Un hat-trick de Mbappé señala el camino del Madrid de Mourinho

Seis de seis, primer triplete de la temporada de Mbappé, primer tanto de Vini, dos asistencias de Jude y un fútbol de menos a más para acallar a un Bernabéu que se puso exquisito desde la línea de salida, con algunos pitos al equipo. Reestreno victorioso de Mourinho en el Bernabéu, ante una Real que compitió hasta que tuvo piernas.Repitió Mourinho la alineación de Cornellá. Decisión contraria a su discurso. Quiere una plantilla que se lo ponga difícil porque no quiere tener un once fijo, y nada más empezar la temporada decide no hacer ninguna rotación en una semana de tres partidos en nueve días. Extraño.Fue una primera mitad de dominio alterno, pero de poco fútbol por ambos equipos, y de recibimiento jubiloso de la grada de animación a Mourinho. El resto del Bernabéu estuvo a la expectativa. Con el luso y con sus jugadores, a los que una parte del estadio le sigue tomando la matrícula. Silbidos ya desde el kilómetro cero. Con distinción en algún momento concreto con Huijsen. Es evidente que la herida de la pasada temporada no ha cicatrizado.Real Madrid 4 Courtois; Dumfries, Konaté, Huijsen, Carreras (Cucurella, 46); Bernardo Silva (Espí, 86), Valverde; Arda Güler (Camavinga, 78), Bellingham (Brahim, 78), Vinicius (Diomande, 85); y Mbappé. Real Sociedad 1 Remiro; Aramburu (Zubeldía, 57), Beitia, Jon Martín, Sergio Gómez; Yangel Herrera (Soler, 66), Turrientes; Ochieng (Barrene, 66), Kubo (Guedes, 74), Sucic; y Oyarzabal (Óskarsson, 57). Goles 1-0, min.40: Mbappé; 1-1, min.44: Sucic; 2-1, min.60: Mbappé. 3-1, min.68: Vinicius. 4-1, min.80: Mbappé Árbitro Busquets Ferrer (comité balear). Amonestó a Carreras, Konaté, Camavinga, Yangel Herrera, Beitia y Aramburu.La tuvo Oyarzabal en el 11, en un disparo claro ante Courtois en el que el belga tiró de reflejos para cerrar a tiempo las piernas y evitar que la pelota le pasara por debajo. También perdonó Vinicius en el 21. Mbappé, generoso, le regaló un mano a mano, pero el brasileño enseñó tanto el golpeo con el interior que no le hizo pensar demasiado a Remiro.A ambos equipos les pesaban las vacaciones y el Mundial, y pasaban sus momentos de sometimiento, aunque con poco sufrimiento. Las ocasiones se contaban con los dedos de una mano. Como la que tuvo Sergio Gómez, en el 34, en un voleón de fuera hacia adentro que acarició el palo izquierdo de Courtois.Esa acción de los de Matarazzo agotó la paciencia de Mourinho, que justo después puso a calentar a Trent, Cucurella, Camavinga, Brahim y Espí. No le gusta lo que veía. Tampoco en el arbitraje. Busquets Ferrer no había tenido impacto ninguno en el resultado, pero estaba quisquilloso con faltitas al Madrid que o no eran o estaban lejos de esa orden de dejar jugar cuando el contacto es mínimo. «Corrupción en la Federación», gritaba el Bernabéu. Porque lo cree realmente, y por echar fuera la mala leche que tenía encima con el partido de su Madrid.Hubo una pequeña tregua con el gol de Mbappé en el 40. Conducción y pase de Valverde, control orientado de Kylian y castañazo a la escuadra. Alegría que duró solo cuatro minutos. Un doble error defensivo, primero de Konaté y después de Carreras, le pusieron en bandeja el gol a Sucic. El francés derrapó más de la cuenta en el duelo con Ochieng y el gallego se comió su espalda como si fuera un plato de percebes. 1-1 y otra vez algunos pitos camino del vestuario.De allí ya no salió Álvaro. Cucurella, al campo. Y el discurso de Mourinho hizo su efecto. Un par de marchas más para calmar a la grada y mostrar mejor fútbol. O viceversa. Ya a los 25 segundos, Mbappé perdonó un mano a mano ante Remiro. Se desquitó en el 60, tras una pared a un toque con Bellingham y una buena definición ante el portero donostiarra.El 3-1 llegó en el 68. Robo de Dumfries, conducción y disparo de Bellingham, bloqueado, y pelea de Jude para ganarle el rechace a Jon Martín y regalarle el gol a Vini, previa pisadita de fútbol sala para acomodarse el pase. Delicatessen.El tanto del brasileño silenció algún que otro silbido que había recibido minutos antes por un mal control y un regate infructuoso, y los transformó en aplausos. Todavía tiene que reconquistar Vinicius el amor de todo el madridismo. Hasta 2032 tiene tiempo. Y lo hará mucho antes con goles y asistencias, como la del 4-1. Por debajo de las piernas de Zubeldia para que Mbappé firmara el triplete. Picadita, a lo Raúl, por encima de Remiro. Seis de seis, primer triplete de la temporada de Mbappé, primer tanto de Vini, dos asistencias de Jude y un fútbol de menos a más para acallar a un Bernabéu que se puso exquisito desde la línea de salida, con algunos pitos al equipo. Reestreno victorioso de Mourinho en el Bernabéu, ante una Real que compitió hasta que tuvo piernas.Repitió Mourinho la alineación de Cornellá. Decisión contraria a su discurso. Quiere una plantilla que se lo ponga difícil porque no quiere tener un once fijo, y nada más empezar la temporada decide no hacer ninguna rotación en una semana de tres partidos en nueve días. Extraño.Fue una primera mitad de dominio alterno, pero de poco fútbol por ambos equipos, y de recibimiento jubiloso de la grada de animación a Mourinho. El resto del Bernabéu estuvo a la expectativa. Con el luso y con sus jugadores, a los que una parte del estadio le sigue tomando la matrícula. Silbidos ya desde el kilómetro cero. Con distinción en algún momento concreto con Huijsen. Es evidente que la herida de la pasada temporada no ha cicatrizado.Real Madrid 4 Courtois; Dumfries, Konaté, Huijsen, Carreras (Cucurella, 46); Bernardo Silva (Espí, 86), Valverde; Arda Güler (Camavinga, 78), Bellingham (Brahim, 78), Vinicius (Diomande, 85); y Mbappé. Real Sociedad 1 Remiro; Aramburu (Zubeldía, 57), Beitia, Jon Martín, Sergio Gómez; Yangel Herrera (Soler, 66), Turrientes; Ochieng (Barrene, 66), Kubo (Guedes, 74), Sucic; y Oyarzabal (Óskarsson, 57). Goles 1-0, min.40: Mbappé; 1-1, min.44: Sucic; 2-1, min.60: Mbappé. 3-1, min.68: Vinicius. 4-1, min.80: Mbappé Árbitro Busquets Ferrer (comité balear). Amonestó a Carreras, Konaté, Camavinga, Yangel Herrera, Beitia y Aramburu.La tuvo Oyarzabal en el 11, en un disparo claro ante Courtois en el que el belga tiró de reflejos para cerrar a tiempo las piernas y evitar que la pelota le pasara por debajo. También perdonó Vinicius en el 21. Mbappé, generoso, le regaló un mano a mano, pero el brasileño enseñó tanto el golpeo con el interior que no le hizo pensar demasiado a Remiro.A ambos equipos les pesaban las vacaciones y el Mundial, y pasaban sus momentos de sometimiento, aunque con poco sufrimiento. Las ocasiones se contaban con los dedos de una mano. Como la que tuvo Sergio Gómez, en el 34, en un voleón de fuera hacia adentro que acarició el palo izquierdo de Courtois.Esa acción de los de Matarazzo agotó la paciencia de Mourinho, que justo después puso a calentar a Trent, Cucurella, Camavinga, Brahim y Espí. No le gusta lo que veía. Tampoco en el arbitraje. Busquets Ferrer no había tenido impacto ninguno en el resultado, pero estaba quisquilloso con faltitas al Madrid que o no eran o estaban lejos de esa orden de dejar jugar cuando el contacto es mínimo. «Corrupción en la Federación», gritaba el Bernabéu. Porque lo cree realmente, y por echar fuera la mala leche que tenía encima con el partido de su Madrid.Hubo una pequeña tregua con el gol de Mbappé en el 40. Conducción y pase de Valverde, control orientado de Kylian y castañazo a la escuadra. Alegría que duró solo cuatro minutos. Un doble error defensivo, primero de Konaté y después de Carreras, le pusieron en bandeja el gol a Sucic. El francés derrapó más de la cuenta en el duelo con Ochieng y el gallego se comió su espalda como si fuera un plato de percebes. 1-1 y otra vez algunos pitos camino del vestuario.De allí ya no salió Álvaro. Cucurella, al campo. Y el discurso de Mourinho hizo su efecto. Un par de marchas más para calmar a la grada y mostrar mejor fútbol. O viceversa. Ya a los 25 segundos, Mbappé perdonó un mano a mano ante Remiro. Se desquitó en el 60, tras una pared a un toque con Bellingham y una buena definición ante el portero donostiarra.El 3-1 llegó en el 68. Robo de Dumfries, conducción y disparo de Bellingham, bloqueado, y pelea de Jude para ganarle el rechace a Jon Martín y regalarle el gol a Vini, previa pisadita de fútbol sala para acomodarse el pase. Delicatessen.El tanto del brasileño silenció algún que otro silbido que había recibido minutos antes por un mal control y un regate infructuoso, y los transformó en aplausos. Todavía tiene que reconquistar Vinicius el amor de todo el madridismo. Hasta 2032 tiene tiempo. Y lo hará mucho antes con goles y asistencias, como la del 4-1. Por debajo de las piernas de Zubeldia para que Mbappé firmara el triplete. Picadita, a lo Raúl, por encima de Remiro.  

Seis de seis, primer triplete de la temporada de Mbappé, primer tanto de Vini, dos asistencias de Jude y un fútbol de menos a más para acallar a un Bernabéu que se puso exquisito desde la línea de salida, con algunos pitos al equipo. Reestreno … victorioso de Mourinho en el Bernabéu, ante una Real que compitió hasta que tuvo piernas.

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