
Madonna ha publicado Confessions II, su disco número 15, tras siete años sin un álbum y a punto de cumplir 68. Es la segunda parte de Confessions on a Dance Floor, trabajo que publicó en 2005, un homenaje a la música dance, a la que eleva la dopamina en la pista de baile, a lo que mejor sabe hacer, coinciden las críticas. Un tributo a sí misma en una época en la que el reguetón domina las listas de éxitos y los artistas tratan de reinventarse en cada trabajo. Ahí están las Eras de Taylor Swift y los discos conceptuales de Rosalía, por poner dos ejemplos. “Madonna no lo necesita, se puede permitir jugar a ser un clásico y hacerse un revival de sí misma, eso no lo puede hacer prácticamente nadie”, afirma Eduardo Viñuela, musicólogo en la Universidad de Oviedo, especializado en música pop y urbana.
La artista publica ‘Confessions II’, la secuela de su disco de música ‘dance’ de hace más de dos décadas y se reivindica como un clásico en la época de las eras musicales 
Madonna ha publicado Confessions II, su disco número 15, tras siete años sin un álbum y a punto de cumplir 68. Es la segunda parte de Confessions on a Dance Floor, trabajo que publicó en 2005, un homenaje a la música dance, a la que eleva la dopamina en la pista de baile, a lo que mejor sabe hacer, coinciden las críticas. Un tributo a sí misma en una época en la que el reguetón domina las listas de éxitos y los artistas tratan de reinventarse en cada trabajo. Ahí están las Eras de Taylor Swift y los discos conceptuales de Rosalía, por poner dos ejemplos. “Madonna no lo necesita, se puede permitir jugar a ser un clásico y hacerse un revival de sí misma, eso no lo puede hacer prácticamente nadie”, afirma Eduardo Viñuela, musicólogo en la Universidad de Oviedo, especializado en música pop y urbana.
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