Quedan tres semanas para que el Betis comience la temporada y aún diez días más para el cierre del mercado. Tiempo suficiente para todo, visto lo visto en años precedentes. Es obvio que el conjunto heliopolitano no va a tener el plantel completo para el arranque ante la Real Sociedad pero sí que presentará una formación muy competitiva y sin problemas de inscripciones, como sucedió en otros años y como aún temen en otros clubes. La garantía de la continuidad de prácticamente los mejores elementos del equipo y la intención de mejorar en determinadas posiciones con las llegadas de Fran García por Ricardo y la de Facundo Bernal por Altimira, más allá de la de Diego Conde por Pau López, dibuja el sentido de lo que viene, incluyendo también la lógica y creciente apuesta por los jugadores de cantera (Manu González y Morante como novedades). Ahí hay tres operaciones principales que condicionan todas las demás: una venta para ajustar el balance en la política seguida de plusvalías, la llegada de un pivote defensivo sea o no Amrabat y la de un delantero centro que compita con Cucho Hernández .En la hoja de ruta bética todo está conectado entre sí. Son operaciones que dependen no sólo de la voluntad deportiva sino también de las posibilidades económicas. Es el verdiblanco un club que ha apostado en los últimos años por el riesgo para llegar a la Champions y que ahora, con una plantilla con jugadores de alto nivel como Isco, Lo Celso, Abde, Antony, Cucho o Fornals , quiere seguir mejorando para afrontar la campaña en la máxima competición continental y con el deseo de mantenerse en Europa un año más, en esta secuencia histórica desde 2021 con Manuel Pellegrini a los mandos. Así, la venta es necesaria para que el resto de operaciones pueda al menos darse después de que el ejercicio 2025-26 se cerrara con pérdidas que aún pueden ser menores de lo esperado. Y entre los fichajes que restan la prioridad se marca en el pivote defensivo y en el nueve.Los jugadores indicados para estar en el escaparate ahora son Deossa y Natan , más allá de que puedan marcharse Pablo García o Losada como movimientos menores. El colombiano ha expresado ahora su deseo de continuar viendo que cuenta más para Pellegrini en la pretemporada y considerando que tiene algo que decir en este equipo. Sus compañeros le arropan, el técnico le considera pero el club estaba determinado a su salida para recuperar la inversión realizada en 2025, que rondó los once millones de euros. La operación está ahora estancada y hay que esperar los siguientes movimientos para determinar si se insiste en su marcha o si se le abre la puerta para su continuidad. Con Natan el club vio cómo llegaban acercamientos inferiores a los 30 millones de euros cuando estaba tasado en 35, con lo que no se culminó nada aunque no se descarta una salida en estas semanas. Abde ya ha dejado claro que sólo se iría si llegara una propuesta irrechazable de un club grande. No ha sido así y no parece que vaya a ser el mercado para ello después de perderse el escaparate del Mundial por la desafortunada lesión que sufrió.Natan y Deossa son los que tienen más opciones de salir para equilibrar un balance desfasado por la apuesta económica de la pasada temporada ClaveMientras, para las llegadas las claves están no sólo en la cuantía del traspaso sino también en la posición dado que el que se marche ha de ser sustituido. Si se vende a Deossa implicaría la llegada de un pivote defensivo, como puede ser Amrabat u otro jugador de ese perfil. Mientras, si se traspasa a Natan es lógico que el club recomponga el centro de la defensa dado el nivel actual del brasileño en el Betis. Son situaciones prácticamente obligadas por número pero más allá de eso están las demarcaciones de mejora por las marchas de Amrabat y Bakambu.Pellegrini y las pautasEs lo que ha pedido Pellegrini y lo que tiene sentido en estos momentos: la incorporación de un pivote y un delantero centro. El pivote tiene el retrato robot de Amrabat y ahí el Betis continúa en esa pelea pero ha de conseguir, de acuerdo con el futbolista, que el Fenerbahçe rebaje sus pretensiones. Quizás sea una operación de última hora dado que la posición puede cubrirse con Marc Roca y Facundo Bernal en este inicio. Mientras, para el delantero el ramillete es realmente amplio y la idea también es aguantar hasta que alguno de los deseados se ponga en precio, posiblemente a través de una cesión con opción de compra. Se apunta alto pero hay que esperar para conseguir lo mejor. Como en otros veranos y siempre ha funcionado bien. Quedan tres semanas para que el Betis comience la temporada y aún diez días más para el cierre del mercado. Tiempo suficiente para todo, visto lo visto en años precedentes. Es obvio que el conjunto heliopolitano no va a tener el plantel completo para el arranque ante la Real Sociedad pero sí que presentará una formación muy competitiva y sin problemas de inscripciones, como sucedió en otros años y como aún temen en otros clubes. La garantía de la continuidad de prácticamente los mejores elementos del equipo y la intención de mejorar en determinadas posiciones con las llegadas de Fran García por Ricardo y la de Facundo Bernal por Altimira, más allá de la de Diego Conde por Pau López, dibuja el sentido de lo que viene, incluyendo también la lógica y creciente apuesta por los jugadores de cantera (Manu González y Morante como novedades). Ahí hay tres operaciones principales que condicionan todas las demás: una venta para ajustar el balance en la política seguida de plusvalías, la llegada de un pivote defensivo sea o no Amrabat y la de un delantero centro que compita con Cucho Hernández .En la hoja de ruta bética todo está conectado entre sí. Son operaciones que dependen no sólo de la voluntad deportiva sino también de las posibilidades económicas. Es el verdiblanco un club que ha apostado en los últimos años por el riesgo para llegar a la Champions y que ahora, con una plantilla con jugadores de alto nivel como Isco, Lo Celso, Abde, Antony, Cucho o Fornals , quiere seguir mejorando para afrontar la campaña en la máxima competición continental y con el deseo de mantenerse en Europa un año más, en esta secuencia histórica desde 2021 con Manuel Pellegrini a los mandos. Así, la venta es necesaria para que el resto de operaciones pueda al menos darse después de que el ejercicio 2025-26 se cerrara con pérdidas que aún pueden ser menores de lo esperado. Y entre los fichajes que restan la prioridad se marca en el pivote defensivo y en el nueve.Los jugadores indicados para estar en el escaparate ahora son Deossa y Natan , más allá de que puedan marcharse Pablo García o Losada como movimientos menores. El colombiano ha expresado ahora su deseo de continuar viendo que cuenta más para Pellegrini en la pretemporada y considerando que tiene algo que decir en este equipo. Sus compañeros le arropan, el técnico le considera pero el club estaba determinado a su salida para recuperar la inversión realizada en 2025, que rondó los once millones de euros. La operación está ahora estancada y hay que esperar los siguientes movimientos para determinar si se insiste en su marcha o si se le abre la puerta para su continuidad. Con Natan el club vio cómo llegaban acercamientos inferiores a los 30 millones de euros cuando estaba tasado en 35, con lo que no se culminó nada aunque no se descarta una salida en estas semanas. Abde ya ha dejado claro que sólo se iría si llegara una propuesta irrechazable de un club grande. No ha sido así y no parece que vaya a ser el mercado para ello después de perderse el escaparate del Mundial por la desafortunada lesión que sufrió.Natan y Deossa son los que tienen más opciones de salir para equilibrar un balance desfasado por la apuesta económica de la pasada temporada ClaveMientras, para las llegadas las claves están no sólo en la cuantía del traspaso sino también en la posición dado que el que se marche ha de ser sustituido. Si se vende a Deossa implicaría la llegada de un pivote defensivo, como puede ser Amrabat u otro jugador de ese perfil. Mientras, si se traspasa a Natan es lógico que el club recomponga el centro de la defensa dado el nivel actual del brasileño en el Betis. Son situaciones prácticamente obligadas por número pero más allá de eso están las demarcaciones de mejora por las marchas de Amrabat y Bakambu.Pellegrini y las pautasEs lo que ha pedido Pellegrini y lo que tiene sentido en estos momentos: la incorporación de un pivote y un delantero centro. El pivote tiene el retrato robot de Amrabat y ahí el Betis continúa en esa pelea pero ha de conseguir, de acuerdo con el futbolista, que el Fenerbahçe rebaje sus pretensiones. Quizás sea una operación de última hora dado que la posición puede cubrirse con Marc Roca y Facundo Bernal en este inicio. Mientras, para el delantero el ramillete es realmente amplio y la idea también es aguantar hasta que alguno de los deseados se ponga en precio, posiblemente a través de una cesión con opción de compra. Se apunta alto pero hay que esperar para conseguir lo mejor. Como en otros veranos y siempre ha funcionado bien.
Quedan tres semanas para que el Betis comience la temporada y aún diez días más para el cierre del mercado. Tiempo suficiente para todo, visto lo visto en años precedentes. Es obvio que el conjunto heliopolitano no va a tener el plantel completo para … el arranque ante la Real Sociedad pero sí que presentará una formación muy competitiva y sin problemas de inscripciones, como sucedió en otros años y como aún temen en otros clubes. La garantía de la continuidad de prácticamente los mejores elementos del equipo y la intención de mejorar en determinadas posiciones con las llegadas de Fran García por Ricardo y la de Facundo Bernal por Altimira, más allá de la de Diego Conde por Pau López, dibuja el sentido de lo que viene, incluyendo también la lógica y creciente apuesta por los jugadores de cantera (Manu González y Morante como novedades). Ahí hay tres operaciones principales que condicionan todas las demás: una venta para ajustar el balance en la política seguida de plusvalías, la llegada de un pivote defensivo sea o no Amrabat y la de un delantero centro que compita con Cucho Hernández.
En la hoja de ruta bética todo está conectado entre sí. Son operaciones que dependen no sólo de la voluntad deportiva sino también de las posibilidades económicas. Es el verdiblanco un club que ha apostado en los últimos años por el riesgo para llegar a la Champions y que ahora, con una plantilla con jugadores de alto nivel como Isco, Lo Celso, Abde, Antony, Cucho o Fornals, quiere seguir mejorando para afrontar la campaña en la máxima competición continental y con el deseo de mantenerse en Europa un año más, en esta secuencia histórica desde 2021 con Manuel Pellegrini a los mandos. Así, la venta es necesaria para que el resto de operaciones pueda al menos darse después de que el ejercicio 2025-26 se cerrara con pérdidas que aún pueden ser menores de lo esperado. Y entre los fichajes que restan la prioridad se marca en el pivote defensivo y en el nueve.
Los jugadores indicados para estar en el escaparate ahora son Deossa y Natan, más allá de que puedan marcharse Pablo García o Losada como movimientos menores. El colombiano ha expresado ahora su deseo de continuar viendo que cuenta más para Pellegrini en la pretemporada y considerando que tiene algo que decir en este equipo. Sus compañeros le arropan, el técnico le considera pero el club estaba determinado a su salida para recuperar la inversión realizada en 2025, que rondó los once millones de euros. La operación está ahora estancada y hay que esperar los siguientes movimientos para determinar si se insiste en su marcha o si se le abre la puerta para su continuidad. Con Natan el club vio cómo llegaban acercamientos inferiores a los 30 millones de euros cuando estaba tasado en 35, con lo que no se culminó nada aunque no se descarta una salida en estas semanas. Abde ya ha dejado claro que sólo se iría si llegara una propuesta irrechazable de un club grande. No ha sido así y no parece que vaya a ser el mercado para ello después de perderse el escaparate del Mundial por la desafortunada lesión que sufrió.

Natan y Deossa son los que tienen más opciones de salir para equilibrar un balance desfasado por la apuesta económica de la pasada temporada
Mientras, para las llegadas las claves están no sólo en la cuantía del traspaso sino también en la posición dado que el que se marche ha de ser sustituido. Si se vende a Deossa implicaría la llegada de un pivote defensivo, como puede ser Amrabat u otro jugador de ese perfil. Mientras, si se traspasa a Natan es lógico que el club recomponga el centro de la defensa dado el nivel actual del brasileño en el Betis. Son situaciones prácticamente obligadas por número pero más allá de eso están las demarcaciones de mejora por las marchas de Amrabat y Bakambu.
Pellegrini y las pautas
Es lo que ha pedido Pellegrini y lo que tiene sentido en estos momentos: la incorporación de un pivote y un delantero centro. El pivote tiene el retrato robot de Amrabat y ahí el Betis continúa en esa pelea pero ha de conseguir, de acuerdo con el futbolista, que el Fenerbahçe rebaje sus pretensiones. Quizás sea una operación de última hora dado que la posición puede cubrirse con Marc Roca y Facundo Bernal en este inicio. Mientras, para el delantero el ramillete es realmente amplio y la idea también es aguantar hasta que alguno de los deseados se ponga en precio, posiblemente a través de una cesión con opción de compra. Se apunta alto pero hay que esperar para conseguir lo mejor. Como en otros veranos y siempre ha funcionado bien.
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