‘El túnel’ y el informe PISA, conexión si la hubiera 

Recuerdo, por traumático, el día que una amiga reconoció no estar al tanto de un suceso de actualidad porque en su casa “solo veían Clan”. Solía ser una persona informada, pero desde que había nacido su hijo, él elegía los contenidos audiovisuales. Nadie se escandalizó; todos en la mesa habían pasado por ello. Dudé de que aquello pudiese ser beneficioso para ninguno de los dos. Comer frente al Telediario era un ritual ineludible en mi familia, y a mí me mostraba un mundo que, aunque no entendía, calaba. Aprendía por ósmosis y no sería quien soy sin aquella media hora diaria. Hoy alguien puede llegar a la adultez sin conocer ni que le importe el mundo en el que vive, y les sucede igual a los adultos que han rendido su atención a las plataformas y limitan su acceso a la información a titulares y TikTok.

Seguir leyendo

 Viendo el programa de Jesús Vázquez recordé grandes concursos de la pública como El tiempo es oro y gracias a la bendita RTVE Play constaté cuánto se ha degradado lo que entendemos por “cultura general”  

Columna

Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Viendo el programa de Jesús Vázquez recordé grandes concursos de la pública como El tiempo es oro y gracias a la bendita RTVE Play constaté cuánto se ha degradado lo que entendemos por “cultura general”

El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.

Jesús Vázquez y dos concursantes de ‘El túnel’.RTVE
Eva Güimil

Recuerdo, por traumático, el día que una amiga reconoció no estar al tanto de un suceso de actualidad porque en su casa “solo veían Clan”. Solía ser una persona informada, pero desde que había nacido su hijo, él elegía los contenidos audiovisuales. Nadie se escandalizó; todos en la mesa habían pasado por ello. Dudé de que aquello pudiese ser beneficioso para ninguno de los dos. Comer frente al Telediario era un ritual ineludible en mi familia, y a mí me mostraba un mundo que, aunque no entendía, calaba. Aprendía por ósmosis y no sería quien soy sin aquella media hora diaria. Hoy alguien puede llegar a la adultez sin conocer ni que le importe el mundo en el que vive, y les sucede igual a los adultos que han rendido su atención a las plataformas y limitan su acceso a la información a titulares y TikTok.

No sé si ayudaría al informe PISA, pero más que el debate sobre la obligatoriedad de la mili debería abrirse el de la obligatoriedad de ver un informativo al día. Claro que, de haber podido elegir entonces, yo habría preferido seguir las andanzas de Dora, la exploradora antes que las de la guerrilla sandinista, pero primero solo había un canal y cuando llegó el vídeo a nadie se le pasó por la cabeza que una niña ejerciese de directora de contenidos de la casa.

La televisión revela lo mucho que se ha deteriorado la cosa del conocimiento; se percibe hasta en los concursos. Véase El túnel, el gran formato que TVE le reservó a Jesús Vázquez y que no es más que unThe Floor sobre sillones. La versión de un concurso que va de mirar la foto de una mesa y decir que es una mesa. Es la nada, aunque engancha, no lo niego, y El túnel es la nada en versión descanso. Durante su estreno, recordé grandes concursos de la pública como El tiempo es oro, y gracias a la bendita RTVE Play constaté la degradación de lo que entendemos por “cultura general”.

Me ha hecho añorar muchísimo al gran Constantino Romero y me he vuelto a maravillar con aquella prueba final que requería buscar las respuestas en varias enciclopedias. Había que encontrar conocimientos, comprenderlos y conectarlos, algo que en la era de los buscadores y las IAs resulta tan anacrónico como las técnicas de amolado deForjado a fuego. Rebuscar en aquellos mamotretos implicaba una gimnasia cerebral a la que hemos renunciado sin pensar en sus innegables beneficios. Pero nadie se escandaliza, porque todos estamos pasando por ello.

Mis comentariosNormas

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Please enable JavaScript to view the <a href=»https://disqus.com/?ref_noscript» rel=»nofollow»> comments powered by Disqus.</a>

Archivado En

 Televisión en EL PAÍS

Noticias Similares