El Oráculo de Omaha no lo ve del todo claro. Y en tiempos de convulsión geopolítica y mercados volátiles, la empresa de Warren Buffet prefiere guardar la ropa. Berkshire Hathaway ha incrementado sus reservas de dinero en efectivo hasta los 397.000 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, según ha reportado la compañía al mercado. Esta es la mayor cantidad de cash acumulado por el influyente inversor en su historia, según subraya la agencia de noticias Bloomberg, que destaca que se produjeron ventas netas de acciones por valor de 8.100 millones de dólares entre enero y marzo: 24.000 millones de desinversiones y 15.900 millones de compras. Con estas ventas netas, la firma acumula 14 trimestres consecutivos de desinversiones (tres años y medio).
Berkshire Hathaway alcanza los 397.000 millones de dólares de cash tras vender acciones por valor de 8.100 millones en el primer trimestre de 2026. La empresa ganó 11.350 millones de dólares, un 18% más, ya con el nuevo CEO al frente
El Oráculo de Omaha no lo ve del todo claro. Y en tiempos de convulsión geopolítica y mercados volátiles, la empresa de Warren Buffet prefiere guardar la ropa. Berkshire Hathaway ha incrementado sus reservas de dinero en efectivo hasta los 397.000 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, según ha reportado la compañía al mercado. Esta es la mayor cantidad de cash acumulado por el influyente inversor en su historia, según subraya la agencia de noticias Bloomberg, que destaca que se produjeron ventas netas de acciones por valor de 8.100 millones de dólares entre enero y marzo: 24.000 millones de desinversiones y 15.900 millones de compras. Con estas ventas netas, la firma acumula 14 trimestres consecutivos de desinversiones (tres años y medio).
La compañía ha reportado unas ganancias en el inicio de este año de 11.350 millones de dólares. Pese a la escalada bélica en Oriente Próximo, Berkshire Hathaway ha incrementado sus ganancias un 18%. Son los primeros resultados ya con el nuevo CEO, Greg Abel, al frente de la firma. Warren Buffet dejó su puesto de primer ejecutivo el pasado año. Esta mejora, sin embargo, ha quedado por debajo de los 11.560 millones de dólares que estimaba el consenso de mercado que recopila FactSet.
Por su parte, los ingresos netos atribuibles aumentaron hasta los 10.100 millones de dólares, más del doble que los 4.600 millones de dólares del año pasado.
Los inversores que acudan hoy a la junta de accionistas que se celebra en Omaha, cuyo número será previsiblemente inferior al de otras citas, se centraban en saber los planes de Abel para desplegar la reserva de efectivo de más de 373.000 millones de dólares que ha ido acumulando la compañía y que ha seguido incrementándose. Berkshire ha vendido acciones durante 14 trimestres consecutivos, aunque en los últimos tiempos ha cerrado varias operaciones, como la compra de la unidad química de Occidental Petroleum o la inversión de 1.800 millones de dólares en la aseguradora japonesa Tokio Marine.
En este trimestre, las ventas han sido las de mayor volumen desde 2024, cuando deshizo una gran parte de su participación en Apple.
Celebra su junta de accionistas
Las juntas de accionistas de Berkshire Hathaway se asemejan a los conciertos de Taylor Swift. Los fans acampan a las afueras del recinto la noche anterior, quieren hacerse selfies con sus ídolos y conocen sus canciones, o sus consejos de inversión, de memoria. La edad, eso sí, cambia. La cantante atrae preferentemente a niños, preadolescentes y jóvenes mileniales o de la generación Z; las asambleas anuales de la empresa fundada por Warren Buffett se llenan de accionistas de edades más avanzadas, pequeños inversores con acciones B desde hace décadas, destacados empresarios y figuras con gran perfil público, como el aún consejero delegado de Apple, Tim Cook, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton y la esposa de Mark Zuckerberg, Priscilla Chan, que acudieron el año pasado. Al evento también se le conoce como el “Woodstock de los capitalistas”.
En el encuentro de este año, los asistentes han podido vislumbrar como el pabellón en el que se celebra la junta izaba a lo alto del edificio la camiseta de Warren Buffet -en un paralelismo a lo que se hace con las estrellas retiradas de la NBA- para honrar su jubilación.
Buffet ha elogiado al inicio del evento a su sucesor como CEO, y ha asegurado que la decisión de nombrar a Greg Abel es “100% acertada”, según recoge la cadena de televisión estadounidense CNBC. Posteriormente, el influyente inversor de 95 años ha elogiado también al exCEO de Apple, Tim Cook, presente en la junta de Berkshire este año también. La tecnológica es una de las grandes apuestas de la gestora. “Sucedió a una leyenda”, ha dicho Buffet, en referencia a que Cook cogió el testigo de Steve Jobs. En el turno del nuevo CEO, Abel ha tenido espacio para hablar de la inteligencia artificial, uno de los elementos que está marcando el movimiento de las bolsas en los últimos tiempos. “No vamos a hacer IA por el simple hecho de hacer IA”, ha señalado en su discurso el ahora primer ejecutivo de Berkshire. Pero tras hacer un análisis de la situación económica del último trimestre, Greg Abel ha asegurado que prevé un gran crecimiento de las utilities por la construcción de centros de datos.
20.000 personas de aforo
Todo estaba preparado esta mañana para que se abriera las puertas del pabellón cubierto situado en el centro de Omaha (Nebraska) en el que se celebra el evento y que cuenta con capacidad para unas 20.000 personas. Los accionistas tienen instrucciones precisas en la página web de Berkshire Hathaway para llegar de la mejor manera posible al CHI Health Center, el centro multiusos donde se celebrará el evento. En el apartado destinado a la junta, la empresa ha publicado como novedad una política sobre equipaje similar a la de las aerolíneas de bajo coste. Las medidas máximas de las bolsas serán de 30 centímetros de alto por 30 de largo y 15 de fondo, con un requisito adicional e imprescindible: serán transparentes.
La gran novedad este año es, en todo caso, que la tradicional estrella del evento, Warren Buffett, no está en el escenario. Al menos, ya no es la mano que guía en primera línea las decisiones de la empresa. Tampoco está su socio Charlie Munger, fallecido con 99 años a finales de 2023 y que había sido la mano derecha del denominado oráculo de Omaha. El legendario gurú anunció por sorpresa hace un año que dejaría el puesto de consejero delegado; ahora es presidente no ejecutivo, puesto que previsiblemente asumirá su hijo Howard.
Como estaba escrito en el plan de sucesión, Greg Abel, canadiense de 63 años y, hasta su reciente ascenso, vicepresidente de Berkshire, ha tomado el testigo como consejero delegado del conglomerado. En su despedida de hace un año, Buffett bromeó sobre su sucesor: “La decisión de conservar todas las acciones es una decisión económica, porque creo que las perspectivas de Berkshire serán mejores bajo la dirección de Greg que bajo la mía”.
Pero lo cierto es que el mercado se ha mostrado descreído con el futuro bursátil de la compañía. Y este es uno de los desafíos que enfrentará Abel. Las acciones de Berkshire siempre han sido sinónimo de una rentabilidad superior a la del mercado. Pero en los últimos 12 meses, desde que Buffett anunció su jubilación, la evolución de la compañía ha sido muy mejorable. Su comportamiento se ha situado unos 40 puntos porcentuales por debajo del S&P 500 en los últimos 12 meses, el peor periodo de un año desde el año 2000, según los datos de Bloomberg. La pérdida de valor no es baladí: unos 140.000 millones de dólares, solo un poco menos que la capitalización del Santander.
La caída, sin embargo, no impide que Berkshire Hathaway continúe en las estrellas de Wall Street con una capitalización de más de un billón de dólares, solo por detrás de las grandes tecnológicas, como Microsoft, Apple, Nvidia, Amazon, Alphabet y Meta. La empresa de Warren Buffett es extremadamente peculiar. Sus tentáculos llegan a casi todos los sectores de la economía estadounidense, con parques eólicos y centrales eléctricas de carbón, un ferrocarril que atraviesa 28 estados y filiales que fabrican desde chocolate hasta ropa interior y piezas para aviones Boeing. Y no solo eso. Suma además multimillonarias inversiones a largo plazo en empresas como American Express, Apple, Bank of America, Coca-Cola y Chevron.
En su primera carta a los accionistas, Abel alabó la figura del ex primer ejecutivo, al que calificó como “posiblemente el mejor inversor de todos los tiempos”, y se comprometió a mantener su legado. “Dentro de 20 años, cuando solo haya cumplido una pequeña parte del mandato que tuvo Warren, mi intención es que ustedes, o sus descendientes, se sientan orgullosos de que su empresa sea aún más fuerte”, aseguró.
En todo caso, la influencia de Buffett sigue notándose. El legendario inversor sigue activo como presidente de Berkshire, trabajando desde la oficina de la compañía en Omaha, y analiza ideas de inversión con Abel, según fuentes cercanas al asunto. Sin embargo, a sus 95 años, su ritmo de trabajo está disminuyendo, añadieron fuentes que cita el Financial Times.
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