Máxima tensión en el regreso del Rayo Vallecano a casa. Durante la primera parte del encuentro ante el Cagliari (1-1, 4-5 en penaltis), correspondiente al X Trofeo de Vallecas, un grupo de aficionados rodeó la zona del palco del Estadio de Vallecas para mostrar su rechazo a Raúl Martín Presa, presidente del club. La situación exigió la intervención del personal de seguridad, que tuvo que desalojar de la zona a varios de los seguidores concentrados.«Martín Presa, fuera de Vallecas» y «Presa es un cobarde» fueron algunos de los cánticos que resonaron alrededor del palco. Los gritos contra Presa fueron aumentando a medida que más seguidores se aproximaban a la zona. Ante la concentración de aficionados y el aumento de la tensión, los responsables de seguridad se vieron obligados a solicitar refuerzos para controlar la situación y fueron alejando a los seguidores mientras continuaban las protestas contra el presidente franjirrojo.La intervención no terminó con el clima de tensión. Una vez apartados los aficionados que se habían concentrado alrededor del palco, los cánticos contra Presa continuaron escuchándose desde la grada. Una imagen especialmente significativa en el primer partido del Rayo en su estadio esta temporada y que dejó patente que la vuelta a Vallecas no supone una tregua en el enfrentamiento entre el presidente y una parte importante de la masa social rayista.El rechazo volvió a quedar patente al término del encuentro. Después de que el Cagliari se impusiera al Rayo en la tanda de penaltis, Presa participó en la entrega del trofeo al conjunto italiano. Su aparición provocó de nuevo la reacción de la grada y un sonoro «¡fuera, fuera!» acompañó al presidente mientras hacía entrega del galardón al campeón. La escena puso el broche a una tarde en la que el dirigente estuvo en el centro de las protestas.Beñat San José se refirió después del partido al clima vivido en Vallecas. «La situación lleva tiempo, creo, siendo insostenible», reconoció el entrenador rayista, antes de recordar que el equipo no pudo disputar sus tres primeros partidos como local en su estadio. También defendió el derecho de los seguidores a manifestar su descontento: «La gente tiene derecho a expresarse», aunque advirtió de que cruzar determinados límites «siempre es complicado» y deseó que la situación termine normalizándose.El incidente se produjo apenas unas horas después de que el propio palco de autoridades amaneciera vandalizado. Varios de sus asientos aparecieron rajados y pintados después de que varias personas accedieran al estadio durante la noche previa al encuentro, añadiendo todavía más tensión a una jornada especialmente señalada para el club y su afición.El Rayo condenó los hechos mediante un mensaje publicado en sus redes sociales, en el que arremetió con especial dureza contra el consejero de Deportes de la Comunidad de Madrid: «Estas imágenes son la consecuencia evidente del odio sembrado y revelan cómo se entiende la colaboración público privada de la que habla el señor Consejero».El club vallecano anunció además que presentará una denuncia el lunes y calificó lo sucedido durante la madrugada como parte de una campaña de «acoso, extorsión e intimidación» contra el presidente y su familia. El Rayo aseguró también que aportará a las autoridades las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del estadio.Todo ello sucede precisamente el día en el que el Rayo regresa a Vallecas 140 días después. El estadio volvió a recibir a los franjirrojos para la disputa ante el Cagliari del X Trofeo de Vallecas, recuperado siete años después de su última edición. El conjunto madrileño no jugaba en su campo desde el pasado 17 de mayo y durante los últimos meses se ha visto obligado a ejercer como local lejos de su barrio.La esperada vuelta tenía todos los ingredientes para convertirse en una jornada de celebración para el rayismo, pero el conflicto alrededor del club terminó compartiendo protagonismo con lo sucedido sobre el césped. El enfrentamiento entre la afición y Martín Presa continúa abierto, mientras la Comunidad de Madrid mantiene en marcha el procedimiento para extinguir la actual concesión del recinto.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La Comunidad de Madrid levanta la suspensión cautelar del estadio de Vallecas noticia No «Es inconcebible que se estropee el marcador del estadio de Vallecas y en su lugar pongas la tele de casa»Vallecas recuperó este sábado a su equipo, pero no la normalidad. Del palco vandalizado durante la madrugada a las protestas durante el encuentro y los gritos de «fuera» en la entrega del trofeo, la reapertura del estadio ha devuelto al Rayo a su barrio, pero no ha rebajado una tensión que continúa marcando la actualidad del club.La protesta no se dirigió en ningún momento contra los futbolistas, que fueron animados en cada instante por los suyos, sino hacia el palco y la figura de Presa. La afición mantuvo así su particular batalla contra el presidente en una jornada en la que el regreso al estadio tampoco consiguió aparcar las diferencias existentes entre ambas partes. Máxima tensión en el regreso del Rayo Vallecano a casa. Durante la primera parte del encuentro ante el Cagliari (1-1, 4-5 en penaltis), correspondiente al X Trofeo de Vallecas, un grupo de aficionados rodeó la zona del palco del Estadio de Vallecas para mostrar su rechazo a Raúl Martín Presa, presidente del club. La situación exigió la intervención del personal de seguridad, que tuvo que desalojar de la zona a varios de los seguidores concentrados.«Martín Presa, fuera de Vallecas» y «Presa es un cobarde» fueron algunos de los cánticos que resonaron alrededor del palco. Los gritos contra Presa fueron aumentando a medida que más seguidores se aproximaban a la zona. Ante la concentración de aficionados y el aumento de la tensión, los responsables de seguridad se vieron obligados a solicitar refuerzos para controlar la situación y fueron alejando a los seguidores mientras continuaban las protestas contra el presidente franjirrojo.La intervención no terminó con el clima de tensión. Una vez apartados los aficionados que se habían concentrado alrededor del palco, los cánticos contra Presa continuaron escuchándose desde la grada. Una imagen especialmente significativa en el primer partido del Rayo en su estadio esta temporada y que dejó patente que la vuelta a Vallecas no supone una tregua en el enfrentamiento entre el presidente y una parte importante de la masa social rayista.El rechazo volvió a quedar patente al término del encuentro. Después de que el Cagliari se impusiera al Rayo en la tanda de penaltis, Presa participó en la entrega del trofeo al conjunto italiano. Su aparición provocó de nuevo la reacción de la grada y un sonoro «¡fuera, fuera!» acompañó al presidente mientras hacía entrega del galardón al campeón. La escena puso el broche a una tarde en la que el dirigente estuvo en el centro de las protestas.Beñat San José se refirió después del partido al clima vivido en Vallecas. «La situación lleva tiempo, creo, siendo insostenible», reconoció el entrenador rayista, antes de recordar que el equipo no pudo disputar sus tres primeros partidos como local en su estadio. También defendió el derecho de los seguidores a manifestar su descontento: «La gente tiene derecho a expresarse», aunque advirtió de que cruzar determinados límites «siempre es complicado» y deseó que la situación termine normalizándose.El incidente se produjo apenas unas horas después de que el propio palco de autoridades amaneciera vandalizado. Varios de sus asientos aparecieron rajados y pintados después de que varias personas accedieran al estadio durante la noche previa al encuentro, añadiendo todavía más tensión a una jornada especialmente señalada para el club y su afición.El Rayo condenó los hechos mediante un mensaje publicado en sus redes sociales, en el que arremetió con especial dureza contra el consejero de Deportes de la Comunidad de Madrid: «Estas imágenes son la consecuencia evidente del odio sembrado y revelan cómo se entiende la colaboración público privada de la que habla el señor Consejero».El club vallecano anunció además que presentará una denuncia el lunes y calificó lo sucedido durante la madrugada como parte de una campaña de «acoso, extorsión e intimidación» contra el presidente y su familia. El Rayo aseguró también que aportará a las autoridades las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del estadio.Todo ello sucede precisamente el día en el que el Rayo regresa a Vallecas 140 días después. El estadio volvió a recibir a los franjirrojos para la disputa ante el Cagliari del X Trofeo de Vallecas, recuperado siete años después de su última edición. El conjunto madrileño no jugaba en su campo desde el pasado 17 de mayo y durante los últimos meses se ha visto obligado a ejercer como local lejos de su barrio.La esperada vuelta tenía todos los ingredientes para convertirse en una jornada de celebración para el rayismo, pero el conflicto alrededor del club terminó compartiendo protagonismo con lo sucedido sobre el césped. El enfrentamiento entre la afición y Martín Presa continúa abierto, mientras la Comunidad de Madrid mantiene en marcha el procedimiento para extinguir la actual concesión del recinto.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La Comunidad de Madrid levanta la suspensión cautelar del estadio de Vallecas noticia No «Es inconcebible que se estropee el marcador del estadio de Vallecas y en su lugar pongas la tele de casa»Vallecas recuperó este sábado a su equipo, pero no la normalidad. Del palco vandalizado durante la madrugada a las protestas durante el encuentro y los gritos de «fuera» en la entrega del trofeo, la reapertura del estadio ha devuelto al Rayo a su barrio, pero no ha rebajado una tensión que continúa marcando la actualidad del club.La protesta no se dirigió en ningún momento contra los futbolistas, que fueron animados en cada instante por los suyos, sino hacia el palco y la figura de Presa. La afición mantuvo así su particular batalla contra el presidente en una jornada en la que el regreso al estadio tampoco consiguió aparcar las diferencias existentes entre ambas partes.
Máxima tensión en el regreso del Rayo Vallecano a casa. Durante la primera parte del encuentro ante el Cagliari (1-1, 4-5 en penaltis), correspondiente al X Trofeo de Vallecas, un grupo de aficionados rodeó la zona del palco del Estadio de Vallecas para … mostrar su rechazo a Raúl Martín Presa, presidente del club. La situación exigió la intervención del personal de seguridad, que tuvo que desalojar de la zona a varios de los seguidores concentrados.
«Martín Presa, fuera de Vallecas» y «Presa es un cobarde» fueron algunos de los cánticos que resonaron alrededor del palco. Los gritos contra Presa fueron aumentando a medida que más seguidores se aproximaban a la zona. Ante la concentración de aficionados y el aumento de la tensión, los responsables de seguridad se vieron obligados a solicitar refuerzos para controlar la situación y fueron alejando a los seguidores mientras continuaban las protestas contra el presidente franjirrojo.
La intervención no terminó con el clima de tensión. Una vez apartados los aficionados que se habían concentrado alrededor del palco, los cánticos contra Presa continuaron escuchándose desde la grada. Una imagen especialmente significativa en el primer partido del Rayo en su estadio esta temporada y que dejó patente que la vuelta a Vallecas no supone una tregua en el enfrentamiento entre el presidente y una parte importante de la masa social rayista.
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Selección española
José Carlos Carabias
El rechazo volvió a quedar patente al término del encuentro. Después de que el Cagliari se impusiera al Rayo en la tanda de penaltis, Presa participó en la entrega del trofeo al conjunto italiano. Su aparición provocó de nuevo la reacción de la grada y un sonoro «¡fuera, fuera!» acompañó al presidente mientras hacía entrega del galardón al campeón. La escena puso el broche a una tarde en la que el dirigente estuvo en el centro de las protestas.
El incidente se produjo apenas unas horas después de que el propio palco de autoridades amaneciera vandalizado. Varios de sus asientos aparecieron rajados y pintados después de que varias personas accedieran al estadio durante la noche previa al encuentro, añadiendo todavía más tensión a una jornada especialmente señalada para el club y su afición.
El Rayo condenó los hechos mediante un mensaje publicado en sus redes sociales, en el que arremetió con especial dureza contra el consejero de Deportes de la Comunidad de Madrid: «Estas imágenes son la consecuencia evidente del odio sembrado y revelan cómo se entiende la colaboración público privada de la que habla el señor Consejero».
El club vallecano anunció además que presentará una denuncia el lunes y calificó lo sucedido durante la madrugada como parte de una campaña de «acoso, extorsión e intimidación» contra el presidente y su familia. El Rayo aseguró también que aportará a las autoridades las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del estadio.
Todo ello sucede precisamente el día en el que el Rayo regresa a Vallecas 140 días después. El estadio volvió a recibir a los franjirrojos para la disputa ante el Cagliari del X Trofeo de Vallecas, recuperado siete años después de su última edición. El conjunto madrileño no jugaba en su campo desde el pasado 17 de mayo y durante los últimos meses se ha visto obligado a ejercer como local lejos de su barrio.
La esperada vuelta tenía todos los ingredientes para convertirse en una jornada de celebración para el rayismo, pero el conflicto alrededor del club terminó compartiendo protagonismo con lo sucedido sobre el césped. El enfrentamiento entre la afición y Martín Presa continúa abierto, mientras la Comunidad de Madrid mantiene en marcha el procedimiento para extinguir la actual concesión del recinto.
Vallecas recuperó este sábado a su equipo, pero no la normalidad. Del palco vandalizado durante la madrugada a las protestas durante el encuentro y los gritos de «fuera» en la entrega del trofeo, la reapertura del estadio ha devuelto al Rayo a su barrio, pero no ha rebajado una tensión que continúa marcando la actualidad del club.
La protesta no se dirigió en ningún momento contra los futbolistas, que fueron animados en cada instante por los suyos, sino hacia el palco y la figura de Presa. La afición mantuvo así su particular batalla contra el presidente en una jornada en la que el regreso al estadio tampoco consiguió aparcar las diferencias existentes entre ambas partes.
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