El empresario bodeguero Iván Sanz Cid, su mujer Irene Garijo y sus tres hijos, de 9, 14 y 17 años, regresaban desde Cantabria a Valladolid este domingo cuando su coche, un Ford Bronco, se salió de la carretera. Solo la hija menor sobrevivió al accidente; fue trasladada en helicóptero al hospital de Burgos, donde ha sido intervenida y, según un comunicado, se encuentra “estable dentro de la gravedad”.

El vehículo se salió de la carretera en la A-67, el segundo accidente en el mismo punto en un mes
El empresario bodeguero Iván Sanz Cid, su mujer Irene Garijo y sus tres hijos, de 9, 14 y 17 años, regresaban desde Cantabria a Valladolid este domingo cuando su coche, un Ford Bronco, se salió de la carretera. Solo la hija menor sobrevivió al accidente; fue trasladada en helicóptero al hospital de Burgos, donde ha sido intervenida y, según un comunicado, se encuentra “estable dentro de la gravedad”.
El accidente se produjo a las 16.20 en la autovía de la Meseta (A-67), a la altura del kilómetro 83, en sentido Palencia, cuando el vehículo se salió de la vía y dio varias vueltas de campana. La subdelegación del Gobierno ha apuntado a la posible “somnolencia del conductor” como primera hipótesis del siniestro. Hace un mes, el pasado 1 de junio, otra mujer falleció en esa misma carretera, también por una salida de la vía, en el kilómetro 82.
Iván Sanz Cid era el director general de la bodega Dehesa de los Canónigos, un empresario muy conocido en Ribera del Duero. “Era un gran amigo de la familia, ejemplo como persona, humilde y generoso, que siempre tenía abiertas las puertas de su bodega. Ha caído como un jarro de agua fría no solo para la familia, sino para toda la región”, cuentan desde Bodegas Moro.
Aunque la familia vivía en Valladolid, Sanz era originario del municipio de Pesquera de Duero, como la productora Elvira Bocos: “Era una persona llena de vida y con unas ganas increíbles siempre de dar a conocer sus vinos y su casa. Supercercano y siempre dispuesto a echar una mano en lo que fuese”, recuerda. “Ha situado la bodega Dehesa de los Canónigos como un referente de Ribera del Duero junto a su hermana Belén y siempre con el apoyo de sus padres”, añade la empresaria de bodegas Fernández Rivera.
Alfonso Jiménez, del grupo Cascajares, tuvo mucho trato con el empresario vinícola. “Era muy buena gente, amigo de sus amigos, trabajador como nadie y gran profesional; destaco la gran generosidad de Iván, siempre pensando en los demás. Es un gran mazazo, estamos rotos”, sostiene. El joven bodeguero Juan Príncipe, amigo del fallecido y compañero en el sector, lo define así: “Una de las personas más queridas del mundo del vino, desde luego”. Sanz, añade, era “motero y aventurero”.
Las condolencias se han extendido más allá del sector, y el mismo domingo el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; utilizaron las redes sociales para dar el pésame a la familia. También el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, quien recordó que además la madre de familia, Irene Garijo, era trabajadora de la Diputación en la Sociedad Avanza. “Sus muertes nos dejan un vacío y un dolor que tardaremos mucho tiempo en poder superar. Mi total apoyo y cariño para toda la familia, muy especialmente para Mariluz, en este durísimo momento”, escribió. El velatorio por los cuatro fallecidos se celebrará esta tarde en Valladolid, donde residían.
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