Todavía no tienes decidido dónde ver el eclipse, no has comprado las gafas y ni siquiera sabes si desde tu pueblo se verá la totalidad. No eres el único. A falta de apenas unas horas para que la Luna tape por completo el Sol sobre buena parte de España, aún hay tiempo para improvisar un plan de última hora–con cierto orden, ya que el Gobierno prevé hasta diez millones de turistas de eclipse y hasta 1,5 millones de desplazamientos para este miércoles–. Para quienes se hayan acordado del eclipse cuando ya quedan menos de 24 horas, estos son los consejos imprescindibles para disfrutarlo sin perderse el espectáculo –ni poner en riesgo la vista–.¿ Dónde comprar las gafas a última hora?El Ministerio de Ciencia y la ONCE están distribuyendo gratuitamente millones de gafas homologadas a través de quioscos de la ONCE, museos de ciencia, planetarios, universidades y centros de investigación, aunque las existencias son limitadas. También pueden encontrarse en algunos establecimientos comerciales y tiendas especializadas, así como en muchas ópticas y farmacias. En Amazon, los precios se han disparado ante la urgencia de muchos.Lo más importante es que su certificación tiene que ser EN ISO 12312-2 y llevar marcado CE. Si recurres a una tienda física, lo mejor es llamar antes para confirmar que todavía tienen existencias. Y si las compras por internet, desconfía de productos cuya certificación no pueda comprobarse. No basta con que unas gafas sean oscuras: tienen que estar diseñadas específicamente para observar el Sol. Tampoco otros remedios caseros, como radiografías o incluso gafas de anteriores eclipses.¿Cómo buscar el lugar adecuado?Todas las comunidades autónomas tocadas por la franja de totalidad han elaborado una lista de lugares oficiales para poder disfrutar el eclipse, con diferentes tipos de planes que van desde un castillo templario a paseos en barco por el Mediterráneo (aquí puedes acceder al buscador de ABC ). No obstante, muchos de estos espacios tienen aforo limitado y algunos pueden estar ya completos. Por suerte, el Sol es una estrella que no necesita entrada ni reserva: si tienes un buen horizonte hacia el oeste y estás dentro de la franja de totalidad, puedes disfrutar del eclipse desde tu propia casa, una terraza, un balcón o cualquier lugar cercano desde el que tengas el cielo despejado. No hace falta estar en un mirador oficial para vivir el espectáculo. Para saber si tu casa está dentro de la totalidad (o cuánta parte de la parcialidad le toca, que también es otro espectáculo muy interesante), el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha elaborado un mapa en el que solo con introducir la dirección deseada te informa de cómo se verá, incluyendo datos que van desde la duración del eclipse. ¿Cuándo empieza y cuándo acaba exactamente?También es necesario tener en cuenta, a la hora de elegir el lugar, que el eclipse comenzará con el Sol casi sobre el horizonte. «La fase inicial tendrá lugar a partir de las 19 horas, lo que implica que el Sol se va a ver muy bajo», explica Carlos Larrodera, profesor de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá (UAH). «Es importante tener esto en cuenta porque si te metes en un valle, donde las laderas te tapan el atardecer, puede que no veas nada. Tiene que ser un sitio relativamente elevado». Y aquí no basta con estar en la zona de totalidad: hay que poder ver el horizonte oeste sin obstáculos. «Los que quieran ver el eclipse ese día, que en estos días se vayan a esa zona donde se ve bien la puesta de sol y se aseguren que no tienen árboles o edificios. A eso de las 20:30 será la totalidad», indica por su parte Consuelo Cid, catedrática de Física Aplicada de la UAH. Dependiendo del lugar, en la franja de totalidad se podrá observar del Sol eclipsado desde unos segundos hasta cerca del minuto y medio. ¿A partir de qué momento hay que ponerse las gafas?Una vez que cuentes con las gafas de eclipse homologadas (y que compruebes que están en perfecto estado), es importante saber que para mirar al Sol directamente siempre debes ponértelas, incluso en las fases parciales (aunque nuestra estrella esté casi completamente eclipsada). El motivo: aunque el ambiente se oscurezca, la luz ultravioleta e infrarroja entran directamente al ojo dilatado por la oscuridad, pudiendo provocar incluso « daños irreversibles en la retina », explica Miguel Ángel Castejón, profesor de Oftalmología de la UAH. No obstante, sí hay un momento en el que podemos prescindir de las gafas: durante los minutos en los que la Luna cubra completamente el disco solar. No obstante, hay que volver a ponérselas justo antes de que acabe y reaparezca cualquier parte del Sol, incluso aunque alrededor aún gobierne una luz tenue que nos invita a contemplarlo sin protección.Otras formas de disfrutar sin mirar directamente al cieloSi no tienes gafas, aún puedes disfrutar del espectáculo sin mirarlo directamente y preservando tu salud ocular. Para ello, colócate siempre de espaldas al Sol y proyecta su imagen sobre una cartulina con un agujero pequeño, un colador de cocina o un escurridor sobre una superficie lisa y blanca. Sobre ese papel aparecerá el eclipse e irá cambiando con sus fases. También merece la pena observar cómo cambia la luz a tu alrededor. De hecho, hay fenómenos, como las bandas de sombra, que crean curiosos efectos de la luz filtrándose a través de las hojas de los árboles o de pequeños agujeros. ¿Cómo se sabe si tengo daños oculares?Si no has usado las gafas correctamente, horas después del eclipse puedes notar fotofobia (intolerancia o sensibilidad anormal a la luz), lagrimeo o sensación de cuerpo extraño. «En los casos más graves se pueden manifestar zonas de visión nublada o directamente no visión, además de distorsiones visuales. Por ejemplo, al leer podemos ver las líneas torcidas e incluso tener una alteración en los colores, con una sensación de visión enrojecida», explica el experto. En ese caso, acude con urgencia al médico. ¿Puedo fotografiarlo?Y, sobre todo, no dejes que la búsqueda del lugar perfecto, las prisas o la logística te hagan olvidar lo más importante: disfrutar del eclipse. Tampoco el móvil debería convertirse en el protagonista. Salvo que tengas el equipo y los filtros adecuados para fotografiar el Sol con seguridad , es mejor no apuntarlo directamente hacia nuestra estrella: además de poder dañar el sensor, hacerlo puede ser peligroso si apuntamos con el móvil durante las fases parciales sin protección (aunque no estés mirando directamente). El del 12 de agosto será el primer eclipse solar total visible desde la Península desde 1912. Y, después de más de un siglo de espera, merece la pena levantar la vista. Todavía no tienes decidido dónde ver el eclipse, no has comprado las gafas y ni siquiera sabes si desde tu pueblo se verá la totalidad. No eres el único. A falta de apenas unas horas para que la Luna tape por completo el Sol sobre buena parte de España, aún hay tiempo para improvisar un plan de última hora–con cierto orden, ya que el Gobierno prevé hasta diez millones de turistas de eclipse y hasta 1,5 millones de desplazamientos para este miércoles–. Para quienes se hayan acordado del eclipse cuando ya quedan menos de 24 horas, estos son los consejos imprescindibles para disfrutarlo sin perderse el espectáculo –ni poner en riesgo la vista–.¿ Dónde comprar las gafas a última hora?El Ministerio de Ciencia y la ONCE están distribuyendo gratuitamente millones de gafas homologadas a través de quioscos de la ONCE, museos de ciencia, planetarios, universidades y centros de investigación, aunque las existencias son limitadas. También pueden encontrarse en algunos establecimientos comerciales y tiendas especializadas, así como en muchas ópticas y farmacias. En Amazon, los precios se han disparado ante la urgencia de muchos.Lo más importante es que su certificación tiene que ser EN ISO 12312-2 y llevar marcado CE. Si recurres a una tienda física, lo mejor es llamar antes para confirmar que todavía tienen existencias. Y si las compras por internet, desconfía de productos cuya certificación no pueda comprobarse. No basta con que unas gafas sean oscuras: tienen que estar diseñadas específicamente para observar el Sol. Tampoco otros remedios caseros, como radiografías o incluso gafas de anteriores eclipses.¿Cómo buscar el lugar adecuado?Todas las comunidades autónomas tocadas por la franja de totalidad han elaborado una lista de lugares oficiales para poder disfrutar el eclipse, con diferentes tipos de planes que van desde un castillo templario a paseos en barco por el Mediterráneo (aquí puedes acceder al buscador de ABC ). No obstante, muchos de estos espacios tienen aforo limitado y algunos pueden estar ya completos. Por suerte, el Sol es una estrella que no necesita entrada ni reserva: si tienes un buen horizonte hacia el oeste y estás dentro de la franja de totalidad, puedes disfrutar del eclipse desde tu propia casa, una terraza, un balcón o cualquier lugar cercano desde el que tengas el cielo despejado. No hace falta estar en un mirador oficial para vivir el espectáculo. Para saber si tu casa está dentro de la totalidad (o cuánta parte de la parcialidad le toca, que también es otro espectáculo muy interesante), el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha elaborado un mapa en el que solo con introducir la dirección deseada te informa de cómo se verá, incluyendo datos que van desde la duración del eclipse. ¿Cuándo empieza y cuándo acaba exactamente?También es necesario tener en cuenta, a la hora de elegir el lugar, que el eclipse comenzará con el Sol casi sobre el horizonte. «La fase inicial tendrá lugar a partir de las 19 horas, lo que implica que el Sol se va a ver muy bajo», explica Carlos Larrodera, profesor de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá (UAH). «Es importante tener esto en cuenta porque si te metes en un valle, donde las laderas te tapan el atardecer, puede que no veas nada. Tiene que ser un sitio relativamente elevado». Y aquí no basta con estar en la zona de totalidad: hay que poder ver el horizonte oeste sin obstáculos. «Los que quieran ver el eclipse ese día, que en estos días se vayan a esa zona donde se ve bien la puesta de sol y se aseguren que no tienen árboles o edificios. A eso de las 20:30 será la totalidad», indica por su parte Consuelo Cid, catedrática de Física Aplicada de la UAH. Dependiendo del lugar, en la franja de totalidad se podrá observar del Sol eclipsado desde unos segundos hasta cerca del minuto y medio. ¿A partir de qué momento hay que ponerse las gafas?Una vez que cuentes con las gafas de eclipse homologadas (y que compruebes que están en perfecto estado), es importante saber que para mirar al Sol directamente siempre debes ponértelas, incluso en las fases parciales (aunque nuestra estrella esté casi completamente eclipsada). El motivo: aunque el ambiente se oscurezca, la luz ultravioleta e infrarroja entran directamente al ojo dilatado por la oscuridad, pudiendo provocar incluso « daños irreversibles en la retina », explica Miguel Ángel Castejón, profesor de Oftalmología de la UAH. No obstante, sí hay un momento en el que podemos prescindir de las gafas: durante los minutos en los que la Luna cubra completamente el disco solar. No obstante, hay que volver a ponérselas justo antes de que acabe y reaparezca cualquier parte del Sol, incluso aunque alrededor aún gobierne una luz tenue que nos invita a contemplarlo sin protección.Otras formas de disfrutar sin mirar directamente al cieloSi no tienes gafas, aún puedes disfrutar del espectáculo sin mirarlo directamente y preservando tu salud ocular. Para ello, colócate siempre de espaldas al Sol y proyecta su imagen sobre una cartulina con un agujero pequeño, un colador de cocina o un escurridor sobre una superficie lisa y blanca. Sobre ese papel aparecerá el eclipse e irá cambiando con sus fases. También merece la pena observar cómo cambia la luz a tu alrededor. De hecho, hay fenómenos, como las bandas de sombra, que crean curiosos efectos de la luz filtrándose a través de las hojas de los árboles o de pequeños agujeros. ¿Cómo se sabe si tengo daños oculares?Si no has usado las gafas correctamente, horas después del eclipse puedes notar fotofobia (intolerancia o sensibilidad anormal a la luz), lagrimeo o sensación de cuerpo extraño. «En los casos más graves se pueden manifestar zonas de visión nublada o directamente no visión, además de distorsiones visuales. Por ejemplo, al leer podemos ver las líneas torcidas e incluso tener una alteración en los colores, con una sensación de visión enrojecida», explica el experto. En ese caso, acude con urgencia al médico. ¿Puedo fotografiarlo?Y, sobre todo, no dejes que la búsqueda del lugar perfecto, las prisas o la logística te hagan olvidar lo más importante: disfrutar del eclipse. Tampoco el móvil debería convertirse en el protagonista. Salvo que tengas el equipo y los filtros adecuados para fotografiar el Sol con seguridad , es mejor no apuntarlo directamente hacia nuestra estrella: además de poder dañar el sensor, hacerlo puede ser peligroso si apuntamos con el móvil durante las fases parciales sin protección (aunque no estés mirando directamente). El del 12 de agosto será el primer eclipse solar total visible desde la Península desde 1912. Y, después de más de un siglo de espera, merece la pena levantar la vista.
Todavía no tienes decidido dónde ver el eclipse, no has comprado las gafas y ni siquiera sabes si desde tu pueblo se verá la totalidad. No eres el único. A falta de apenas unas horas para que la Luna tape por completo el Sol sobre … buena parte de España, aún hay tiempo para improvisar un plan de última hora–con cierto orden, ya que el Gobierno prevé hasta diez millones de turistas de eclipse y hasta 1,5 millones de desplazamientos para este miércoles–. Para quienes se hayan acordado del eclipse cuando ya quedan menos de 24 horas, estos son los consejos imprescindibles para disfrutarlo sin perderse el espectáculo –ni poner en riesgo la vista–.
¿Dónde comprar las gafas a última hora?
El Ministerio de Ciencia y la ONCE están distribuyendo gratuitamente millones de gafas homologadas a través de quioscos de la ONCE, museos de ciencia, planetarios, universidades y centros de investigación, aunque las existencias son limitadas. También pueden encontrarse en algunos establecimientos comerciales y tiendas especializadas, así como en muchas ópticas y farmacias. En Amazon, los precios se han disparado ante la urgencia de muchos.
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Lo más importante es que su certificación tiene que ser EN ISO 12312-2 y llevar marcado CE. Si recurres a una tienda física, lo mejor es llamar antes para confirmar que todavía tienen existencias. Y si las compras por internet, desconfía de productos cuya certificación no pueda comprobarse. No basta con que unas gafas sean oscuras: tienen que estar diseñadas específicamente para observar el Sol. Tampoco otros remedios caseros, como radiografías o incluso gafas de anteriores eclipses.
¿Cómo buscar el lugar adecuado?
Todas las comunidades autónomas tocadas por la franja de totalidad han elaborado una lista de lugares oficiales para poder disfrutar el eclipse, con diferentes tipos de planes que van desde un castillo templario a paseos en barco por el Mediterráneo (aquí puedes acceder al buscador de ABC). No obstante, muchos de estos espacios tienen aforo limitado y algunos pueden estar ya completos.
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Por suerte, el Sol es una estrella que no necesita entrada ni reserva: si tienes un buen horizonte hacia el oeste y estás dentro de la franja de totalidad, puedes disfrutar del eclipse desde tu propia casa, una terraza, un balcón o cualquier lugar cercano desde el que tengas el cielo despejado. No hace falta estar en un mirador oficial para vivir el espectáculo. Para saber si tu casa está dentro de la totalidad (o cuánta parte de la parcialidad le toca, que también es otro espectáculo muy interesante), el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha elaborado un mapa en el que solo con introducir la dirección deseada te informa de cómo se verá, incluyendo datos que van desde la duración del eclipse.
¿Cuándo empieza y cuándo acaba exactamente?
También es necesario tener en cuenta, a la hora de elegir el lugar, que el eclipse comenzará con el Sol casi sobre el horizonte. «La fase inicial tendrá lugar a partir de las 19 horas, lo que implica que el Sol se va a ver muy bajo», explica Carlos Larrodera, profesor de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá (UAH). «Es importante tener esto en cuenta porque si te metes en un valle, donde las laderas te tapan el atardecer, puede que no veas nada. Tiene que ser un sitio relativamente elevado».
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Y aquí no basta con estar en la zona de totalidad: hay que poder ver el horizonte oeste sin obstáculos. «Los que quieran ver el eclipse ese día, que en estos días se vayan a esa zona donde se ve bien la puesta de sol y se aseguren que no tienen árboles o edificios. A eso de las 20:30 será la totalidad», indica por su parte Consuelo Cid, catedrática de Física Aplicada de la UAH. Dependiendo del lugar, en la franja de totalidad se podrá observar del Sol eclipsado desde unos segundos hasta cerca del minuto y medio.
¿A partir de qué momento hay que ponerse las gafas?
Una vez que cuentes con las gafas de eclipse homologadas (y que compruebes que están en perfecto estado), es importante saber que para mirar al Sol directamente siempre debes ponértelas, incluso en las fases parciales (aunque nuestra estrella esté casi completamente eclipsada). El motivo: aunque el ambiente se oscurezca, la luz ultravioleta e infrarroja entran directamente al ojo dilatado por la oscuridad, pudiendo provocar incluso «daños irreversibles en la retina», explica Miguel Ángel Castejón, profesor de Oftalmología de la UAH.
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No obstante, sí hay un momento en el que podemos prescindir de las gafas: durante los minutos en los que la Luna cubra completamente el disco solar. No obstante, hay que volver a ponérselas justo antes de que acabe y reaparezca cualquier parte del Sol, incluso aunque alrededor aún gobierne una luz tenue que nos invita a contemplarlo sin protección.
Otras formas de disfrutar sin mirar directamente al cielo
Si no tienes gafas, aún puedes disfrutar del espectáculo sin mirarlo directamente y preservando tu salud ocular. Para ello, colócate siempre de espaldas al Sol y proyecta su imagen sobre una cartulina con un agujero pequeño, un colador de cocina o un escurridor sobre una superficie lisa y blanca. Sobre ese papel aparecerá el eclipse e irá cambiando con sus fases. También merece la pena observar cómo cambia la luz a tu alrededor. De hecho, hay fenómenos, como las bandas de sombra, que crean curiosos efectos de la luz filtrándose a través de las hojas de los árboles o de pequeños agujeros.
¿Cómo se sabe si tengo daños oculares?
Si no has usado las gafas correctamente, horas después del eclipse puedes notar fotofobia (intolerancia o sensibilidad anormal a la luz), lagrimeo o sensación de cuerpo extraño. «En los casos más graves se pueden manifestar zonas de visión nublada o directamente no visión, además de distorsiones visuales. Por ejemplo, al leer podemos ver las líneas torcidas e incluso tener una alteración en los colores, con una sensación de visión enrojecida», explica el experto. En ese caso, acude con urgencia al médico.
¿Puedo fotografiarlo?
Y, sobre todo, no dejes que la búsqueda del lugar perfecto, las prisas o la logística te hagan olvidar lo más importante: disfrutar del eclipse. Tampoco el móvil debería convertirse en el protagonista. Salvo que tengas el equipo y los filtros adecuados para fotografiar el Sol con seguridad, es mejor no apuntarlo directamente hacia nuestra estrella: además de poder dañar el sensor, hacerlo puede ser peligroso si apuntamos con el móvil durante las fases parciales sin protección (aunque no estés mirando directamente). El del 12 de agosto será el primer eclipse solar total visible desde la Península desde 1912. Y, después de más de un siglo de espera, merece la pena levantar la vista.
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