimas décadas en ella). Los hemos visto en decenas de papeles en la pequeña pantalla, y el público no les pondrá nombre. Aunque no por eso son peores que sus hermanos mayores de las salas, que durante años les miraron por encima del hombro. Al contrario.
Un actor para la historia
El perfecto ejemplo de la noche fue el triunfador Matthew Rhys, un desconocido para quien no vea series, pero una estrella inigualable para quien las disfrute. Este lunes se convirtió en el único actor de la historia en haber conseguido dos premios como protagonista (por La maldición de Widow’s Bay yLa bestia en mí) y también el único que se ha llevado los tres principales alguna vez (el tercero fue porThe Americans, 2018). Porque el galés es uno de los rostros más versátiles de la ficción desde que hacía miniseries británicas o desde que se pasó 100 episodios como el hijo homosexual de Sally Field en el culebrón Cinco hermanos. Se lo dedicó, claro, a otra gran actriz televisiva, su esposa Keri Russell. La ovación en la sala denotó el cariño que le tienen en Hollywood.
Ahora, y antes de rodar también la segunda temporada de Presunto inocente, Widow’s Bay lo ha convertido en el descreído alcalde de un pequeño pueblecito pesquero del que se cuenta que nadie nacido allí puede huir. Este heredero del alcalde de Tiburón que va viendo cómo ocurren más y más fenómenos extraños entre sus habitantes, al final sucumbe, da la razón a sus particulares vecinos y se pone manos a la obra.
Esta original propuesta también fue valedora del premio a mejor guion para una Katie Dippol que escribió su propuesta originalmente para un episodio de Parks and Recreation(ojo a la escuela de Mike Schur, de la que han salido algunas de las mejores comedias de los últimos años), pero que evolucionó para convertirse en algo mucho más expansivo. Hiro Murai, que ha dado las originales visiones de comedias de autor comoAtlanta, The Bear, Barry y el ya clásico videoclip This Is America, se hizo, a su vez, con el de mejor director. 14 estatuillas para una serie que significa una oportunidad abierta para que sea descubierta por el gran público, incluso si fue culpable de dejar a la última temporada de Hacks casi sin voz esta noche. Toma el relevo así al récord de The Studio, otra serie menor en espectadores (aunque grande en risas), pero mucho menos accesible.

Ambas llegan, además, de la nueva plataforma preferida de los premios: Apple TV, que ha arrasado con 26 galardones este año, sobre los 19 de HBO Max, que volvió a tener el mejor drama con los médicos de The Pitt, la serie más clásica, la más vista de la noche por mucho y que hace décadas habría estado en la televisión en abierto (que en total solo suma 13 galardones, 7 para NBC y 6 para CBS gracias al reality The Traitors o la comedia cancelada deStephen Colbert). Mucho peor año ha tenido Netflix, con 16 emmys. Al contrario que Apple, tiene los espectadores, pero hace tiempo perdió el cariño de la crítica. La segunda temporada de Bronca, que partía como favorita, tuvo que conformarse con tres premios técnicos de sus 16 nominaciones.
En reconocimiento de la originalidad y las historias únicas, los Emmy premiaron también a la protagonista y el guion de Pluribus (también de Apple). Lo nuevo de Vince Gilligan (Breaking Bad) lleva al espectador a un mundo dominado por una cepa alienígena que controla a toda la humanidad menos a una mujer respondona.
01:57
Tráiler en inglés de la serie ‘Pluribus’
Los Emmy, como cualquier premio, pueden ser pesados, repetitivos y otra excusa para que la gente del cine y la televisión se autoadule como solo ellos saben hacer. Por suerte, en años como este también pueden resultar una excusa para que el público no tan conectado con la actualidad seriéfila descubra pequeñas maravillas que rezuman la originalidad perdida en Hollywood. Incluso si se olvidaron de cosas como la descarnada Half Man, la última miniserie del creador de Mi reno de peluche que no recibió la atención merecida quizás por su complicada propuesta y protagonistas. No es apta para corazones débiles.
Ha sido un año regular para la televisión; es difícil encontrar grandes series fenómeno que unan a todos y vuelvan a protagonizar la conversación (como Buffy, Ley y orden o Los ángeles de Charlie a los que homenajeó). Eso significa que hay mucho por descubrir, y que todavía hay voces en televisión más allá de las franquicias, las secuelas y la IA. Y gracias al dinero a expuertas de Apple vendiendo móviles, no hace falta ni siquiera que tengan audiencias millonarias para brillar.
Estrenos de la semana
14lunesNo hay series
16miércoles
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
_
Recomendaciones EL PAÍS

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Televisión en EL PAÍS

























